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251 Canciones
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[Principal][Silvio_Rodriguez][dE toOdO uN pOcO]
¿Cómo andan, hola, qué tal?
(a quien pueda interesar)
¿Cómo andan, hola, qué tal?:
¡soy feliz de regresar!
Ahora heme aquí,
entre ustedes en la vida otra vez.
Ahora heme aquí,
con un poco de agua fría en los pies.
Ya regresé
y el que quiera puede ya sonreír,
el que quiera puede irse a llorar,
y al que quiera puede darle igual.
Estoy hablando a quien pueda interesar,
pero ante todo abrazo a mis amigos,
a alguna muchachita que se muestre
amable en el saludo,
a la familia, a los vecinos y demás.
Estoy hablando a quien pueda interesar,
pero ante todo estoy besando el suelo.
Como se puede ver,
regreso con color en las mejillas
-y si pudiera verse el alma habría más-.
Me regocija verlo todo junto otra vez,
para vivir un poco más allá,
para morir un poco más también.
Estoy hablando a quien pueda interesar,
a-quien-pue-dain-te-re-sar.
Tengo que cuidar a mi hermana
Qué cigarros fumas ahora
Hoy me caso y no tengo anillo
Yo si que no creo en nadie
Ella es más alta que él
Dónde está mi cinto amarillo
Los zapatos no te combinan
Ella está muy avejentada
Abro después de las dos
Salí a almorzar
Viste que carro más bueno
Cuida que el niño no bese a la niña
A las 5 iremos al cine
Sus padres son divorciados
Entonces se quitó el vestido
Qué fría está la comida
Ese chisme quién te lo dijo
A tu obra le falta fuerza
Abro después de las dos
Salí a almorzar.
Cuando venía de la escuela
y alguien le quitaba un medio al niño
su padre le pegaba haciéndolo salir
Tenía que romperle la cara sin llorar
Si se ponía a dibujar sus casas y soles le hacía trizas
Los machos juegan a las bolas y a pelear
Búscate un papalote y deja de soñar
No pudo decir que tuvo miedo
No pudo decir que le dolía
No pudo decir que era salvaje lo que hacía
No pudo llorar como pensaba
No pudo pedir ayuda alguna
No pudo sino tragar en seco su amargura.
¿Quién?
¿Quién tiene un hijo en las entrañas?
¿Quién le está dando el desayuno
para cobrárselo mañana?
¿Quién? ¿Quién? ¿Quién? ¿Quién?
¿Quién juguetea con alquimia?
¿Quién quiere fabricar cerebros
y sólo esta sembrando muertos?
Y la erosión le trajo un sexo
Y una presencia ante la vida
Sellados por un fuerte cordón umbilical
Pues por su filiación sexual le juzgarán
Hoy los archivos se desbordan
de psicopatías y prejuicios,
de mutiladas fantasías del horror,
de remendados en la frente y el amor.
De nada le sirve ser amigo,
de nada le sirve ser hermano.
El sexo es el juez universal del ser humano
Y si eres mujer no pidas ni agua
si cambias de hombre por semana.
El odio te sigue inevitable cama a cama
¿Quién? ¿Quién tiene un hijo en las entrañas?
¿Quién le está dando el desayuno
para cobrárselo mañana?
¿Quién? ¿Quién? ¿Quién? ¿Quién?
¿Quién juguetea con alquimia?
¿Quién quiere fabricar cerebros
y sólo esta sembrando muertos?
¿Quién? ¿Quién? ¿Quién?
¿Quién? ¿Quién? ¿Quién?
Acerca del amor (1969)
Ahora nadie realmente me está escuchando,
pero yo quiero hacerle una canción a mi amor.
Como no he tenido amores duraderos,
nadie va a pensar que estoy hablando de sí
cuando diga cosas del abrazo,
de las despedidas y los besos.
El beso de que hablo
se lo pude haber dado a mi guitarra.
Los rostros son como estaciones,
pasan llenos de hojas amarillas,
de soles ardorosos, de vientos arropados.
Nadie tiene estaciones en su haber.
Todo el mundo se queda bajo su piel
caliente.
El calor y la brisa retozan afuera,
la verdad y la mentira retozan afuera,
los proyectos de cielo, la paciencia del tiempo,
una sombra en la que crees ver la luz,
pero tanto la aurora como la cruz quedan afuera.
Es aire que se respira y que se deja:
se queda.
Heme aquí hablando al mismo ritmo
de muchas direcciones, de mil oscuridades
que han servido para emprender abrazos,
sitios donde han rodado tantos cuerpos
vacíos o plenos.
Para qué describir el pelo del amor,
si el pelo del amor cambia de forma.
Para qué pronunciar los vanos trazos
con que a veces descubro el desconcierto.
No digo, no hablo.
Yo no describo la risa del amor,
pues si acaso dijera que su risa amanece
en la buena penumbra de una calle desierta,
que hay un sol sumergido en sus labios terribles,
mis ojos fueran manos en la oscuridad,
y no:
son ojos, pese a todo
son ojos mis ojos.
Mi amor existe y nunca se peina
ni ríe ni mira.
Es amor solamente.
Sólo amor.
Ahora sé
Ahora sé
Que el amor es soledad buscar una esperanza
Que siempre desaparece cuando se le alcanza
Ahora sé
Ahora sé
Que el estar acompañado es caminar sin nadie
Que cuando alguien va a tu lado es no tener a nadie
Ahora sé
El amor es buscar
El amor no es tener
Es vivir de querer
De querer alcanzar, lo sé
El amor es buscar
El amor no es tener
A la vez que se da
Ya no es sueño de amor, lo sé
Ahora sé
Que ese perro fugitivo que me ladra tarde
Tiene una morada esquina que hay en cada calle
Ahora sé
Ahora sé
Que ha buscado y que ha tenido y que no vive preso
Que sabe que él tenerlo todo cuesta un alto precio
Ahora sé
Ahora sé
Al cabo del mar (1969)
Hoy, al cabo del mar, quisiera saber
qué hiciste la noche en que no vi tu mano,
qué hicieron tus libros y tu último espejo,
qué hizo tu cuerpo soñado, cuando ya no estuve
abriéndote luces de cientos de estrellas
en cada palabra de amor descubierta hacia ti.
Qué cosa dijiste la última noche
al nuevo silencio posado en tu almohada.
Aprende a llevarme,
que aún voy doblado por ti.
Hoy, al cabo del mar, quisiera saber
qué píldora estuvo colmando tu sueño,
qué filo cortó tu deseo de nombrarme,
qué ala pensaste encontrar para alzar tanto peso
y hacerlo tan fácil, como si mi abrazo
se fuera a romper con volar.
Hay tanto recuerdo, hay tanto y con alas
-alas que nos siguen al cielo, a la muerte-.
Aprende a llevarme,
que aún voy doblado por ti.
Hoy, al cabo del mar, quisiera saber
si fue casualmente que hallaste al amigo
que toda una tarde te vio recordando
y así me lo dijo con voz de verdugo sublime,
haciendo de un día de sol día de tumbas,
maldita canción que olvidar.
Así quedó roto, por cuatro palabras,
el ancho escondite que usé para huirte.
Aprende a llevarme,
que aún voy doblado por ti.
Hoy, al cabo del mar, no hay nada que hacer
con esta distancia sin tiempo y espacio,
con esta distancia tenaz, siempre cerca,
con esta distancia de los pensamientos furiosos,
tuyos, carniceros, que nunca reposan,
que incendian las olas a golpes de viento y canción.
Ya no hay nada que hagamos que pueda alejarnos
de la piel crecida entre nuestros cuerpos.
Aprende a llevarme, que aún voy doblado por ti.
Al lado de mi casa
hay otra casa
donde se ve vivir,
como allá, como aquí.
La ¿????
es a mi semejanza,
un hombre, una mujer,
un niño sin saber.
Ríen de lo que yo reí,
lloran de lo que lloro.
Lo mismo te sucede a ti:
somos igual en todo.
Si el mundo fueran
sólo dos familias
-lo voy a exagerar-,
dos gentes nada más:
Cuánta preocupación
de una a la otra.
Cuánto miedo a quedar
solo en la oscuridad.
¿???
goza de convivencia
y no como en la realidad
que es de supervivencia.
Para el decir del pueblo,
ser hermano,
es más que comunión
o darse un pantalón.
La soledad es
parte del camino
del que no tiene don,
del que no es señor.
Si se traslada esta lección
al plano universal
o se está al pie de otro cañón
o se ven agonizar.
Al venir hacia acá
iba mirando el color de la acera.
Era gris, como siempre,
algo sucia y gastada.
También conté las grietas
y había cuarenta y tres nidos de hormigas.
Al venir hacia acá
iba escuchando el sonido del aire.
Era confuso y mezclado
en camiones y puertas.
La gente se besaba
y había ruidos sin nombre ni apariencia.
Al venir hacia acá
iba lentamente,
como una ceremonia secreta del camino.
Al venir hacia acá
iba sonriendo,
tranquilo y poderoso
como cualquiera que anda.
Alma mía
Alma
mía sola, siempre sola,
sin que nadie comprenda tu sufrimiento,
tu horrible padecer;
fingiendo una existencia siempre llena
de dicha y de placer,
de dicha y de placer...
Si yo encontrara un alma como la mía,
cuantas cosas secretas le contaría,
un alma que al mirarme sin decir nada
me lo dijese todo con su mirada.
Un alma que embriagase con suave aliento,
que al besarme sintiera lo que yo siento,
y a veces me pregunto que pasaría
si yo encontrara un alma como la mía.
Amargas verdades
Las
amargas verdades que me dijiste
cuando en busca de amores llamé a tu pecho
no sabes el inmenso mal que tú me has hecho.
Estoy muy triste
por aquellas palabras que me dijiste.
Sé que no he de ser tuyo,
que no me quieres,
que la maldad y el odio
cruel me maltratan.
Sé que eres veleidosa
que eres ingrata
y así como tu querer
aunque sea una mentira
di que me quieres.
Angola es una
La misma casa de
miseria
de tabla sucia y de remiendo
es el desolador atuendo
que adorna por toda mi tierra.
Y la inocencia sin escuela,
el mismo harapo sin juguete
que me castiga como un fuete
de punta a punta las fronteras.
¿Qué voy a hacer?
Diga quien diga que dos,
diga quien diga que diez,
Angola es una
como el deber.
El mismo látigo inflexible
desde Cabinda hasta Cunene,
nos humilló, nos hizo fieles
de los escarnios increíbles.
La misma piel que estalla y cruje,
la misma víscera que escucha,
el mismo pueblo que ama y lucha,
la misma selva, la que ruge.
Anoche dormí
intranquilo yo.
Anoche no estabas cerca, no.
Anoche quise tenerte,
quise besarte.
Soñé contigo, donde estés
y me dormí después.
La noche está llegando.
Dime amor hasta cuando
añoraré tu calor
perdido.
Apariciones
Apareció aquélla mujer, de lejos,
cuando me imaginaba que era virgen.
Aquel cuerpo de paraje silvestre
insinuaba cintura de sorpresas.
Con un niño de brazos y otro bulto
pasó tiempo después por una calle;
luego por una foto, con un hombre
rarísimo en bigote y sombrerito.
Todo fue así. Mas no le supe nunca.
Se la tragó la grega, el vecindario,
el país, el vaivén, la mar de mundo.
Ahora llega, en el viento, a mi trinchera.
Es porque estoy en la guerra -me digo-
solamente porque estoy en la guerra.
Apología de mujer con sombrero - Tetralogía de mujer sin sombrero ( Inédita )
Yo no vine aquí, viniste
tú,
yo no te esperaba y te besé
se supone que debo callar
se supone que debo seguir,
se supone que...
no debo protestar.
Se supone
que eres un regalo
que se me rompió en seguida
y ahora nada, lo de siempre.
Se supone
que eres el sombrero de una fiesta
de esos de cartón
para la ocasión.
¡Oh, mujer!
Si supieras lo breve que entraba la luz,
en la casa de un niño en un alto edificio,
y que era la hora esperada del día,
no me hubieras tocado
en el hombro una vez.
¡Oh, mujer!
Si supieras lo breve que entraba esa luz,
en una casa que se llamaba la noche,
en una casa en la que no había más puertas,
que la de la razón
de aquel niño sin fe.
Ahora se supone y nada más,
yo también quisiera suponer
que la cobardía no existió,
que es un viejo cuento de dormir,
pero quedo yo
en medio de mi.
Y en medio de las mismas paredes
sonriendo a los amigos
hiendo allá, desayunando,
pero quedo yo aquí aplaudiendo
una vez mas a los fantasmas
de las tres.
¡Oh, mujer!
ojalá que contigo se acabe el amor,
ojalá hayas matado mi última hambre,
que ridículo acaba implacable conmigo,
y yo de perro fiel
lo transformo en canción.
¡Oh, mujer!
no te culpes,
la culpa es un juego de azar,
nadie sabe lo malo que puede ser riendo,
y lo cruel que pudiera salir un regalo,
no te asustes del día que va terminar,
no te asusten los puentes que caigan al mar,
no te asustes de mi, carcajada final.
15
Atavismo
Ay de Mí!
El sol
cansado de mí
un día me abandonó sin hablar,
sin decir.
¡Ay de mí!
La luna me acompañó
callada en mi caminar sin hablar,
sin decir.
¡Ay de mí!
Tu languidez o yo,
tu ancho ventanal,
el aire de tu piel,
tu sombra al caminar.
No hay otra solución,
mi mundo anciano está
y ya mis manos son
de duro pedernal.
Podré entonces vivir,
podré entonces llorar,
pero no acariciar
la verdad de tu abrazo.
¡Ay de mí!
Podré entonces cantar,
podré entonces reír,
pero no detener mi razón
que en pedazos va por ti.
Sobre toda tu piel
quiero hacer el amor
en tu lecho de piel
quiero echar mi rincón.
No quiero el despertar
de abrir un puño
y ver que en la palma
quedó sólo sal,
sólo sal,
sólo sal.
La luna está
hinchándole el pecho al mar.
No salgas hoy,
no salgas hoy en tu barco.
No salgas hoy
si no quieres zozobrar,
que el mar está,
que el mar está respirando.
¡Ay! La marea.
¡Ay! Respirando.
Lo que te dé
Lo que te dé para ti
píntalo azul,
píntalo pálido y blando.
Que lo que doy,
que lo que doy una vez,
si no lo doy
por dentro me va acabando.
Fuera de mí
un astro ensaya su luz.
Dentro de mí,
la noche es resplandeciente.
Fuera de mí
un astro ensaya su luz.
Dentro de mí,
el mar se vuelve impaciente.
Ayer u hoy:
lo mismo da.
Yo llegué a la noche,
le bajé su síper
y dormí con ella,
porqué hasta la noche
he querido verla
en su propio lecho
y a través de un beso.
Ayer u hoy:
lo mismo da.
Yo me abrí la mano
y dejé que el viento
lamiera mis palmas
que están irritadas
de seguirme tanto
y maldecir conmigo
a flores y santos.
Ayer u hoy:
lo mismo da.
Superé algo escrito
sobre mi persona,
algo que decía
algo que acusaba
pero tengo suerte
pues de uno no escriben
todos los días.
Ayer u hoy:
lo mismo da.
Yo me hice el muerto
a ver que pasaba
y que ratones,
culebras y sapos
me ponían flores
y gritando hacían
como que lloraban.
Bajo el arco del Sol, la lucha armada (1968)
Hoy caminé en el lado
de otro odio
donde ronda el mundo y yo cuando estoy,
y vi la realidad bajo una tempestad.
Supe que por mi herida me sangraban otros golpes
y otras furias también,
y vi la realidad arrodillada frente al mar.
Mira mi herida en la mano que pulsa con la muerte
y óyeme el fuego descubierto en la voz.
Mira mi herida de otras regiones como Indochina,
bajo el arco del sol.
Hoy dividí mi llanto por colores,
dimensiones y distancias
y fue como el Mekong y yo, tan separados.
Estoy muriendo de vivir sentado en la distancia
irrecorrible quizás:
quiero olvidar mi voz,
colgar guitarras en el sol.
Quiero un disparo
y vestirme de humano
en esta suerte y acompañarme con un hueso de flor.
Quiero la vida; si no, la muerte,
serenateando bajo el arco del sol.
Es olvidar todo este
tiempo
que vendrá
trayendo un fin.
Es olvidar todo lo triste
del sufrir
que ha de llegar.
Es olvidar,
llenar vacíos que se irán.
Guardar palabras, callar
sueños sin seguir ya
comenzando el amor
con el sol cada vez
agotando el olor
y seguir.
Yo te amaré besos atrás
desde este amor
por otra vez.
Yo te amaré con el adiós
lleno de ti,
pleno de fin.
Sin olvidar...
Mi alma creció
silenciosa y normal
hasta cuando cumplí cinco años
crecía yo en mi pueblo natal
anhelando lo nuevo y lo extraño
Fue entonces cuando hubo domingo
para una matiné infantil
era marzo, era abril
era el color
y era una luz del asombro
ilustrando el amor... el amor
Soy de provincia y por eso tal vez
el seguro de mi alma es tan leve
confieso que bien pasados los días
volví al cine tras mi blancanieves
Aun me estremece inmaculada
frente a la infamia y el horror
fue mi primer amor
y fue también
la única excusa
para una alma ilusa que mientras vivió
dio a Blancanieves su leve, su primer amor.
Todos los días se pinta
de blanco,
sale a la calle llena de colores
y a cada minuto recibe un brochazo
en la piel.
Su espalda, sus manos, su rostro,
van siendo invadidos por luces y sombras,
se le van encendiendo de fiebre y de frío
de forma que cuando regresa y se mira
no está.
Malvive bajo su avalancha.
Ahora está sin salir,
casi nadie merece su amor
pero saldrá cuando vaya
por él.
Ahora te espera en tu tumba
ambulante, llena de color,
hasta de que tú la deshagas
de amor.
Ahora te espera de noche en su cuarto
hasta que quieras entrar y salvarlo
de lo que nunca ha elegido
y arrastra con él.
Tú, que de un beso lo
configuraste,
tú, que le echaste más blanco y lloraste,
eres la vieja navaja que espera
tu piel.
Quiere blasfemar contigo de Dios,
de los hombres y de él.
Quiere llegar más allá de la luz.
Quiere destruir las flores
con que se engañaron los dos.
Quieren arrancar de su tierra
una cruz.
Quiere olvidar que ha crecido educado,
quiere olvidar a tu hijo para empinarlo,
como un papalote invencible
vencedor del sueño.
Quiere decirle a cada vecino
que salga de sus miserables paredes,
que tome la vida de ustedes,
que no hay escondrijos.
Y espera que vayas por él.
Que no te espera mujer
a que vayas a hacer el amor,
mas bien, la guerra es lo que quiere
hacer.
Con veintipico de fecha
respalda su sana elección.
Con veintipico de muertes
su amor.
Suena la noche por la
ventana,
viene de enero
tu corazón.
Buena mañana tenga febrero
siempre que siga
yendo y viniendo el amor.
He de andar la vida estrecha
como un paso de montaña
inseguro, vacilante, peligroso,
sofocante,
todo el día me saluda mi vacío,
mi vacío,
mi vacío.
Ando cansado
con el invierno
dentro del pecho
como una flor.
Toda la muerte
de tanta gente
que se da un beso
se la ha llevado el amor.
De entre todo estoy tan solo,
solo en medio de la calle,
en pleno día con su gente.
Solo en plaza y solo en casa
todo el día me saluda mi vacío,
mi vacío,
mi vacío.
Buena mañana tenga febrero
siempre que siga
yendo y viniendo el amor.
Buenos días Isel
Los
ojos se me cierran
y mis dedos no responden
a mi cerebro cansado.
Hace tres horas
vi por última vez tu rostro
y vi apagarse la luz de tu cuarto
y seguí esperando hasta que todo fuese
silencio y tú.
Es inútil que quiera incorporarme,
echar a andar.
Es mejor esperar el soplo
cálido del alba.
Es mejor que no llegue a mi cuarto
esta noche.
Es mejor que no te vea
años atrás.
Es mejor estar aquí,
velando tu sueño,
Isel.
Siento que tengo fiebre,
me lagrimean las pupilas
y un latido incesante golpea
en mis sienes.
Mis manos hacen una sola,
el millar de pequeñas gotas
que han perlado mi guitarra
que ahora tiene un brillo extraño
y despide un resplandor a momentos
y luego se apaga.
Ya no tengo fuerzas
para levantarme
y es tu imagen
es tu sueño de niña buena
el que me obliga
a dormir un poco.
Y ahora estamos juntos,
caminando de noche
por un bosque inmenso,
con los pies desnudos, mojados,
por las hojas muertas del sendero;
tú estás vestida de blanco, Isel.
Y tu sonrisa constante
me hace temblar de dicha.
Y puedo contar, que sé yo,
cuantos destellos
salen de tus ojos.
Y con mis labios
dibujo tus labios
y una lluvia fina
nos viste de agua
a los dos.
Temblando de frío
nos sentamos,
eternamente,
bajo un tronco viejo
y me tomas de la mano
corriendo entre los árboles,
me llevas a la orilla del torrente
que baja del cielo
como un fragor que a veces
pronuncia palabras.
Y te siento estremecer
cuando escuchamos claramente
cómo dices
que estoy vivo.
Y sentí miedo,
—lo sigo sintiendo ahora—,
cuando me despierto
y todavía no amanece.
La luna ya no está
donde la dejamos
y me duele el cuerpo.
Despertar con miedo
es terrible, Isel.
Es terrible contar los pasos
hasta mi casa,
no volver la cabeza
y, aunque no quiera,
tener que ver un fuego fatuo.
Y correr
para besarte
años atrás.
Y empapar de mí,
tu imagen.
Buenos días,
Isel.
Canción contra la indecisión o Preguntas contra la indecisión como homenaje a Miguel Enríquez
(1977)
En qué camino crecerá
la hierba
porque hoy no vino alguien a su contienda.
Qué puente estará roto
porque una mano no se crispó otro poco,
y qué ciudad tendrá un color marchito
porque una vida no dejó nada escrito.
Qué sueño tendrá hambre
de una palabra, de una gota de sangre.
Hubo un no fue, bajo un jamás
hubo un tal vez, bajo un quizás
hubo un regué, bajo un frutal
hubo un llegué, bajo un andar.
[¿Qué dejarás, qué dejaré,
qué dejaremos hoy de hacer?
Pudiera ser que de un tal vez
nunca volviera a amanecer.]
Hoy la pregunta. Luego el viento
la hace un gesto, la hace un rol.
Por un fuego que no des a tiempo
puede no salir el sol.
Qué salto a las estrellas será tarde
de una esperanza raquítica y cobarde.
Qué mundo submarino
no será nuestro porque un vigor no vino.
Qué misterio vital del universo
quedará oscuro, esperando su verso.
En fin: qué maravilla
la indiferencia pondrá de pesadilla.
Hubo un no fue, bajo un
jamás
hubo un tal vez, bajo un quizás
hubo un regué, bajo un frutal
hubo un llegué, bajo un andar.
[¿Qué dejarás, qué
dejaré,
qué dejaremos hoy de hacer?
Pudiera ser que de un tal vez
nunca volviera a amanecer.]
Hoy la pregunta. Luego
el viento
la hace un gesto, la hace un rol.
Por un fuego que no des a tiempo
puede no salir el sol.
Canción de la Posguerra
Yo sé que cuando todo pase
cuando el fuego descanse
para luego seguir
alguien se mirará en silencio
casi sin comprenderlo
casi sin saber de ti.
Qué distancia saber que se vuela
a saber que has volado otra vez.
Qué distancia que desvela
que no puede matarte después.
Qué ha pasado, cómo ha sido,
cómo fue aquel instante de amor,
qué ha quedado escondido
de aquel día, de aquella canción.
Yo sé que cuando todo ocurra
que cuando el tiempo aburra
tendrás de maldecir.
Algo como un ruido en la selva
con simple olor a hierba
muchas veces no te dejará dormir.
Algo que cavará en lo hondo
para el fondo
de los días por vivir.
Canción del pasado
Se ha negado una mujer
con una mano a ir a la cama
con la otra entretenía
su pasión amordazada.
Y las sábanas tenían
el semblante del pasado
que contento sonreía.
El vendedor de ventanas
se negó a darme la mía
porque a cambio no llevaba
mis reservas de alegría.
El pasado estaba quieto
sobre el almacén del día,
lo tenían bien sujeto.
Veo el pasado caminando
por casi toda la ciudad,
lo veo en la gente que se queda y que se va.
Lo veo en el rostro de mi hijo,
lo veo en la voz de mi mujer,
lo veo a pesar de que lo veo sin querer.
El pasado tiene el nombre
de millones de sujetos
bebe, come, se va al cine
ni a veces no es tan viejo.
Tiene un poco de mi nombre
y otro poco del de ustedes
aunque busquemos el hombre.
El pasado es el espectro
de un bufón con triple cara,
fue de ayer, es de este día,
y será de otra mañana.
El pasado es ese insecto
que la música no apaga.
El pasado es insurrecto
Viniste a vivir
a orillas del mar
cuando se sembró una quilla
en la arena del puerto
de aquel capitán.
Con rosarios y arcabuces
y lanzas rompieron tu alma
de selva,
tu vientre de oro y café.
Caña, tabaco y escombros
de palmas te ardieron
en más de una hoguera,
de cuyos restos salieron tus hijos
cargando campanas, banderas.
La tela roja, el vitral
y la guerra empedrada
te hicieron canción,
hasta que llegó el engaño,
vestido de vaina,
en fundar la nación.
Morir es vivir
el veinte de mayo
el machete en el cuero
de una traición.
Morir es vivir
y con una medalla
dar el "gracias, canalla",
un aplauso y adiós.
Morir es vivir
y hacerse extranjero
en el patio en que abuelo
sembrará un ¿?????
Vivir fue morir.
En el treinta se atascó el reloj
entre petardos y mecha
y vecinos celosos
de tu dimensión.
Hasta que al fin,
a granada y fusil,
te supieron traer,
de tu distancia y tu adiós,
a tu papel.
Pero comenzar la vida
después de tan vieja
resulta difícil.
Este esqueleto maltrecho
no está
a la medida de tu ansiedad.
Vivir es morir,
matar poco a poco
el ademán de un loco
que quiere salir.
Vivir es morir,
seguir otras huellas
pero nuevas estrellas
¿????? donde ir.
Vivir es morir
pues te envenenaron
el alma de selva
en tu primer abril.
Vivir es morir.
Todo va a dejar
de ser lo que fue.
Muerta tu infancia
enemiga serás,
otra niña desde tu vejez.
Al que le toque
tenerte de novia
tendrá un capital
de inteligencia y placer.
Tendrá que amar.
Del cielo viene la luz,
viene la luz.
Porque la manda el sol,
sólo el sol.
Para que nuestra tierra
florezca a su calor.
¡Viva la amistad
que nos brinda el sol!
Pero hay que trabajar,
trabajar,
para ganar su amor,
su amor.
Y estudiar en los libros
la ciencia y la bondad
para así decir:
¡Viva la amistad!
Abierto, reposa el
viejo en su sillón
mira la calle, dice palabras,
que sobreviven sólo en su voz.
Repisas y jaulas, lo deben amortajar
porque sus sueños, secos y ajados
de donde yacen, no volverán.
Lo veo y casi quisiera darle una flor,
pero la historia de este planeta
no va a acabarme una canción.
Si existe consuelo, consiste en comprender
que cuando a un niño le queda corta una camisa
es de crecer.
Canción para recordar a María
(de Ireno García)
Cómo
hubiera querido, mujer mía,
que estuvieras conmigo esta mañana.
Estoy mirando el mar limpio y tranquilo
desde una cálida y sucia ventana.
Y el viento que es un niño embravecido
anda a gritos pidiendo que lo acune
cuando bajo el alero dos gorriones
se encaraman repletos de canciones.
Y te extraño mujer por cada ola
que el mar brinda a la orilla.
Cómo hubiera querido
que estuvieras conmigo.
Hoy el cielo algún duende lo ha barrido,
el azul en mis ojos se detiene,
una lancha en la orilla se entretiene
y me acuerdo de ti que ya no vienes.
Cómo hubiera querido, mujer mía,
que estuvieras aquí conmigo esta mañana.
Estoy mirando el mar limpio y tranquilo
más le falta el amor a esta ventana.
Y te extraño mujer por cada ola
que el mar brinda a la orilla.
Cómo hubiera querido
que estuvieras conmigo.
Yo para
bien amarte
invento una canción
una canción que parte acostumbrada
a voz de trovador.
Pero si quieres son
te doy tu son.
Camisa de once varas
en la que me metí
aunque no es cosa rara
si se entiende bien que soy de aquí,
claro que soy de aquí
ya tu verás que sí.
Para continuar la marcha
yo voy a poner mi sal
la sal que se vuelve escarcha
si no vas a caminar.
La tierra por donde ando
hace sonar el amor,
lo pone a sonar bailando,
Mi son puede en la canción.
Si el canto tiene sentido
también lo tiene bailar.
Cantando yo estoy contigo,
bailando conmigo estás.
Entona tu paso ahora,
entónalo y báilalo,
pero si la marcha atora
entonces pues cántalo,
pero báilalo,
pero cántalo,
pero báilalo,
pero cántalo.
Mi son tiene un buen coro:
Cántalo, pero báilalo.
Qué rico está mi ritmo para bailar,
cántalo conmigo y tú verás.
Me hiciste bailar en la clave Morse
al tibio amparo de la dos catorce..
Por que si rico es bailar también lo es cantar
Si tú quieres yo te lo enseño
Un pasito para alante un pasito para atrás.
Con mi suku-suku vas a guarachear.
Báilalo, qué bacilón.
Así es como se baila mi rico son:
en un solo ladrillito, meneíto, meneíto.
Ya me despido bailando y cantando
y ojalá pase algo que te borre de pronto!
Cánteme
quien tenga el verso,
mas no con los cristales primorosos,
que el tiempo ya no es tema de reposo
si no crisol más áspero que terso.
Cánteme
quien tenga canto,
mas no para empañarme los sentidos,
y yo como que siento soy su amigo,
y yo como que voy también soy canto.
Cánteme
sí, para oírlo,
como aquella canción, la que yo hiciera.
Pero cánteme
para aplaudirlo por lo que supo hace
r ayer, hoy y después.
Cánteme
para salvarlo
entre las luces que me identifican.
Pero cánteme
para premiarlo
por el mejor ave del amanecer.
Cánteme
quien tenga saco
donde no exista sitio al miedo vano.
Cánteme
aunque no sea del todo sano
pero canción al fin y no matraco.
Cánteme
que aquí hay pulmones
repletos de conquistas al pasado.
Cánteme sin pudor y sin cuidado.
Pues cánteme
si al fin tiene razones.
(A Ray Bradbury,
por su *Calidoscopio*.)
Cayó una estrella
-una hebra de diamante por el cielo-
y un niño la encontró
y se le ve reír
y pidió para diez
y pidió para mil
cien mil
y todos...
Cayó una estrella.
Cayó un destello,
cayó un cabello,
cayó una sonrisa
de plata en la brisa,
cayó una canción.
Chanson
Todo pasa en París y nada ocurre.
El estremecedor sudeste asiático
se asoma apenas a la moda.
Cosa vana que varios millones de amarillos
se abalancen y expandan sobre otros,
cuando sólo se trata de una remota
especie de existencia amarilla.
Pero a París llegaron hacedores de cultos
y en favor de París hicieron trueques
con la estrellas y los sortilegios.
A París ha llegado un continente
(Hay quien apunta que no descubierto)
y ha preguntado por si mismo
para exhalar un ¡oh! definitivo
a su propia mentira que responde.
¿Que viene a ser esta ciudad cantada,
educada, violada por el hombre?
¿Sólo dolor paciente que construye?
¿Una puta elegante que se preña de
testamentos, ritos y semblanzas?
¿Un inventario de sucesos rígidos
para otro inventario de mirones?
¿La costra del Edén o del Olimpo,
altura un poco terrenal, posible
para que alguno tenga certidumbres
y otros recias patadas en el rostro?
Nada pasa en París.
Y todo ocurre.
Cleopatra (1969)
Resbalando los dedos
por el agua,
al pie de su ciudad vieja y caída,
sin esclavos ni antonios, junto al Nilo
vi un día a Cleopatra compungida.
Qué puede hacer un trovador entonces
sino inmediatamente enamorarse,
cantar una canción, hablar un poco,
tratar de hacerse ver: fingir ahogarse.
Por más que quise hacer menos salía;
canté y hablé quizás exagerando,
pero ningún sonido le alzó el rostro
y comprendí lo que estaba pasando.
Sucedía que la reina y el paisaje
que yo creía ver, había sido
la húmeda versión que me dio el río
puesto que me encontraba sumergido
Comité
(De Ireno Gacía)
Como cuando un gran fuego
Como cuando un gran fuego se retuerce
en una pirueta tenebrosa
que se burla del cielo,
así es mi alma a veces:
roja y aullante, en medio
del humo pavoroso subiendo enloquecido.
Y el humo todo es pasto
de mi alma.
Como se ama a una verdad
Tú me conociste cuando andaba
encendiendo estrellas del candor,
flores de la noche que alumbraban
mi sonrisa sin dolor.
Aún dormía con mi osito triste
y aún me estremecía la oscuridad.
Yo era así, y así tú me quisiste
como se ama una verdad.
Ahora sigo igual de enamorada
de los rumbos que soñaba ayer,
pero ya no estás para mis alas.
Ahora sólo puedo a tu querer.
¿Qué será del Sol que va a los parques?
¿Qué será del mar sin mi pasión?
¿Qué será la luz si llegas tarde?
¿Qué será de todo sin mi amor?
Adorabas cada travesura
y perrito lobo, mi ratón,
mis zapatos viejos, mis pinturas,
mi única y feliz canción.
Y todo es aburrido si no hay todo.
Han hecho jardín, le falta flor.
Olvidar el mundo no es buen modo
de tener y dar amor.
Porque sigo igual de enamorada
de los rumbos que soñaba ayer,
pero ahora ya no estás para mis alas.
Ahora sólo puedo a tu querer.
¿Qué será del Sol que va a los parques?
¿Qué será del mar sin mi pasión?
¿Qué será la luz si llegas tarde?
¿Qué será de todo sin mi amor?
Y todo es aburrido si no hay todo.
Han hecho jardín, le falta flor.
Olvidar el mundo no es buen modo
de tener y dar amor.
Como si tú fueras el comunismo
He llegado a la casa y he tenido la impresión
de que tardo un siglo en llegar, de que tardo un año en subir,
de que tardo una hora en entrar y un segundo en verte y reír.
Siempre tengo esa prisa no sé,
si será que te quiero contar,
como brisa el pellejo del día absorbiéndole el agua a la sal.
Creo que el colmo de la vida es contar lo que nos pasa,
hacer la fábula florida de nuestra tragedia.
Unos no arriesgan a los hombres para ir a la luna,
y se asesinan palestinos por tandas de miles.
Ya yo no sé que decir,
es el colmo de la vida contar lo que nos pasa,
mientras los viejos errores reclaman silencio.
Y yo soy sólo un hombre que pasa,
un hombre que vende su cuello en las calles cual todos aquí.
Todos los años me pongo ropa limpia, y salgo a ti
Como si tú me lavaras las mentiras y salgo a ti.
Como si tú me lavaras la sangre y salgo a ti
Todos los años yo llego a mi casa y salgo a ti.
Como si tú fueras el comunismo y salgo a ti
"Como todo el mundo"
Yo hablo sencillo como todo el mundo.
Puedo repetir,
si hay alguien que no ha entendido bien.
Me gusta enamorarme, y, como todo el mundo, salgo
por la puerta que da al fondo de las casas.
Procuro no pisar flores,
cruzo por las esquinas de la calle
y saludo si me quieren saludar.
No tengo aún despertador, pero ya lo tendré
-mientras que me despierten los vecinos-.
Debajo de la almohada no escondo armas de hielo
que ni en sueños he aprendido a disparar.
Yo hablo sencillo, como todo el mundo.
Puedo repetir,
si hay alguien que no ha entendido bien.
Me gusta casablanca, también el chocolate
y fumar cuando termino de comer.
Me gusta la cerveza fría, que no haya ruido si trabajo
y aún me gustaría patinar.
Prefiero andar en ropa de la calle, porque
así puedo juntarme a las aceras mejor.
Me gustan las películas de Bergman,
los poemas de Vallejo
y las canciones de Pablo Milanés.
Yo hablo sencillo, como todo el mundo.
Puedo repetir,
si hay alguien que no ha entendido bien.
42
Como un sueño triunfante
Con tiempo
Cuántas cosas pudiéramos
contar con tiempo
con tiempo, con tiempo
y podríamos hablar sin descansar con tiempo
con tiempo, con tiempo
Más la historia se parte en dos lados
con graznidos de cuervo espantado
electriza los brazos
que tiemblan movimientos por todo el mundo
busquemos tiempo
Cuántas cosas pudiéramos contar con tiempo
con tiempo, con tiempo
y podríamos hablar sin descansar con tiempo
con tiempo, con tiempo
Cada nombre es un nombre grabado
a esta piedra que gira el espacio
electriza los brazos
que tiemblan movimientos por todo el mundo
busquemos tiempo
de vivir
Por el día en el peligro de olvidar;
por la noche me amenaza tu recuerdo extraño.
Corro el riesgo de negarme a ver el día o la noche
-corro el riesgo de querer dejarme ciego-.
Esto pasa diariamente,
aunque estoy acostumbrado a todo
hace mucho tiempo,
demasiado tiempo.
Por el día me entretengo en no pensar en ti;
por la noche me acorralan el temor, los años.
Corro el riesgo de empezar a imaginarme parques
-corro el riesgo de querer dormir sin tener sueño-.
Esto pasa diariamente,
aunque estoy acostumbrado a todo
hace mucho tiempo,
demasiado tiempo.
Por el día tengo miedo de no respirar;
por la noche tengo miedo de quedarme quieto.
Corro el riesgo de que un día se demore el alba
-corro el riesgo de que el miedo se me duerma adentro-.
Esto pasa diariamente,
aunque estoy acostumbrado a todo
hace mucho tiempo,
demasiado tiempo.
Cosmonautas
Yo voy a ser cosmonauta
porque me quiero llegar allá
donde quedan las estrellas
donde es difícil tanto llegar.
Y en el jardín de la noche
flores brillantes recolectar
para llevarle a mi amiga
mis compañeros y mi mamá.
Como chocolate luce el cielo
y yo quiero hacer mi expedición,
vamos a una estrella-caramelo
dentro de un globito del jabón.
Yo quiero ser cosmonauta
porque me gusta el cielo además
y conocer los misterios
y los secretos de otro lugar.
Y en el jardín de la noche
flores brillantes recolectar
para llevarle a mi amiga
mis compañeros y mi mamá.
Como chocolate luce el cielo
y yo quiero hacer mi expedición,
vamos a una estrella-caramelo
dentro de un globito del jabón
Creo
Como en el día de adolescente
Salgo y te entrego mi adiós para siempre
La despedida de acuerdo,
nuestra vía más fundamental
No veo la espera
No veo ese tiempo de andar atados por un juramento
Que si se cumple es a fuerza de golpe y mentira mortal
Soy optimista,
creo en las horas
que nos hicieron saltar sin demoras
Creo en el beso
de lluvia nocturna que nos vio nacer
Creo en palabras que nos dijimos en el lenguaje secreto que hicimos
Creo en la estrella, con prisa y amándonos, vimos caer
No escullo cosas de principiante
Porque soñando la gente es gigante
Pero el momento de hacer en el tiempo te da tu lugar
Tendré presente en paz y en guerra
Tu riña que le da vuelta a la tierra
Anillo extraño que asido un año me hará recordar
Creo en ese tiempo y en su manera de hacerse buscar
O en cuál de esos planetas
Voy por el mundo de un rayo de luz
Que dispara una endija que mira hacia el sol
El polvo viaja y parece cristal
O pequeños planetas que saben bailar
En mi galaxia sencilla y un sol
Que es mi uña tocando el hiliyo de luz
Se ajito el dedo el sistema solar
Enloquece como un remolino del mar
En cual en cual de esos planetas
En cual de esas distancias te amaré
En que pequeño mundo giraré
En que cosmicidad de un lindo juego
Pondremos nuestros hijos a jugar
Bien lejos de una mano sin amor
Que ponga la galaxia del mirar
Y rompa el universo sin saber
Que es difícil de armar
Voy por el mundo de un rayo de luz
Que dispara una endija que mira hacia sol
El polvo viaja y parece cristal
O pequeños planetas que saben bailar
En mi galaxia sencilla y un sol
Que es mi uña tocando el hiliyo de luz
Se ajito el dedo el sistema solar
Enloquece como un remolino del mar
En cual en cual de esos planetas hay hermanos
Hermanos sobre bombas y vestidos
Hermanos sin besar al enemigo
En que cosmicidad de un lindo juego
La hierba esta pareja sobre cualquier lugar
Quemado sin quemar todo igual
En que mundo hay un pacto universal
En cual de esos planetas se halla el mundo
En cual
Cualquier mañana
despierto vivo aún
y te deslizo debajo del pulgar,
te desanudo el pelo con placer
y entonces digo mirando sin mirar:
eres mujer.
Cualquier mañana te amo de verdad
aunque no jure, aunque quiera vivir,
aunque me estorbe tu cuerpo de jabón,
aunque el saludo sea el gesto de partir:
eres canción.
Cualquier mediodía después
seguiré viajando por ti.
Qué bella te hallé y qué bella estás.
Qué bella serás después.
Eres canción, fuiste mujer.
Cualquier mañana despierto enfermo aún,
tras sueños jíbaros y humo vegetal,
duermo con otra, le pregunto por ti,
lavo en mi pecho tu pecado mortal
y vuelvo a dormir.
Cualquier mañana te digo dónde estoy
para que nunca me vayas a buscar.
Cualquier mañana no salgo más de aquí.
Cualquier mañana me siento a esperar
el porvenir.
Cuando Despierto
Anoche he soñado
que estaba en mi entierro,
hablando con todos
y estaban contentos
como el ruido de un tren.
Estaban pegados
en el firmamento
mis veinte esqueletos
hinchados de aire
como el ruido de un tren.
En su lugar, posado mi ataúd,
se abrió como riendo.
Adentro estaba el día que nací
y un busto de Vallejo.
Bajo el teléfono de mi madre
había un sol de esos
que hacen los niños.
Y los fieles amigos
estaban allí.
Y los viejos amores
estaban allí.
Y mis abuelos muertos
estaban allí.
Y mis botas de tela
estaban allí.
Cuando he levantado,
mis tablas del suelo
crujieron con timbre
de polvo de trillo
en un día sin llover.
Y yo en un extremo
alcé más la caja
ya casi dormido
por toda la noche
bostezando el café.
La calle estaba clara
como ayer,
sin el menor calor.
Nadie volvió la cara
para ver
cuando pasaba yo.
Volví después a casa
me acosté
y soñé el día de hoy.
Y en el sueño soñaba
escribir la canción.
Y en el sueño soñaba
este día de ayer.
Pero no he despertado
y tuve que hacer
de ese sueño esta vida
hasta despertar
50
Cuando el sol se pierde
Cuando me muera, si es que me muero, pueden cerrar la luz.
Si aún es necesario, bájenme a buena tierra -sin cruz-,
para seguir teniendo la misma suerte con menos sed,
para ver los amigos que hace algún tiempo quisiera ver.
Cuando me muera, si es que me muero, pueden jugar así:
que alguien me haga cosquillas a ver si lo puedo resistir.
Otro puede inventar que me gustaría una canción,
y la mujer que quiera, que juegue a hacerse la que me amó.
Cuando me muera, si es que me muero,
no iré con Dios ni con Satán.
Me iré conmigo a buscar más cosas a otro lugar,
pues tanto el cielo como el infierno me sientan mal.
Cuando me muera, si es que me muero, déjenme como éste:
mejor que no me vistan ni me afeiten para después.
Es muy posible que ande con un mecánico de ocasión,
un caja de fósforos ya vacía y una canción.
Cuando me muera, si es que me muero y estoy con todos bien,
si ando muy complaciente, cebado y con algo que perder,
hagan lo que les plazca con lo que quede entonces de mí,
porque no me interesa lo que le pase a un señor así.
Cuando me muera, si es que me muero,
no iré con Dios ni con Satán.
Me iré conmigo a buscar más cosas a otro lugar,
pues tanto el cielo como el infierno me sientan mal.
Cuando te encontré
(Canción por el XXV Aniversario de la Revolución)
Donde te encontré
ha pasado algo,
cuando no soñé
que fuera posible.
Donde te encontré
ha crecido un árbol
junto a un hondo lago
de tibio cristal.
Donde te encontré
ha surgido un valle
donde brilla un sol,
donde canta un hombre.
Donde te encontré,
donde tu me hallaste,
la noche es de estrellas
la luna es de mar.
Cuando te encontré
cada criatura era un sueño
que debía llegar
con los buenos tiempos.
Cuando te encontré
nada conocía su función,
no había la canción
con qué besarte el viento.
Cuando te encontré
todo era desconocido
y el mundo nació
del amor que hicimos.
Cuando te encontré
aprendió la nube a pasar,
el ala a volar
y el cielo a ser infinito.
Y lo que encontré
se fue haciendo grande,
desbordando el mar,
despertando el tiempo.
Y tu corazón
voló con el viento,
a veces en paz,
a veces violento.
Y esto que encontré
ya no era desconocido,
se hizo la canción
que se había perdido.
No la perderé
ni la mayor riqueza arrancará
una concesión
a este clamor repartido.
Y se encontraran
los del machete aguerrido
con el último héroe
que hasta hoy se ha perdido,
Todos gritarán
será mejor hundirnos en el mar
que antes traicionar
la gloria que se ha vivido.
(1984)
Cuentan
Cuentan ...
que allá por mil novecientos setenta,
fue lanzado al espacio un cosmonauta,
un hombre bueno de la ciencia,
un héroe de la tradición.
Cuentan ...
que después de dar vueltas a la tierra
por equivocación cayó en la selva,
en una aldea marginada por la civilización.
Cuentan ...
que bombas de bacterias habían muerto,
los pájaros, los árboles, al pobre,
todo lo que significó vivir
mientras las capitales irradiaban
la choza condenada a sucumbir
Cuentan cuentan cuentan ...
que los que recibieron al extraño
que por rara virtud también fue un héroe
lo esperaron con su hambre
y son otra atribución
Cuentan ...
que el hambre terminó con aquel hombre,
y con la multitud que lo esperaba
palmo a palmo, pelo a pelo
sin alguna distinción
Cuentan ...
que bajo la vigilia de la luna,
no quedó más que la blanca armadura
del cascarón de hierro en que voló
un uniforme de coger altura
y un antifaz verdoso para el sol
De donde crece la palma o Se aproxima el brote oscuro
Se
aproxima el brote oscuro
que aportó la primavera
y se aproxima lo puro
de la duda más sincera.
Se aproximan las viciosas
novedades que pasaron
y se aproximan las cosas
que jamás se aproximaron.
Rompe la rara semilla
que la prisa y la inocencia
pintaron de maravilla
coloreando la imprudencia.
Aparece el primer fruto
de sabor inesperado
y en vez de escupir disfruto:
mi paladar ensancharon.
Qué es vivir sino caerse
para levantarse luego
y saber reconocerse
en lo más tardo del fuego.
Yo soy un hombre sincero
de donde crece la palma
y antes de morirme quiero
echar mis versos del alma.
¿De que valen mis razones?
De qué valen las razones
el conocer, el comprender
si el corazón nos tiene en otros caminos
de nuevos destinos
deshaciendo lazos
pues nuevos abrazos nos dará el amor
Por eso yo pregunto a mis razones
qué van a dar para vivir
si voy a arder en una estrecha cadena
de suspiro y pena
recuerdo y distancia
deseos y ansias de volver
para ti
De qué vale mi razón más fuerte
si yo siento que tengo que verte
si en tus manos se me va el amor
de qué vale razonar mejor
De qué vale mi razón más fuerte
si yo siento que tengo que verte
si en tus ojos se me va el amor
de qué vale razonar mejor
Por eso yo pregunto a mis razones
qué van a dar para vivir
si voy a arder en una estrecha cadena
de suspiro y pena
recuerdo y distancia
deseos y ansias de volver
para ti
¡ay! para ti
Debajo del cañón
Debajo del cañón se
entierran muertos
debajo del cañón de un río azul
se dice que en las noches el desierto
parece un blanco espejo de la luna y su luz
Y sobre el gran espejismo se mueven
miles de espectros de arena de nieve
muerden sus dientes al cielo que hiere
sus blancos huesos de luz
Todo el desierto le canta a luna
cactus y piedras, reptiles y dunas
fósiles sordos de piedras de algunas
eras que lejos están
Debajo del cañón cabalga el viento
debajo del cañón se escurre el sol
un viejo caminante del desierto
decide el disparejo camino del amor
Y sobre el gran espejismo se mueven
miles de espectros de arena de nieve
muerden sus dientes al cielo que hiere
sus blancos huesos de luz
Todo el desierto le canta a luna
cactus y piedras, reptiles y dunas
fósiles sordos de piedras de algunas
eras que lejos están
Defectos
Ninguno se fía del otro
y siguen creyéndose amantes.
Después pagaremos nosotros
con cada dolor que nos canten.
Ninguno salió de su duda,
ninguno de la incertidumbre.
Acuda el milagro que acuda
no van a saber de su lumbre.
Mañana, contarse en las canas
lo poco que el otro fue bueno
que cada caricia fue vana,
que el dulce llevaba veneno.
Mañana, decepción completa,
mañana, fracaso perfecto
y luego que pague el planeta
cuando ellos le pongan defectos.
Los dos se enviaron miserias
a través de viejos amigos
en vez del amor se hacen guerra
y buscan jurado y testigos.
Los dos han tejido madejas
de los que no pueden salvarse.
Le echaron candado a la reja
y allí van a despedazarse.
Mañana lavarán la sangre
y descabezarán la belleza.
Mañana, acostarse con hambre,
mañana, dolor de cabeza.
Mañana, decepción completa,
mañana, fracaso perfecto
y luego que pague el planeta
cuando ellos le pongan defectos
Defensa del trovador
Por dónde están los
amigos y desconocidos
Que esperaban debajo de mis labios
Los que esperaban sus gritos
Reunidos saliendo por mi única garganta con agravios
Los que ahora dicen que ya no soy yo
que hago cojines de una canción.
Los que bien tienen derecho a opinar
pero no saben que rumbo tomar
Los que esperaban sentados en casa
por dos guitarrazos que hicieran temblar
Aquel que espera de mi poesía
con una cuchara bien llena de mi nombre
cuando es que irá a comenzar
a esperar del derecho que tengo a vivir como un hombre.
Pues si mi canto es azul ven traición
Y si es de piedra también hay traición
Viejos y jóvenes creen que un cantor
Es un payaso con diablo y con dios
Pero cantar es difícil porque hay que querer
La verdad mucho más que la misma canción
¿Quién va a jugarse la cara,
jugarse las manos,
jugarse la sonrisa y la guitarra?
¿Quién da derecho a aceptar o a negar
que no sean mis propias palabras?
Esos pepillos, ¿qué quieren de mi?
Y aquellos viejos, ¿qué esperan de mi?
Quien quiera que lo defienda de sí
empiecen por defenderse de mi.
Y quien no quiera escuchar se levante
y se marche o me tape la boca sin más.
Sólo me siento sonrisa y me siento tristeza
y me siento pedazo del destino.
Sólo me siento saludo y adiós
y es preciso que entiendan que todo es producto del camino.
Pues la verdad no ha existido jamás,
todo depende de la hora de hablar.
Y cuando acabe este canto a pensar cada cual
lo que le de su real gana, sea bien o sea mal,
porque si no para qué es que se canta
si no es para revolver todo al cantar.
Déjame regresar
Déjame,
tú que me acompañas
como una amistad;
déjame,
tú que eres fantasma
de mi soledad;
regresar por las mismas calles
en que caminé sin tu amor,
volver a los cines, a los parques,
a las miradas, sin culpa del mundo
que pasa a mi lado sin ti.
Déjame
devolverle al viento
lo que le robé.
Déjame
decir para siempre
por última vez.
Y regresar sólo con mis buenos días
y el adiós regresar.
Perderme de vista para siempre
de los caminos que juntos
hubimos de andar
hasta el fin del amor.
Después, quizás perdida
en las memorias,
no habrá quien cuente un día
nuestra historia.
Pero eso no importa
pues todo va al viento.
No importa que nadie
nos ponga en un cuento
si al fin sólo amamos
y luego nos vamos.
Déjame,
tú que eres fantasma
de mi soledad:
déjame,
tú que me acompañas
con una amistad;
regresar.
Dentro de un siglo
Ay! por esas mismas calles
que han crecido con nosotros
pasa lo que va a venir, lo sé.
Esos ómnibus cargados
esos cines atestados
esas luces, pobres, se ancharán.
Vivimos la prehistoria
del futuro enmascarado
en la circunstancia del amor.
Cuántos ritos naturales
llenarán los nuevos trajes
y cuántos demonios quedarán,
también lo sé.
Nacerán los nuevos hijos
de sus viejos viejos padres
y quizás seremos lo peor.
Nuestras mismas agonías
sembraremos en sus días
como vieja ya generación.
Los poetas amaremos
en virtud de su cinismo
porque nuestra vida nos costó.
Y tendremos nuestro muertos,
nuestra historia y un desierto
imaginario, para defender siempre de Dios.
Y seremos feos y hermosos
como, en fin, han sido todos
llenos de defectos y virtud.
Nunca seremos perfectos
pero nunca dejaremos
de tratar de serlo, por amor.
De las tablas de valores
cada vez sabremos menos
todo cabe en un mundo sin hambre.
Dentro de un siglo seremos
esa historia de colegio
que aburre a los niños porque ya
ya pasó
Depredador
Cayó
sobre su presa y la inmovilizó
como una amarra.
La pequeña era un cuerpo de temblor
debajo de sus garras
tan palpitante
que sintió la lujuria de la sed,
magnifica y quemante.
Y pasó
el tiempo,
el tiempo largo
entre el colmillo que depreda y la piel
de su víctima en letargo
Y pasó el tiempo, el tiempo largo
entre el colmillo que depreda y la piel
de su víctima en letargo.
La tarde
simulaba no reconocer
la vieja trama
y su espejo era un hombre, una mujer
un juego y una cama
La tarde pura
con su rastro de prados, de candor
y el alma de locura.
Pasó la
tarde, la tarde larga
entre el colmillo que depreda y la piel
de la víctima que aguarda
Pasó la tarde, la tarde larga
entre el colmillo que depreda y la piel
de la víctima que aguarda.
La viva
rosa de la carne se abrazó a su destino
y comieron jugos del amor como perfecto vino
vino de amantes,
fértil sabia para doblar la sed,
mientras mas abundante.
Pasó la
tarde, la sin dolores
entre el colmillo que depreda y la piel
de la víctima en amores
Pasó la tarde, la sin dolores
entre el colmillo que depreda y la piel
de la víctima en amores
Detalle de mujer con sombrero
Tetralogía de mujer sin sombrero III
Nací cuando las nebulosas aún eran
polvo cósmico en loca fricción
Cuando ni el bisabuelo de este universo
había conocido la luz.
Nací mucho antes
y aún soy lo mismo que fui.
Lenguas de fuego, estrellas remotas,
cuerpos volando y buscando la vida,
breves tormentas de millones de años,
ojos en el cielo azul
Que joven soy,
que me dará la vida
que me dará la vida,
que me dará el amor.
Me hice universo,
galaxia, planeta,
en mi lomo crecieron animales y selvas,
y la inteligencia fue haciéndose rienda
para mi nerviosa emoción
Nací mucho antes
y aún soy lo mismo que fui.
Un semimono, cazador de venados,
pirámides, tumbas de arena del hombre,
dioses y héroes, imperios caídos,
guerras de la religión.
Que joven soy,
que me dará la vida
que me dará la vida,
que me dará el amor.
Me brotaron colonias,
más tarde repúblicas,
y países enormes en revolución,
nació quien me puso nombre y apellido
y profetas con pie de león.
Nací mucho antes
y aún soy lo mismo que fui.
Sueños armados, ideas preciosas mil enemigos,
con banderas atómicas,
elementales y viejas miserias,
y el corazón de un fusil.
Que joven soy,
que me dará la vida
que me dará la vida, q
que me dará el amor.
Aún me paseo robándole al aire
cualquier esperanza que ablande mis guerras,
soy enemigo de mí
y soy amigo de lo que he soñado que soy.
Nací mucho antes
y aún soy lo mismo que fui.
Un embutido de ángel y bestia,
la democracia y el templo hermanados,
hombres, mujeres, niños y viejos,
y algo para una mujer.
Que joven soy,
que me dará la vida q
que me dará la vida,
que me dará el amor.
Días de Soldado
Qué lento pasan los días
si no hay un sol que vencer.
Qué lentas las horas frías
gota a gota, pasan, pasan
sin valer.
Y en cambio, si es mediodía,
pasa la hora de dar.
Qué fácil la puntería
de andar.
Días son del soldado
son veinticuatro
días (...)
y (...)
Días de hacer el tiempo,
pasa un rato.
Días de estar violento
para rezar.
Días en que despierta
oyendo niños
con la memoria abierta
de par en par.
Días en que el soldado
siente cariño
por un (...) que canta
su canto enamorado.
Días en que es lampiño
para matar.
Días en que amanecen
los juramentos.
Días que se parecen
a la verdad.
Días en que la gloria
pasa un momento
para hacerle de novia
que le regala un cuento.
Un souvenir de juegos
para llegar
Diciembre
Diciembre de ayer,
diciembre de hoy,
diciembre mañana.
Rojo tiempo cayendo
en la misma ventana.
Cuando (...) estrellas
que fueron (...)
Fruto del buen árbol
que la sangre fue a (...).
Fruto puesto a salvo
por la fuente que bebió.
Diciembre es así,
canción del amor,
sueño en la risa,
renovada emoción
que nos llega en la brisa.
Diciembre es el santo
de su calendario.
Mi árbol,
reluce el alto árbol,
prueba esa fecundidad,
nueva (...)
vieja verdad
El aguerrido pueblo de Fidel
Que tiene la injusticia cuando llora
los que no tienen nada que perder
Qué tiene la injusticia cuando llora
el aguerrido pueblo de Fidel (bis)
El Anónimo
Un día como otro
yo leía mis cartas,
rascándome una ceja
solo y en voz alta.
El último papel
que me cayó en las manos
era una carta anónima
en lenguaje claro.
Me escribía una mujer
de timidez muy obvia
que hablaba de su vida
con tan poca gloria.
Se dibujaba lágrimas
y a veces risas
con tanta sencillez
como con tanta prisa.
Cuántos papeles
he recibido.
Fotos y textos
firmas de adorno.
Cuántos pedidos,
cuántos honores
y vanidades.
Cuánto espejismo,
cuánto juguete
de los mortales.
Aquella muchacha
no pedía mi rostro,
ni letras olvidadas,
ni inútil autógrafo.
Decía que con lágrimas
o con sus risas
mis cosas para ella
siempre eran las mismas.
Y en su trabajo
el gusto le conocen tanto
que corren a buscarla
cuando en radio canto.
En su casa le dicen
que me rinde culto
y eso hace que me sienta
el autor de un hurto.
Con qué derecho,
con cuál astucia,
provoco encantos,
provoco sueños,
provoco angustias.
Con qué derecho
otros fantasmas
quitan y ponen
a sus antojos
vida en el alma.
Me conmovió
su gesto desinteresado:
escribir y verterse
sin pedir a cambio.
Decía como hablando
de un imposible:
"que me hubiera hecho
infinitamente feliz
que tú, un día,
me hubieras escrito una canción."
Y aquí está la canción,
lo que un poquito cruda,
porqué la realidad
se ha de cantar desnuda.
Sobrecoge pensar
que de piedra brillante,
porqué es piedra y brillo
se crea que es diamante.
Cuántos papeles
he recibido.
Fotos y textos
firmas de adorno.
Cuántos pedidos,
cuántos honores
y vanidades.
Cuánto espejismo,
cuánto juguete
de los mortales
El calendario antiguo
dio una vuelta de un mes
de diferencia.
Nada grave ha pasado
no se asusten de un mes
de diferencia.
Pues nadie va a morirse
es sólo el tiempo de un mes
de diferencia.
Por ejemplo: lo que antes era octubre
hoy es noviembre simplemente.
A nadie ha envejecido
el calendario de un mes
de diferencia.
¿Quién puede envejecer por
una vuelta de un mes
de diferencia?
Sigamos a la mesa
la familia de un mes
de diferencia.
Por ejemplo: lo que antes era octubre
hoy es noviembre simplemente.
Los niños dejen quieto
el calendario de un mes
de diferencia.
Nadie se asombre al ver
un calendario de un mes
de diferencia.
Ojo al que ponga un pero
al calendario de un mes
de diferencia.
Por ejemplo: lo que antes era octubre
hoy es noviembre simplemente.
Acompañado de una larga lista por saber,
con la frescura de un primer día de colegio,
salió otra vez de la mano de la casa en que nació:
las vacaciones estaban siendo un golpe de la luz.
Tocaba puertas recogiendo amigos,
acompañaba a las niñitas solas,
cortaba flores y las ofrecía
con un pie al aire, sonriendo siempre.
Cantando musiquitas dulces,
de esas que no se escuchan ya,
apareció gritando un circo
que se instaló cerca de allí,
lleno de luces y colores,
magos y mucha diversión.
Pero en la lista de cosas que tenía que aprender
no figuraban los circos por ninguna parte,
y sin que nadie lo viera sacó un lápiz, anotó,
y puso circo con letras de poner inicial.
Con el dinero para la merienda
compró un helado y una rosca dulce,
dando brinquitos se metió en la carpa
que parecía una mamá muy grande.
Cantando musiquitas dulces,
de esa que no se escuchan ya,
pudo saber que su maestra
no le enseñó cierta canción,
y que la vida no cabía
ni en veinticinco listas más.
El colibrí o El colibri y la flor
(Anonima)
Creció
una flor a orillas de una fuente,
más pura que la flor de la ilusión
y el huracán tronchola de repente,
cayendo al agua la preciosa flor.
Un colibrí que en su enramaje estaba
corrió a salvarla solícito y veloz,
y cada vez que con el pico la tocaba,
sumergíase en el agua con la flor.
El colibrí la persiguió constante
sin dejar de buscarla en su aflicción
y cayendo desmayado en la corriente
corrió la misma suerte que la flor.
Así hay en este mundo seres
que la vida cuesta un tesoro.
Yo soy el colibrí si tú me quieres,
mi pasión es el torrente y tú la flor.
El Estante
En el estante, juntos,
puse al bueno y al malo.
¿Fue intención, o fue
soplo de esa tiniebla que revela
luminosa certeza?
Allí, en la madera misma,
piel contra piel erguí enemigas
transpiraciones de la historia
compitiendo en ternuras y odios.
A vivas penas tuve descanso entonces,
cuando en las sombras el estante
crepitaba en fulgores de combate.
Ayer,
con la vigilia hecha una abismo,
separé el beso de los libros.
Pero anoche dormí en tal escampada
que casi no despierto.
Por eso hoy los he vuelto a juntar
en el estante
El güije de la soledad/La laguna fría
Del fondo soy de la laguna fría
Donde la novia de la noche va
A deshacerse / En platería / Sobre mis aguas / De oscuridad
Soy tan pequeño que me escurro ágil
Y tan fugaz que quien me alcanza a ver
Cree que sin sol la realidad es frágil,
Que hay criaturas que no pueden ser
B) Luzco pellejo de barro, melena de lino
Ojos de madrugada sin color
Nunca reflejo la luz / Soy una sombra total
Oigo que hay un cielo azul / Que apenas puedo soñar
Sólo una vez me miraron sin miedo y sin odio
Sólo una vez un beso de mujer
Y me sentí el corazón / Tan vivo que lo canté Presa del dulce sabor /
Que no ha querido volver
Y hoy sé el espanto / De lo que ya se fue
A) Del fondo soy de la laguna fría
Donde la novia de la noche va
A deshacerse / En platería Sobre mis aguas / De oscuridad
Soy sobresalto de los imprudentes
Que se extravían en su trasnochar
Y aunque no soy heraldo de la muerte
Yo soy un güije de la soledad ...
Yo soy un güije de la soledad ...
Yo soy un güije de la soledad
El hombre
¿Y qué es el hombre?, tú, me preguntaste ayer.
No te puedo decir, pues yo no sé muy bien.
El hombre es descubrir
un lobo blanco que
traga la luna de la noche sobre el mar
El hombre es descubrir en hoy
lo que en ayer era común
u oír unos labios deletrear,
diciendo derretir, diciendo despertar
Es siluetarse de jabón
sobre un gran fondo de carbón.
Ser una hormiga de reír
y un dinosaurio de llorar.
Es aprender la soledad,
creer y luego suspirar,
amar a ciegas el amor
y despertar, no hay gravedad.
El hombre es un balcón
que se abre y deja entrar
lo mismo el viento de una flor
que un huracán
El hombre es prolongar
la vida al estallar.
El hombre es nada.
El hombre es todo y nada más.
Y nada más
El insecto aquel o Los funerales del insecto
Hace un rato solo he
visto a un insecto agonizar
y he pensado no hay remedio nadie va a su funeral
El insecto agonizaba yo empezaba a canturrear
la canción más solitaria que haya escrito sin llorar
pues me puse a comparar
Qué hará la tierra con los huesos
del que muere sin regreso
en virtud de su ambición
sus funerales sin amigos
sus adioses sin testigos
sus domingos sin amor
serán como el del insecto aquél
muriendo solo sin después
Morir así es no vivir
morir así es desaparecer
La pobre gente que dispone
por oscuros corredores
de la vida qué se harán
y los que venden la palabra
los que ríen, los que no hablan
quiénes los despedirán
Serán como el insecto aquél
muriendo solo sin después
Morir así es no vivir
morir así es desaparecer
totalmente
El loco y el relojero
El relojero y el loco
se conocieron para hacer cooperativa.
El relojero arregla un poco
lo que su socio troca en vida.
El loco y el relojero
se van porfiando ser el ala y la cadena,
se van los dos aventureros
de la alegría y de la pena.
El taller del relojero
es el soplo de la duda,
instrumento de los sueños,
herramienta de la espuma.
En la latitud del ojo
lleva el mando la sorpresa.
maravilla del asombro
cuando llega la belleza
El machete
Francisco una pulga vio
que al parecer no era nada
y a la primera picada
en el suelo lo tumbó.
Por el machete caló
acabado de amolar.
Mira si es fuerte animal
que le cortó "tos" los huesos
y la cuerda del pescuezo
no se la pudo cortar.
80
El peregrino
81
El pobre amor
82
El rock de los fantasmas
Siempre se hallaba sola su
habitación,
sola como su sombra, siempre así.
Era difícil irse a dormir
sin otro cuerpo con que
poder hacer entre dos
el silencio.
Y apareció de pronto cierta emoción
a la que amó con toda la soledad.
Y regresar a la habitación
comenzó a ser la hora
de acomodar entre dos
el silencio.
Después del día
lleno de voces
iba para su hogar,
donde las voces,
a su costado,
continuaban
sin parar.
Ahora al llegar
a la habitación
no era la soledad,
sino la despedida
del día
que insistía
en no acabar.
Nunca se hallaba sola su habitación,
nunca encontró su sombra, siempre era así.
Era difícil irse a dormir
siempre con otro cuerpo
con quien tener que compartir
el silencio.
Y desapareció de aquella cierta emoción
a la que amó con toda la soledad.
Y desde entonces su habitación
fue como un parque abierto
donde pudiera retozar
"El tiempo"
Naciste en un telar
tu padre es tejedor
tus hijos tejerán
y el tiempo cae
cae cae
Alguien tejió la sed
usando hilo de mar
y calma de mujer
y el tiempo cae
cae cae
Tejer es aprender
a hilar y deshilar
tejer es continuar
y el tiempo cae
cae cae.
"El universo es un rastro de hierros"
Parece que las cosas nunca
se ponen en su sitio,
pues solo cambian de lugar
por un tiempo limitado.
Cuando están mucho rato
en el mismo rincón,
cogen moho debajo
y les salen arañas
y les salen culebras
y bichos peligrosos.
Por eso hay ese lleva y trae
por todos lados.
Por eso el universo es un
rastro de hierros,
lleno de hormigas que no
duermen y trabajan,
que pujan, levantan y llevan,
que vuelven a pujar lo mismo.
Parece que las cosas nunca
se ponen en su sitio.
Ella Salió desnuda
Ella salió desnuda de la
casa
llevando sólo piel por pertenencia.
No soportó la soga y la mordaza
y se lanzó consigo y su conciencia.
Se fue por el camino del
origen
donde se enamoraba a cada instante.
Fue repartiendo su justicia virgen
y transformando enanos en gigantes.
Sobre su cabeza silbaban
las palabras del viejo, la maldición:
"Pronto tu pasión será nada
porque por lo que tengas tendrás valor.
Te cerraré el paso a mi
bolsillo,
los mercaderes, las caravanas.
Pronto tus ojos no tendrán brillo
y te dirán las plaza sitiada".
Pero bajó desnuda a los
abismos
tan hondo como nunca se había estado,
adonde el hambre pudre con cinismo
donde el sol era un sueño imaginado, imaginado.
Y despertó países,
continentes,
porque era así y no se avergonzaba
curaba enfermos de paciencia y muerte
con su poción de extracto de granada, de granada.
Que bella es, que bella
caminando,
pero que bella esa mujer desnuda.
Que tonto es el que no está mirando
Esa bella mujer se llama Cuba, se llama Cuba
Elogio de la Guerra
Pienso boca a boca
como vida de un ahogado
del cemento congelado
de ciudades
y pueblos.
Que si mira adelante
al amor que nos arrastra,
al sentirnos respirando
se olvidarían
las canciones
de guerra,
sobre las estatuas
sobre los destinos
sobre el largo espacio
que queda en camino.
Tiempo de morirse
es ese paso ensimismado
donde el hombre es condenado
a morir
y a reírse.
Si algún visitante
de otra estrella nos hablara
con qué lengua escribiría
la metralla,
las balas
y el mundo.
Este es un planeta
doblado y despierto
que va a suicidarse
para no estar muerto.
Pero que utopía
es que acaso el hombre es esa
o la muerte se detiene
en el deseo
de vivir.
Qué golpe se ha parado,
qué cabeza no anda rota
y qué bomba ha dejado
de caer en cada día.
Que se vaya el sueño,
que se vaya el día.
Que vuelvan blindados
con artillería
"Elogio al horror"
Quién no tendrá una historia extraña
entre los dedos, después de lejos
(tela de araña bailando clara
entre dos espejos).
Quién no tendrá una lenta maña
de descubrir continentes viejos
(ojo de brujo, pie de lagarto,
voz sin consejo).
Cuántos hechizos y sortilegios
se romperán
en gotas de lluvia limpia,
lavando el sol.
Cuántos murciélagos y diablejos
volarán lejos,
buscando lunas frescas
para el horror.
Quién no tendrá una casa en ruinas
donde los átomos no penetren
(muro de hiedra, vieja tortura,
sueño de duende).
Hay que buscar una silla seca
para el amor.
"Elogio del pecado"
Como la espuma te me subes por la cara
como la espuma roja de un vaso de vino
como una espuma que el recuerdo hace hervir
como una espuma escandalosa es recordar.
Yo me delato cuando estoy pensando en ti.
Como espuma de vino suben bajan
entran y salen pecados sin dejar rincón
seco donde sentarse.
Pero no cambio lo mejor por un pecado
pecar es ser capaz de comprenderlo todo
de ver la tierra sin usar una astronave
pecar es ser capaz de dar un paso más.
Yo peco tanto cuando estoy pensando en ti.
Toda mi ropa está manchada por tu vino
y no vale que la mande a limpiar
pues la humedad regresa.
Tu vino no se cae.
ELPIDIO VALDEZ
Para Elpidio Valdez, patriota sin igual,
no hay gaito que lo pueda espantar.
En el combate, enérgico y vivaz,
a las balas el pecho siempre da.
El no cree en nadie,
ni en esto ni en lo otro,
ni en lo de mas allá.
El no cree en nadie
a la hora de buscar la libertad (bis)
Emilia
Emilia, tus ruinas las
leí con buena voz,
tienen puertas como tú.
Qué ridículas mis cartas,
Qué ridículas las sombras de mis sueños.
Qué bien te recuerdo llorando.
Emilia, has ido junto
con cada canción,
escondida en un baúl
como un signo inevitable,
y hay anécdotas tirándome del ceño.
Qué bien te recuerdo llorando.
Qué dirá tu instinto cuando sienta esta canción
y qué dirás tú,que te acercas
a la máxima distancia entre nosotros.
Quién conoce que un soldado moribundo te cantaba,
que hubo olores de una selva,
que había cines,
que llovía.
Vallejo así nos descubrió,
Byron estaba en su lugar.
Todo pasaba con nosotros.
Emilia, que horriblemente hermoso
era aquel tiempo.
Emilia, qué pasa,
cuál resaca nos llevó al silencio,
a recordar.
Algún viento nos ha dado
y en sus puntas discutimos con la muerte:
que no te sorprenda llorando,
Emilia.
(1969)
En Busca del Tiempo perdido
Sin una
historia azul
de niño comprendí lo que debí callar.
Y hermanos y hermanitas
de mano junto al mar.
No compartimos el pudor
y así no estaba mal.
Ahora en busca solo estoy
del tiempo que he perdido desde ayer,
buscando lo que había de hacer de mí,
cosa añorada en mi niñez
porqué después crecí.
Crecí creyendo (que) era mi bien
hacerme un hombre, y ya me ven:
ahora me tengo que medir
para saber vivir.
Andando el tiempo se perdió
mimar las nubes de marfil.
y un girasol de abanicarse
la cabeza al sol.
Quiero aquel bello girasol,
quiero mi mar azul turquí,
quiero mi nube sin color,
quiero una estrella allí:
donde haya más oscuridad,
donde mi mar no pueda estar,
donde no pueda remediar
el tiempo que perdí
En ciertos lugares casi se ha olvidado
La canción al ser bien amado
Casi se ha olvidado porque a menudo
los amantes mueren desnudos
desnuda sorprenden sobre la cama la justicia
y en su amado vientre hunden tizones de la codicia
en ciertos lugares cartas de amor se esterilizan
en ciertos lugares las dulces canciones
matan de hambre y no matan de amores
los cantares dulces en lugares ciertos
bombardean y se apuntan muertos
cómplice del verdugo el
presidiario que él aventada
vencedor de lo oscuro
el que al cadalso salta y desata
enemigo del nudo
que aunque sea ajeno no deja marcas
en ciertos lugares la canción eterna
es la que nunca duerme la siesta
en ciertos lugares
bella enamorada
no hay mejor elegía que una bala
En cualquier noche
Alta, negra y sombría
tiene la puerta,
vuelto su rostro
con la decisión
de ser testigo
de un beso de amor.
En cualquier noche
de adiós.
Siempre, tus manos vienen,
viene tu pelo
y oye mi voz
que se aleja de ti
y ve el ardor así.
En cualquier noche
de adiós.
Ay, ay, ay.
En cualquier noche
se va la vida.
En cualquier noche
triste de adiós.
Ay, ay, ay.
Venga el mañana
y venga la vida.
En cualquier noche
de nuestro amor.
Ay, ay, ay.
En cualquier noche
se va la vida.
En cualquier noche
de nuestro amor.
Ay, ay, ay.
Venga el mañana
y venga la vida.
En cualquier noche
triste de adiós
En esta melodía en que te vas
Hoy hay virtud
para despilfarrarla
y sueño de guirnalda
y juventud.
Y quizás algo más
en esta melodía en que te vas.
Hoy hay canción
hasta para olvidarla
perderla, malgastarla
sin dolor.
Y quizás algo más
en esta melodía en que te vas.
Hoy hay canción
para agotarla un poco
y luego darle a un loco
corazón.
Y quizás algo más
en esta melodía en que te vas
Los insectos, los ratones y las ratas
darán brincos por las calles
y serán aplastados por los autos
que pasan con velocidad
por las desiertas avenidas de mi país.
En las casa que son altas habrá luces
que se encienden y se apagan,
gentes que aman y trabajan,
sólidos misterios siempre para uno
que pasa por debajo, en mi país.
-Levántate que vamos al doctor -dice una voz.
-Levántate que tienes que estudiar -dice otra voz.
-Levántate, vamos a trabajar -dice otra voz.
-Levántate, te toca ya el fusil -dice otra voz.
-Son las seis de la mañana, hora de tomar café.
-Vete a la panadería y trae el pan después.
-Son las seis de la mañana, ven y mira el amanecer.
-¡Déjame dormir tranquilo, que ya lo veré!
-Son las seis de la mañana, te va a pasar como ayer,
que te quedaste dormido y se te fue el tren.
-Son las seis de al mañana y la escuela queda allá.
No lo pienses más, muchacho, te van a regañar.
Las mujeres y los hombres
estarán
terminando de amarse ahora.
Debe ser por la mañana
y deben quedar algunos dentro
de sus casa, por el frío,
en mi país.
En otro tiempo
En otro tiempo,
en un tiempo que pasó,
desde muy dentro
yo te di mi amor.
Hoy cambia todo,
ya todo es calma.
En otro tiempo
te daría el alma.
Pero eso es tiempo pasado,
ya está mi amor terminado.
Era otro tiempo de muerte y pena
cuando todo era condena.
En otro tiempo,
en un tiempo que pasó,
desde muy dentro
yo te di mi corazón.
Hoy cambia todo,
ya todo es calma.
En otro tiempo
te daría el alma.
Pero eso es tiempo pasado,
ya está mi amor terminado.
Era otro tiempo de muerte y pena
ya todo es pasado
En una nube viajera
En una nube viajera
que llegara adonde tú
te mando desde Moscú
mi amor hasta Venezuela.
He conseguido una vela
de viento y agua del norte
pues no piden pasaporte
a un mensaje tan ligero
pero me temo que el cielo
tampoco me lo transporte.
Seguro los elementos
tampoco comprenderán,
quién sabe si llegarán
a caer en su momento.
Quizás un maldito viento
contrarrevolucionario
deje mi amor en el radio
de un palacio, de un convento.
No debo dejarlo al tiempo,
lo deben decir mis labios.
Y aquí me ves construyente
cantando en vez de volar
y no puedes escuchar,
no es porque yo no lo intente
otras luces en mi frente
-caminos vírgenes, largos-
llenos de sueños y dardos,
canciones de mucha gente
hacen mi amor más valiente
cuanto más me sabe amargo
Entre los sueños del hombre
Entre los sueños del hombre
hay un hermoso sueño
que es suprimir la noche,
dijo un poeta hermoso
que ya está muerto.
El hombre tiene dos hambres
y esto es irrebatible,
esto es inolvidable,
dijo un poeta enorme
que habló conmigo.
Yo creo que queremos más
que andar entre brillantes pompas de jabón.
Yo creo que queremos más
que seguir caravanas partiendo de ayer.
Yo creo que queremos más
que fugarnos del cielo cuando es que aquí
no haya aún porvenir.
Queremos tanto como atrapar
nuestro propio rostro
si en la sangre hay respuesta
a todas las preguntas
que se han sembrado.
Queremos tanto como atrapar
lo más fugitivo.
Queremos terminarnos
para empezar entonces
a construirnos
Entre mar y tierra
Hice bien, hice bien
en ahogar en el azul el corazón.
Hice bien
cuando me hice pescador.
Hice bien, hice bien.
En la mar de añil
y de marfil
mis sueños de a por mil.
Hice bien, hice bien.
Coral, estrella, caballito,
noctiluca, pececito,
manta, (...) alcatraces
dar mi amor.
La mar de cosas que viví,
la mar de cosas por hacer,
la mar de cosas que se quedan en la mar.
Sobre las olas,
bajo las olas,
en su cristal.
Hice bien, hice bien
102
Eres el Amor
Es sed
Hay una bruja amiga mía
y vieja
que vive en un viejo castillo y sola
le pregunté qué padecía mi razón
y dijo: Es sed, es sed
es sed de amor
Yo iba tranquilo mi camino solo
pero una chica hoy me trastorna todo
siento una sed cuando a su lado solo estoy
qué es esa sed, es sed
es sed de amor
Me siento triste pues no sé si me querrá
querrá calmar esta ansiedad
esta ansiedad
Me siento solo pues no sé si soy su amor
querrá calmar este dolor
este temor
Hay una bruja amiga mía y vieja
que vive en un viejo castillo y sola
le pregunté qué padecía mi razón
y dijo: Es sed, sí, es sed
es sed de amor
Estoy en ti
Hay un amor veloz
rápidamente descendiendo por mis brazos, por mi piel
hasta mi corazón para quedarse en él.
Me hace pensar así
en mi costumbre de arrojarme por tus ojos hasta ti
mientras tu crees verme viéndote reír.
Es un amor real,
con todos sus detalles
que son de ti,
y ya es muy tarde ya
para que no haga daño
dentro de mí
... pues siempre estoy, en ti ...
Y aunque parezca extraño y pronto, en ti,
Aunque parezca a veces tonto, en ti,
y casi ayer te conocí ... en ti.
Pese a la noche y pese al día, en ti,
pese a mi indiferencia fría, en ti,
y casi ayer te conocí, en ti.
Hay un amor veloz ...
... viéndote reír.
Existen
Menos mal que existen
los que no tienen nada que perder,
ni siquiera la muerte.
Menos mal que existen
los que no miden que palabra echar,
ni siquiera la última.
Se arriman
a la noche y al día
y sudan
si hay calor y si hay frío se mudan.
No esperan
echar sombra o raíces
pues viven
disparando contra cicatrices.
Escuchan
se proyectan y lloran
debajo
de sus huellas con tanto trabajo.
Se mueren
sin decir de qué muerte
sabiendo
que en la gloria también se está muerto.
Menos mal que existen
menos mal que existen
menos mal que existen
para serlo.
Menos mal que existen
los que no tienen nada que perder,
ni siquiera la historia.
Menos mal que existen
los que no dejan de buscarse así
ni siquiera en la muerte
de buscarse así.
Sobre el océano volaba
una chispa de carbón.
Era una chispa pequeña,
un pajarito veloz.
Era una de esas aves
que cogen mar por volar
y que se pierden adentro
y no saben regresar.
Pero vio un barco pasando
y sobre el barco voló.
Buscando allí compañía
en su metal se posó.
Y vio cien sombras, partidas
cada una por su mitad:
una mitad en la tierra,
otra mitad en el mar.
Sobre el océano volaba
una chispa de carbón.
Era una chispa pequeña,
un pajarito veloz.
Federico
Federico es bobo,
porque no cobró
su cosecha de secretos,
y la regaló.
Federico es bobo,
Federico es fiel,
nada pide, lo da todo
y se ríen de él.
Federico es bobo
dice la verdad
con lo dura de cabeza
que es la humanidad.
Fin de año
Somos iguales,
sin diferente altura.
Somos iguales
de anchura de cabeza.
Tuvimos padre y madre,
crecimos entre piedras
que quedarán por ti,
por mí.
En cierto porvenir
de nuestro porvenir.
En otro porvenir.
Hemos nacido juntos
y crecimos así,
rama del mismo árbol,
azul del mismo añil.
Hoy hay que adelantarse
a todo lo demás
y al diablo si sabemos:
queremos saber más.
Que se empuñen fusiles
de Historia con valor,
que los hijos revienten
sus casas con amor,
que se cambien la noche
y el día de lugar,
si comprendemos que algo
del tiempo viene mal.
Pídanme sus canciones a mí
y sus canciones cantaré,
nada de lo que pase aquí
le es ajeno a mi piel.
Ni los asuntos de vivir
ni los asuntos de morir.
Porque todo para mí
es todo.
Desde una palabra oscura
hasta la estatura de un conductor,
desde una piedra amarilla
hasta la sombrilla que tiene el sol.
Porque todo para mí
es todo.
Desde la anchura que engaña
que una montaña tiene a los pies
hasta su misma cabeza
que luce estrecha pero no es.
Porque todo para mí
es todo
Fragmento
La luna (...) a la noche,
le va invitando al mundo a ser más dulce,
pero no hay persuasión que la escuche
en la eterna energía (...)
de (...).
El sol, acostumbrado ser el día,
viene despreocupado a la ventana
y, sin embargo, es noche todavía
en los sueños que no duermo
cuando se hace la mañana.
Gloria a quien pugna hacia el dolor
y gloria a los que permanecen.
Gloria a la tierra bajo el sol
de la vieja maldición.
Función
Salen a escena
La Plaza Pública
y el Rincón Solitario.
Ambos no sobreviven
sin su reflejo:
la risa de uno
es la de enfrente:
el llanto de aquel
es ésta lágrima.
Y en el lugar
donde se funden
los espejos
Canto aparece
Graciela
Graciela ayer recomendaba
el postergar mi solución:
que por lo pronto me guardara
esa razón
que lastimaba
mi corazón,
pues yo debía esperar al sentir
el peso de este vacío sin fin.
Pero, ¡qué empeño
si ya no sueño!
Ni siento el pulso
de la noche.
Graciela: el hecho de la muerte
está en mi ceño con amor
pues voy tan sólo como un puente
que sirve tanto
como un paso
a otra región
que todos pasan y pasan así,
sin detenerse a vivir
para mí.
Con esa seña
como volverme
y andar mi espalda
que se gasta bajo el sol.
Pues si la muerte
es lo que viene
hay que ocupar
esa distancia
en la que va a llegar.
No nos sorprenda
antes de terminar.
Ya ves Graciela:
esa es la suerte
del que cela
por su bien
o por su mal
Grita más
Yo salí a buscarte
por el mundo sin hallarte,
desde niño te buscaba sin cesar.
Cuando preguntaba
en todas partes te llamaba
y respondía todo un coro
a todas voces:
Grita más,
grita más,
grita más.
Yo salí a buscarte
con el miedo de encontrarte,
que es común en todo niño de esa edad.
He vivido, he preguntado
al mundo
si el amor es infecundo,
pero entonces me responden:
Grita más,
grita más,
grita más.
Quiero no ser juguete
de voces negras
y viejas.
Quiero sentarme
quieto en la noche
nueva
y bella.
Hace tanto ya que
Yo salí a buscarte
con el miedo de encontrarte,
que es común en todo niño de esa edad.
Cuando preguntaba
en todas partes te llamaba
y respondía todo un coro
a todas voces:
Grita más,
grita más,
grita más
Haces bien o Canción a un Microbrigadista
Haces bien con irte lejos de las paredes pintadas
que se conocen tus hombros, mis besos, nuestras miradas.
Haces bien, tocas el techo, tienes azul en la cara.
Haces bien, nunca te fíes ni aunque te bajen estrellas
pues para cada milagro hay su respuesta correcta.
Haces bien, nunca confíes de la mar y de la arena.
Hace años esta historia me hubiera invitado a escupir
las sagradas costumbres, la familia, la sopa,
a poner lazos blancos en pies de la derrota,
pero ya sé que es duro dejar un claro amor por otro oscuro.
Haces bien, con irte lejos al palacio de las novias
(...) al colectivo
al carro fúnebre tocando anunciando a la ciudad la casi melodía
de tu primera noche de amor a sangre fría, amiga mía.
Haces bien este domingo con irte y no aparecerte,
el edificio está lleno de sueños donde caerse.
Haces bien, déjate el pelo como mejor te parece.
Para amarme con la fuerza que yo necesito
con la fuerza de todo el amor
para odiarme con la fuerza que yo necesito
con la forma más fiera de odiar
has de saber mi nombre
sólo saber mi nombre.
Yo me llamo semilla
cuando la tierra exige un hijo más
yo me llamo rocío
cuando la noche es seca y tiene sed
yo me he llamado compañía
yo me he llamado intensidad
pero por fuerza de costumbre
me llamo bala casi siempre.
Para amarme con amor frente a viento y marea
con amor que se puede tocar
para odiarme con el odio que más se recrea
-con el odio que apaga la luz-
has de saber mi nombre
sólo saber mi nombre.
Yo me llamo llovizna
si hay melancolía que vivir
yo me llamo saludo
cuando la ausencia estorba caminar
yo me he llamado poesía
yo me he llamado una canción
pero por fuerza de costumbre
me llamo bala casi siempre.
"Has sido echado"
Has sido echado del cuerpo a patadas,
cuando más cerca te hallabas en reposo.
Has sido echado del abrazo a patadas,
cuando el calor comenzaba
a resultarte mejor.
Has sido echado del techo a patadas,
cuando empezaba a servirte para el frío.
Has sido echado de la calle a patadas,
cuando empezó a ser abrigo
el frío colgando del sol.
Has sido echado del polvo una vez
y al polvo vuelves más tarde.
Vas repartido en miserias de animal
y en ciertas risas también.
Así, de cerca, pareces un señor
con una altura de mito,
pero mirando de lejos puedo ver
que hay nubes entre tus pies.
Has sido echado de todos los sitios,
cuando este mundo comenzaba a contraerte.
Has sido echado del mundo a patadas,
a golpes suaves de vida,
a caricias de amor.
Ahora te echas de ti a patadas,
pegas tan fuerte que vuelas de ti mismo.
Guardemos pues la carrera de bala,
que mientras te estén echando
no va a parar la función.
Hay un grupo que dice
Hay un grupo que dice
que lo haga reír
dice que mi canción no es así juvenil,
que yo no me debiera poner a cantar
porque siempre estoy triste,
muy triste.
Miren que decir eso
con tantos motivos
para no reírse como hay.
Hay un grupo que dice
que una canción
tiene que ser muy fácil
para la razón,
que las cosas que digo
solo las sé yo.
No han abierto los ojos
al mundo.
Miren que decir eso
con tantos motivos
para preocuparse como hay.
Hay un grupo que dice
que lo haga feliz
que me vira la espalda
y se pone a reír,
Yo no puedo vivir
fácilmente sin ver
que suceden mil cosas
muy tristes.
Miren que decir eso
con tantos motivos
para no reírse como hay.
(1967)
Hasta siempre ( de Carlos Puebla)
Aprendimos
a quererte
desde la histórica altura
donde el sol de tu bravura
le puso un cerco a la muerte.
Aquí se queda la clara,
la entrañable transparencia,
de tu querida presencia
Comandante Che Guevara.
Tu mano gloriosa y fuerte
sobre la historia dispara
cuando todo Santa Clara
se despierta para verte.
Vienes quemando la brisa
con soles de primavera
para plantar la bandera
con la luz de tu sonrisa.
Tu amor revolucionario
te conduce a nueva empresa
donde esperan la firmeza
de tu brazo libertario.
Seguiremos adelante
como junto a ti seguimos
y con Fidel te decimos:
hasta siempre Comandante.
Hay ocho cuerdas
Hay ocho cuerdas mecidas al viento,
hay ocho cuerpos mecidos al viento,
hay ocho historias mecidas al viento
de la memoria.
Desde que he muerto
andan juntos los hombres
y las banderas buscando la vida.
Cuántos cadáveres fueron posibles
para que todos miraran arriba.
Hay ocho cuerdas mecidas al viento,
hay ocho cuerpos mecidos al viento,
hay ocho historias mecidas al viento
de la memoria.
Desde que mayo violento hay razones
para salir a la calle en canciones
desde que año del tiempo hay verdugos,
sangre de asfalto y consignas en muros.
Hay ocho cuerdas mecidas al viento,
hay ocho cuerpos mecidos al viento,
hay ocho historias mecidas al viento
de la memoria.
Cuándo empezó la victoria paciente,
cuándo esa águila rompió su huevo
cuándo comenzó a comenzar algo nuevo
que con la muerte pagará la muerte
Hay un grupo que dice
Hay un grupo que dice
que lo haga reír
dice que mi canción no es así juvenil,
que yo no me debiera poner a cantar
porque siempre estoy triste,
muy triste.
Miren que decir eso
con tantos motivos
para no reírse como hay.
Hay un grupo que dice
que una canción
tiene que ser muy fácil
para la razón,
que las cosas que digo
solo las se yo.
No han abierto los ojos
al mundo.
Miren que decir eso
con tantos motivos
para preocuparse como hay.
Hay un grupo que dice
que lo haga feliz
que me vira la espalda
y se pone a reír,
Yo no puedo vivir
fácilmente sin ver
que suceden mil cosas
muy tristes.
Miren que decir eso
con tantos motivos
para no reírse como hay
Hay un ser pequeño y suave
Hay un ser pequeño y suave
bajo una cascada azul.
La cascada como un ave
baja vestida de luz.
Hay ese ser, hay ese ser,
niño remoto,
como un juguete roto
mojándose a sus pies.
Hay ese ser, hay ese ser,
y el universo
le manda un mar inmenso
que eleva de la fe
Haz lo que debas hacer
Un día te sientes inquieto por ti
al parecer, sin razón,
porque con sólo sentar diciendo
tiene el futuro y amor.
Nadie a esta altura te puede llamar
nombre que cause dolor.
Pero el que sabe que hay un paso más
es su enemigo mortal y peor.
Porque en la vida para perder o ganar
solo depende de a cuánto jugar.
Has lo que debas hacer
Para curarte
Has lo que debas hacer
Para crecer
Has lo que debas hacer
Para llegarte
Has lo que debas hacer
Para saber
Hojas de Enero
Para estrenarme
Saluda enero,
quiéreme parte
que será nuevo.
Llegó su tiempo
como testigo,
cuánto de enero
tendrá el olvido.
Hojas de enero
en remolino
filo del aire
húmedo y frío.
Hojas de nadie
súbito anillo
soplos de un baile
en torbellino.
Enero parte
dice conmigo.
Ruedo de hojas,
ronda de invierno.
¿Dónde te posas?
¿Dónde va enero?
Solo en la calle
aun sonrío.
Las hojas parten
y quedo vivo.
Se me hace tarde
enero mío
"Hombrediablo"
Hombrediablo es mi amigo más genial,
Hombrediablo es más que sensacional:
bebedor,
bravucón
y además seductor.
Conocí al Hombrediablo en la niñez,
cuando aún yo no tomaba ni café.
Él ya entonces andaba a su sazón,
tenía citas y hacía alardes de matón.
Tenía mujer
y yo tenía que estudiar;
tenía mujer
y yo tareas que acabar.
El crecía en el barrio de Colón
y yo en medio del Dante y Platón.
Siempre admiré
su situación frente al amor;
siempre admiré
sus puñetazos al mentón.
Hombrediablo es mi amigo más genial,
Hombrediablo es más que sensacional.
Hombrediablo hace apuestas en alcohol,
siempre gana porfía el bebedor.
No se deja atrapar por un amor
porque vive a la salva de su honor.
Se ve muy bien
con su tupé, con su dril cien;
se ve muy bien
con su bigote a lo francés.
Los domingos se va al cine en procesión
con su novia, que espera en un sillón.
Se ve muy bien
aunque está madurito ya;
se ve muy bien:
siempre ha sabido no sudar.
Hombrediablo es mi amigo más genial,
Hombrediablo es más que sensacional.
Cuando a veces nos vemos por ahí,
me aconseja que me lance a vivir;
me da el número de alguna mujer,
porque a un socio él le sabe resolver.
Me cuenta así
sus aventuras de Don Juan;
me cuenta así
mientras mi envidia crece más.
Siempre huele a lavanda o a mentol
y se pule las uñas con alcohol.
Me dice adiós.
Yo me conmuevo al verlo ir.
Me dice adiós
y siempre pienso "eso es vivir".
Hombrediablo es mi amigo más genial,
Hombrediablo es más que sensacional.
Hoy el la víspera de siempre
Hoy es la víspera de
siempre
los días eternamente no me dejan definir
y siempre estoy como esperando
que cuando al fin pase algo
aún me quede por decir
por sentir, por retener
un pedazo siquiera de mi
Qué tal tu,
hoy es la víspera de siempre
da igual
hoy ha salido el sol por ese lugar
en el que suele aparecer
Qué tal tu,
es delicioso conocerte
y me da igual verte de pronto en un recodo y tocar
volver a desaparecer
Ay, la vida
que se llena de instantes
que se llena de gentes
que se llena de igual
Ay, la vida
con su víspera muda
con su infancia desnuda
con su acaso fugaz
Qué tal tu,
hoy es la víspera de siempre
da igual
hoy ha salido el sol por ese lugar
en el que suele aparecer
Qué tal tu,
es delicioso conocerte
y me da igual verte de pronto en un recodo y tocar
volver a desaparecer
Hoy soy el que siempre he sido
Hoy soy el que siempre he sido
nada le debo a la gloria
a pesar de las memorias
y a pesar de los olvidos.
Yo vivo muy complacido
de seguir siendo el que fui
puesto que nada adquirí,
puesto que nada he perdido.
Soy el mismo que yo he sido
no hay nada fuera de mí.
Puedo decir que hoy jugara
con palos, sombras del monte,
y que buscara al sinsonte
sencillamente a pedradas.
Y puedo decir que alzara
las malanquetas del río
con el mismo hermoso río
conque jugara a mi suerte
cuando el río era muerte
en el temor de los míos
Hubo un país
Hubo un país hace mil años una vez,
que andaba mal porque no había que comer.
Entonces vinieron profetas a enseñar
con muchos libros que había que estudiar.
Todo se leyó,
todo se aprendió
del sueño que había en los libros.
Palabra a palabra
las herramientas fueron olvidadas
por la fantasía.
Pero después
no se sabía como arar.
Pero después
no se sabía amartillar.
Pero después
no se sabía ni coser.
Porque después
las herramientas depreciaron
a los hombres.
Hubo un país hace mil años una vez,
que aprendió la gran lección de subsistir
y poco a poco fue sabiendo como usar
cada máquina para poder llegar.
Todo se sembró
después de aprender
que el mundo se alcanza sudando
segundo a segundo.
Y el sueño al lado de las herramientas
para repararlas.
Lo que cambió
la realidad fue trabajar.
Lo que cambió
la realidad fue aprender.
Lo que cambió
la realidad fue discutir.
Porque la vida no es un sueño
y los sueños, sueños son
Identidad o Yo vengo
Porque sólo hubo un machete,
porque sólo hubo un cantar,
porque fue del mismo fuete
la voz que nos vio juntar.
Porque yo también soy negro
y porque soy cimarrón
antes de ser este pueblo
con un solo corazón.
Yo vengo a compartir la lluvia de tu casa,
yo vengo a confundirme al fuego de tu amor,
yo vengo a continuar con sangre nuestra raza,
con una vena, con un río, con un sol.
Si el que te mata me mata,
si el que te pega me da,
el que te despoja saca
de mi vergüenza unidad.
Por eso no siento extraño
que te cante una canción,
luz de cuatrocientos años,
voz de la misma explosión.
Imaginada
Imaginando que iba a encontrarte
y no iba a tener que decir
en ese día de amor
puse mi sueño en una melodía.
Y ahora te tengo,
y tengo palabras,
y tengo canción
para cantarte
pero hallo más dicha con sólo mirarte.
Si te miro me parece
que mi sueño es débil,
que parece
imaginada
pero la verdad fue mejor que soñada.
Así aprendo la lección
de que tengo,
¡Ay! de que tengo
poco o nada
yo de imaginación.
Imaginada
pero la verdad fue mejor que soñada
Infinitivos
Sucedió que una vez,
hace tiempo,
hubo un militar
y el ejército fue una cadena
de descubrimientos.
No podía perderse un amanecer,
pues la diana era antes que la claridad
y se hizo costumbre una forma
distinta de ver.
Sucedió que una noche
llegó al universo Josáh,
como una aparición de figuras
en el sentimiento.
Vino de la ciudad donde viven los magos
y llegó con el alma colgada del cinto,
sin saber que un soldado en el pecho
no tiene fusil.
Encantó, revolvió, disgregó los aplomos,
puso tiendas gitanas en todos los templos
y era solo una niña jugando
a persona mayor.
"Josáh, la que pinta, déjate ver"
decía el soldado, decía el viento
y la naturaleza con lenguaje
que aún se podía oír...
Sucedió que se hizo tristeza
el semblante del tiempo:
cada día era un Nudo Gordiano
sin pies ni cabeza.
Las mañanas dejaron de significar,
en más de una ocasión no se cumplió el deber:
cada pase era un Día de Reyes
en el curso de un mes.
Todo era Josáh, que bailaba a la noche
una orgía pagana estallando en la piel;
todo era Josáh, la que pinta,
bailando el amor.
Pero el mundo da vueltas
y todo regresa a su cauce:
ya no era soldado, y Josáh
se escondió en su país.
El que fuera soldado volvió a carpintero,
a ingeniero de minas o quizás boxeador,
aunque nunca regresa completo
el soldado a su casa.
Entre días y ruidos se hallan recuerdos,
se revuelven gavetas, se sonríe al ver objetos
como un tiempo que se ha repartido
en papeles y fotos.
"Josáh, la que pinta, déjate ver"
decía el soldado, decía el viento
y la naturaleza con lenguaje
que aún se podía oír...
Kosovo
(Creada sobre el poema "Un millón de ratas grises" de Federico García Lorca)
Que alce la mano el de aquel plan
de desaparecer las penas de amor,
la cura de esta inconveniencia
no es extirpar el corazón.
Donde está el que inmortalizó
la gran proeza insuperable hasta aquí.
Yo te someto a sangre y fuego
porque otros dicen: "Total, no es a mí".
Dicen que de la antigüedad nos viene
el gusto y el talante mejor
con su millón de ratas grises
la muerte hoy llora en Europa de horror.
Que alce la mano el de aquel plan
¿Dónde está aquel que definió?
¿Quién sueña paz nombrando a Dios
con fuegos de Satán?
Duerme tranquilo tu siesta
mientras tu sueño va bien
mas cuando suene tu puerta
reza bien, bien, bien...
Una señora sencilla pasa
cantando un refrán:
"Cómete ya la papilla
o traga Otan, tan, tan..."
No queda nada que pueda querer
no queda nada que pueda desear
He combinado la sal con la miel
he conseguido más de lo normal
Ni una alegría yo voy a buscar
mi alegría es de humo y fragor
No está ni arriba ni abajo ni atrás
Quizás delante tras otro sudor
Mi sonrisa no está en la yerba ni en el viento
mi sonrisa no está en la luna ni en el mar
mi sonrisa no está en un cuerpo de mujer
mi sonrisa no está en el día
(ni siquiera está en la alegría)
Mi alegría está dentro de mí
mi alegría sale sin querer
mi alegría es lo que hay que decir
mi alegría es lo que hay que saber
Mi sonrisa no está en la yerba ni en el viento
mi sonrisa no está en la luna ni en el mar
mi sonrisa no está en un cuerpo de mujer
mi sonrisa no está en el día
(ni siquiera está en la alegría)
No queda nada en la tierra y el mar
que no haya hecho a mi cuerpo feliz
No queda nada que pueda buscar
y sin embargo no empiezo a vivir
La alondra y el pavoreal
Debajo de cada acción está la vida,
en la forma en que el sujeto la aprendió,
hasta como uno se abrocha los zapatos
es parte de la verdad que la personalidad grabó.
Estamos hechos de recortes,
un encolado envuelto en piel,
que de mi desesperación en igual dosis
que andando en tiempo se convierte en parecer.
Así crecimos de pequeñas frustraciones
que fueron construyendo la verdad social
y a veces se vieron pequeños resplandores
enmascarados en esencia colonial.
Suele pasar que a veces nos deslumbra el grito
del pavorreal porque es brillante su manto.
También solemos desoír el simple rito
con que la alondra hace verdad el resplandor del sol.
Como los rastros orientan a la hormiga
Tanteando vamos hacia la realidad,
Quitándole la palabra a la mentira
el rastro de la verdad
seguro nos llevará al sol.
Hay una flor, hay una espina,
hay todo lo que nos pasó
como una oruga de cañón sobre la vida
o como un preso en la pared hacia un reloj.
Hay lo que hay y tenemos incompleta el alma,
adolecemos el pecado original
de haber nacido antes que el canto de las almas
nos enseñara a salir del reino animal
Así soy yo, así eres tu, así son todos,
los que de niños padecieron aprender
primero la ficción de reyes y de duendes
que la ventana de escribir y de leer.
La Bayamesa (o No te acuerdas)
No
te acuerdas, gentil bayamesa,
que tú fuiste mi sol refulgente,
y risueño, en tu lánguida frente,
blando beso imprimí con ardor.
No recuerdas que un tiempo dichoso
me extasié con tu pura belleza
y en tus senos doblé la cabeza
moribundo de dicha y amor.
Ven y asoma a tu reja sonriendo,
ven y escucha amorosa mi canto,
ven, no duermas, acude a mi llanto.
Pon alivio a mi negro dolor.
Recordando las glorias pasadas
disipemos, mi bien, la tristeza
y doblemos los dos la cabeza
moribundos de dicha y amor.
La cal
Es imposible que las
olas
quemen todo el recuerdo
en nuestros pies llenos de cosas diarias
mundos y sueños
La carne luce hoy
frente al ardiente sol
y hoy huesos sólo son
aquellos días del amor
Tu te empeñaste en que el amor
se alcanzaba con tus juegos
yo te enseñé que amarse es toda mi verdad
sin tu miedo
Más no tuviste fe
con un violento adiós
sólo dejaste cal
tus huesos fríos junto al sol
En el amor no basta el cielo
de una aventura de rosas
nací desnudo, amarse es tanto
¿cómo olvidar esas cosas?
No hay límite al nacer
uno se logra y ya
¿por qué cubrir de cal
lo que a larga hemos de amar?
La canción imposible
La luz es música
en la garganta de la alondra
mas tu voz sabe hacerse
de la misma tiniebla.
El sabio ruiseñor
descompone la sombra
y la traduce al iris
sonoro de la endecha.
El espectro visible
tiene siete colores.
La escala natural
tiene siete sonidos.
Puedes trenzarlos todos
en diversas canciones
que tu mayor dolor
quedara sin ser dicho.
Dominando la escala,
dominador del iris,
acallarás en tinieblas
la canción imposible
al ser negra y muda
que a tu verso le falta,
para expresar la clave
de su angustia secreta.
Una nota inaudible
de otra octava más alta,
un color de la oscura
legión ultravioleta
136
La cascada
La charca
Me enjaboné las manos en la luna
brillante de la charca.
Tomé un poco de luz,
salpiqué mi rostro con reflejos
y así me fui a saber si me querías.
Pero tú me encontraste
cabeza de cocuyo,
payaso lumínico
cosa de risa y no de amor.
Entonces regresé por donde vine
y al encontrar la charca
comprendí que era de fango
y guajacones.
Hoy el único brillo
que recuerdan sus aguas
fue el espumoso orín
con que obsequié
a la asesina de mis sueños
La ciudad
(De esta canción sólo hemos podido obtener un fragmento, ya que la grabación de la que la obtuvimos estaba cortada)
(...)
la ciudad dentro del astrolabio,
la ciudad donde todo llegó,
la ciudad del esclavo y del sabio,
la ciudad en que el mundo nació,
la ciudad esperaba entre dientes
amasando la cuenta final,
la ciudad, la raíz y la gente
la ciudad que voló sobre el mar,
la ciudad.
La ciudad mira fijo la luna,
la ciudad que ha sabido querer,
la ciudad que era poca o ninguna,
la ciudad que me ha visto crecer,
la ciudad que perfuma su (...)
con la noche que ya era del mar,
la ciudad que me pone el acorde,
la ciudad que ha visto soñar,
la ciudad, la ciudad codiciada,
por la arena, la tarde y el sol,
la ciudad luminosa y cercada
la ciudad que me ha dado el amor,
la ciudad
La cosecha
Si ahora digo murmullo
¿acaso no es porque ha llovido
y de la frente del monte
viene bajando un hilo de sudor?
¿Que fecha pongo
a la tarde que lo supe?
¿Esta, de la sorpresa,
o tantas otras en que el asombro
iba escondido en su ranura,
imprimiendo un signo invisible?
¿Data hoy de este día?
¿Cuál es la fecha del poema?
¿La del recolector
o la de la semilla de tus ojos?
La espada roja
Para una guerra
cantando en otra tierra
en busca de belleza
donde (...)
Allá en mis muros
un porvenir seguro
dejaba yo a los míos
cuando fui.
¡Cuánta miseria,
cuánta barbarie y piedra!
Sufriendo a mis hermanos
yo encontré.
Y me crecieron
dolores justicieros
que como roja espada
levanté.
¡Ay! ¡Roja espada,
qué bella y que alada,
que pura y sagrada
tu vas!
Toda la sangre
te brilla y te arde
cantando tu canción
de la verdad.
¡Ay! Roja espada
de causa encantada,
de lucha enconada
y tenaz.
Yo te deseo,
te canto y te creo
tanto que no veo
más porvenir que el fuego.
Yo seré el brazo
que te empuñará
La historia de mi amor
La historia de mi amor
es una historia más,
haciendo una canción,
haciendo una ciudad.
La historia de mi amor
se pudiera encontrar
en cada corazón,
en cada soledad.
Hoy en la mañana
cuando desperté
sobre mi guitarra
encontré tu piel.
Hoy habla la playa
huella de mujer
quemando mi casa,
quemando mi sien.
Ya ves, no hay mucho más
haciendo esta canción
solo piel de ciudad
y piel de corazón.
Pero debo agregar
que si hay verano y dos
con ellos cantará
la historia de mi amor
La ilusión
No me hago ilusiones contigo
no me quiero ese cruel despertar
pero existen segundos
en que el resto del mundo
oscurece y te veo brillar,
en esa hora exacta
tu belleza me rapta
y sin fuerzas me dejo llevar.
Paso unas cortinas titilantes
vivo de otra luz de realidad
y en el nuevo espacio alucinante
canto sin pudor ni vanidad
y de nuevo aprendo que un instante
queda a veces más que la verdad.
Entonces me siento renacido
a pesar de cada ingratitud
como un viejo tronco florecido
que de nuevo estrena la salud
vale ser tan mortalmente herido
cuando la agonía es la virtud.
No me hago ilusiones contigo
pero cuando extravío la razón
una obra de arte
aparece al mirarte
alumbrada de fascinación
y con la suerte echada
va mi alma robada
por el goce que da la ilusión
La luz
Llegó la luz, la transparencia,
llegó la luz de la impaciencia,
llegó la luz con alegría,
llegó la luz del nuevo día.
Creció la luz, recién la luz,
creció la luz, subió en la vida,
creció la luz sin otro alarde
creció la luz y no fue tarde.
Voló la luz, como anunciando,
voló la luz, voló aclarando,
voló la luz tocando diana,
voló la luz de la mañana.
Cantó la luz amor rotundo,
cantó la luz haciendo al mundo,
cantó la luz enamorada,
cantó la luz su llamarada.
Surgió la luz, entre reveses,
surgió la luz mas de mil veces
surgió la luz de filo fuerte
surgió la luz sobre la muerte
Preñó la luz la nueva la historia
preñó la luz preño memoria
preñó la luz el tiempo oscuro
preñó la luz...
La muerte espera por allí
Las piedras crecen al compás de la raíz,
la roca mece la violencia en su vejez,
la muerte espera por ahí.
Se pierde un niño en la garganta,
toda la muerte se levanta,
agua mal las razones,
se clava un largo duelo en la amistad
y a descansar.
No sé, no sé, no sé, no sé, no sé, no sé,
si con la risa viene el mar perdiendo fe,
la muerte espera por ahí.
Y se derriten las mañanas
pegando un clavo en las ventanas,
puede el árbol callarse,
puede el mundo enfermarse,
las iglesias besarse,
la muerte espera por ahí
La niña llora
La niña llora pues su mamá, quien la regañó
pues la mandaron a la bodega, pero llegó
con menos plata que con la que debió regresar
es la canción de los que se dejaron estafar.
Así, así.
La niña llora pues su papá, quien la regañó
por regalar los cinco centavos que le dejó.
Que aprenda desde chiquita a no regalar,
es la canción de los que se dejaron estafar.
Así, así.
La niña ha regalado sus monedas
y ahora la vieja rueda, rueda.
Girará un día más sin ella;
hasta que aprenda a no dar lo que es suyo
tendrá que perder el embullo
de corretear con los demás.
Así, así.
La niña llora pues la maestra la regañó
por egoísta, por jesuita, porque mintió,
porque ya la han sorprendido queriendo robar.
Es la canción de los que aprendieron a estafar.
Así, así
146
La noche
147
La otra presencia
La soledad en esta madrugada
La soledad en esta
madrugada
busca una mano que la tenga un poco
para usar el antojo
temía que marcharse
para después mirarse
desplegando las alas
como si le nacieran
al canto de una estrella,
primaveras.
La soledad en esta madrugada
se hace corta con estrellas lucientes
y así se va contenta y asustada
a una ciudad de nueva gente.
La soledad en esta madrugada
no sabe más del sueño que aún durmiente
y mientras va quitándose el vestido
siente soplar aire de muerte.
La soledad en esta madrugada
es una pajarita de la noche
que se posa en la luna
y desova sin odios
tal como es, desnuda,
pero sufre de insomnio,
no se siente segura
porqué desde esta noche
ya no es pura
La conocí de noche por costumbre
En cierto funeral de la cabeza
Y aunque ahora me lleno de detalles
No recuerdo ni el nombre de la calle
Así estaba de oscura la tristeza
Así estaba de oscura la tristeza
Siempre la conocí con el enigma
Que todavía la sigue como un perro
Esa mezcla de sueños de esmeralda
Que lo mismo te besan las espaldas
Que te dan puntapiés como de hierros
Que te dan puntapiés como de hierros
El día del amor me parecía
Que el planeta vivía de mi aliento
Que mis pulmones eran de la tierra
Como son las granadas de la guerra
O como son los pájaros del viento
O como son los pájaros del viento
Ella conoce todos los secretos
Y te cuenta al oído maravillas
Yo no digo que sean las verdades
Pero al que se le apagan las estrellas
No le pueden importar si un foco brilla
No le pueden importar si un foco brilla
Sus caricias aún son poesía
Acaricia con todo el universo
Te acorrala con tantos como casas
Te seduce con besos como plazas
Y te mata en placeres como versos
Y te mata en placeres como versos
Ella no es buena amante para un hombre
Ella te absorbe tanto que no es buena
Podré dejarla al lado del espejo
Cuando mi funeral se ponga viejo
Pues mientras siga muerto sigo en vela
Pues mientras siga muerto sigo en vela
"Las mujeres de los individuos"
Las mujeres de los individuos
que hacen poesía,
las mujeres de los individuos
que hacen la canción,
deben aburrirse de decir que sí,
que siempre es bueno
todo lo que hacen sus maridos.
¿Es que no se habrán puesto a medir
cuántas veces han hecho creer
que se ha dicho una cosa genial
cuando ha sido algo más del montón,
que hasta un niño ha podido decir?
Pero todas
las mujeres de los individuos
que hacen poesía,
las mujeres de los individuos
que hacen la canción,
dan el visto bueno a cada frase,
a cada coma,
dan el visto bueno a la armonía
-aunque no sepan nada de eso,
aunque nunca hayan ido a la escuela,
aunque sus gustos sepan muy mal-,
pero lo que resulta peor
es que sus maridos asienten.
Por eso
las mujeres de los individuos
que hacen poesía,
las mujeres de los individuos
que hacen la canción,
son los soldados
más desconocidos
de la historia.
Esto, para que ninguna
venga luego a reclamar.
Así que no se inhiban:
ya cualquiera puede ser
mi mujer.
Las nubes
Las nubes, ya viejas,
de sentirme mirar
me regalan visiones
que no sé expresar.
Y murmuran entre ellas,
con antigua emoción:
ahí va el hombre de nuevo
a buscar su amor.
Un guerrero gana una batalla
y respira antes de regresar,
levanta los ojos, ve las nubes,
que desde pequeño ve pasar.
Vuelve a distinguir aves muy blandas,
rocas como en peregrinación,
mujeres quitándose las sayas,
dioses a caballo bajo el sol.
Y las nubes, ya viejas,
de sentirlo mirar
le regalan visiones
que no sé expresar.
Y murmuran entre ellas,
con antigua emoción:
ahí va el hombre de nuevo
a buscar su amor.
El barrendero terminó temprano su calle
y cerrando el latón, antes de irse a bañar,
levanta los ojos, ve las nubes,
que desde pequeño ve pasar.
Y ve correr como a 79 elefantes,
catedrales de cera y algodón,
paraguas, molinos, la vecina de al lado,
hombres del oeste, qué sé yo.
Y las nubes, ya viejas,
de sentirlo mirar
le regalan visiones
que no sé expresar.
Y murmuran entre ellas,
con antigua emoción:
ahí va el hombre de nuevo
a buscar su amor.
Las ratas o Balada de las ratas
Me place contemplar
como después del fuego
salen a lucir
las ratas de salón
con maquillaje de aguerrido mal vivir.
Me place porque sé
que todo el verdadero amor
también las ve.
Me place porque son
espuelas para la razón.
Me place ver así
como el hocico se les hincha de chillar
después que queda bien
la discrepancia, la polémica, opinar.
Me place mucho ver
cuanto se hunde la ratita
en su quehacer
en su propio pregón
que hiere como la traición.
No es la primera vez que ocurre
cuando ha pasado la candela
siempre hay quien de su hueco surge
para jurar que se desvela
y la bondad y la confianza
de quien es bueno esperanzado
le dé lugar y semejanza
mientras descubre los costados.
Y en nombre de mayor pureza
salen las ratas disfrazadas
que con paciencia y con destreza
quieren trocar el agua en baba.
Quién no conoce un buen ejemplo,
quién no ha pasado por sus dientes,
quién no ha soñado echar del templo
a la codicia sonriente?
Me place contemplar como una vez
y otra vuelven a salir
las ratas del salón
que en la limpieza diseñaron el jabón.
Me place porque sé
que esto le perfecciona el músculo a la fe
me place porque son
espuelas para la razón.
Leyenda del águila
Voy a cantar para que
escuchen mi canción
como una aguja que traspase la razón
escuchen la negra historia
la leyenda de la muerte
que narran los moribundos desde allá
Era una piedra desgastada por el sol
con cada hombre se esparcía el resplandor
y el águila temerosa del mundo que la aplastaba
tan negra como sus alas los golpeó
Y allí se libra una batalla por el sol
que unos desdeñan y otros besan con amor
no se vuelvan las espaldas
apriétense bien los brazos
andemos segundos sin decirle adiós
Que allí se libra una batalla por el sol
que unos desdeñan y otros besan con amor
no se vuelvan las espaldas
apriétense bien los brazos
andemos segundos sin decirle adiós
nunca adiós
Primer Acto)
Los cazadores salen,
los cazadores bailan,
los cazadores sueñan
con un planeta
de brujas por quemar.
Los cazadores miran,
los cazadores buscan,
los cazadores prenden
una candela
para salvar a Dios.
(Segundo Acto)
Ahora sale una niña
bien correcta,
y aunque la niña
se ha cortado las trenzas,
los cazadores tiemblan
ante aquella belleza.
Pero uno tiene
cara de aberrado
y grita dónde está
su cinturón de castidad,
y se le tiran
para quemarla en la hoguera
-por brujita-,
para quemarla en la hoguera
-pobrecita-,
para quemarla en la hoguera
-ay-.
(Tercer Acto)
Pero entra nuestro héroe
seguido de una pila de mujeres
que le dicen canciones y poemas,
viejos, niños, todos agradecidos.
El héroe está a la moda:
pantalones con pliegues,
zapatos de dos tonos,
la patilla cortada
y el pelito bien corto.
Y se ríe al ver los cazadores
con sus pelos tan largos
y sus mallas estrechas,
arrastrando a la niña
a morir en la hoguera
en nombre de Dios.
Entonces los cazadores enfurecidos
sueltan a la niña y se abalanzan sobre nuestro héroe
que ya espera en guardia y desarmado.
Nuestro héroe se mueve rápido, esquiva los espadazos
y responde con sus puños limpios y les da:
uno, dos, tres, cuatro,
cinco, seis, siete, ocho,
nueve,
diez piñazos bien dados,
y todos se derrumban.
Mientras todos lo aclaman
como es natural,
va y recoge a la niña
que ya está desmayada,
de un beso la despierta,
y se van muy felices,
sabiendo que no quedan
cazadores de brujas.
(Tercer Acto)
Los cazadores salen,
los cazadores bailan,
los cazadores sueñan
con un planeta
de brujas por quemar.
Los cazadores miran,
los cazadores buscan,
los cazadores prenden
una candela
para salvar a Dios.
Los compromisos (o Los testimonios)
Me digo comprometido
totalmente y de una vez:
el tiempo me hala la manga, quiere que vaya con él.
Mi compromiso es sencillo, sólo hay dos formas de estar:
o bien cogiendo el martillo, o bien dejándose dar.
Juro que me comprometo con el mejor tirador,
siempre que tire sujeto firmemente al corazón.
Me declaro partidario de las campañas salobres
mientras la miel sea un sudario que regalar a los pobres.
Desde que nací me han dado
ciertas flores escondidas
entre los ramos de muerte:
así me salió la vida.
¿A cuánta muerte tocará por flor,
a cuántas flores tocará por muerte?
Para no ir más lejos,
a las dos las pongo a hacer el amor.
Me incorporo alas legiones de quijotes que batallan
por hundir las religiones donde quiera que se hallan.
Soy militante del hombre y como tal me proyecto.
Sé que la vida se esconde tras la apariencia de un muerto.
Si alguna vez se me busca, no me busquen en papeles,
no me busquen en canciones, ni me busquen en mujeres:
busquen el hilo de un hombre y sigan sus laberintos,
que al final, sano y deforme, me tendrán en el instinto.
Desde que nací me han dado
ciertas flores escondidas
entre los ramos de la muerte:
así me salió la vida.
¿A cuánta muerte tocará por flor,
a cuántas flores tocará por muerte?
Para no ir más lejos,
a las dos las pongo a hacer el amor.
Los Días que hay que amar
Pienso que hay días
que todo salió mal.
Las tonterías te vienen
a buscar.
Pienso que hay días
que son de falso pie.
Pienso que hay días
vestidos al revés.
Ahí te hieres
donde es terrible ir allí.
Te mueres
donde debes vivir.
Pienso que hay días
en que es mejor usar
cerveza fría
para bajar la sal.
Pienso que hay días
que son como canción
de todavía
sin causa ni razón.
Pienso que hay días
que son de desechar.
Pienso que hay días
que es mejor olvidar.
Y sin embargo hay días
en que el sol resulta un barco
paseando el corazón.
Pienso que hay días
que no dejan lugar a tonterías.
Los días que hay que amar
Los
Dientes de Tiburón
Cuatro mil en un minuto
cinco millones por día
dos mil millones por año
diez mil millones en cinco
por cada mil que se van
en la tierra queda un muerto
a mil dolares por muerto
cuatro veces por minuto esta la vida.
Nunca han salido baratos
los dientes de tiburon
quizas esto sea una causa
quizas sea una razon.
El asunto no es quererse
comer el mundo de un golpe
el asunto es ver en cuantos
pedazos hay que partirlo
organizar la comida
a niveles de guerrilla
y nosotros tener siempre
un compañero atento
en la tintoreria.
Nunca han salido baratos
los dientes de tiburon
quizas esto sea una causa
quizas sea una razon.
Cada plato de la mesa
debe usarlo un comensal
no debe quedarse un sitio
sin su boca en su lugar
en grandes y chicas cenas
nos comeremos al mundo
no hay vanguardia sin espalda
no hay ejercito eficaz
sin retaguardia.
Nunca han salido baratos
los dientes de tiburon
quizas esto sea una causa
quizas sea una razon.
Los momentos
( de Eduardo Gatti)
Tu silueta va caminando
con el alma triste y dormida,
ya la aurora no es nada nuevo
pa tus ojos grandes y pa tu frente,
ya el cielo y sus estrellas
se quedaron mudos lejanos y muertos
pa tu mente ajena.
Nos hablaron una vez cuando niños
cuando la vida se muestra entera.
El futuro que cuando grandes
ahí murieron ya los momentos,
sembraron así sus semillas
y tuvimos miedo, temblamos,
y en esto se nos fue la vida.
Cada uno aferrado a sus dioses,
productos de toda una historia,
los modelan y los destruyen
y según eso ordenan sus vidas
en la frente les ponen monedas
y de sus largas manos
le cuelgan candados,
letreros y rejas.
"Los muertos y los vivos"
Muy buenos días en primer lugar,
si es de día.
Muy buenas noches en primer lugar,
si es de noche.
Muy buena vida en primer lugar,
si es de vida.
Muy buena muerte en primer lugar,
si es de muerte.
Buenos días,
si se mira al cielo y se ve claridad.
Buenas noches,
si se mira al cielo y se ve oscuridad.
Buena vida,
si detrás del espejo hay un nombre.
Buena muerte,
si detrás del espejo hay un hombre.
Pueden oír la radio,
leer el diario,
vestir de nuevo,
tener dinero,
dormir de noche,
lavar un coche,
casarse un día,
ir en tranvía,
hablar de tiempo,
sentir el viento:
los muertos saben tanto de la vida
como yo.
Muy buenos días en primer lugar,
si es mañana.
Muy buenas noches en primer lugar,
si es mañana.
Muy buena vida en primer lugar,
si es mañana.
Muy buena muerte en primer lugar,
si aún es hoy.
Buenos días,
si se mira hacia el cielo que no es de día ya.
Buenas noches,
si se mira hacia el cielo que no es de noche ya.
Buenas vida,
si detrás del espejo no hay nadie.
Buena muerte,
si detrás del espejo está el aire.
Pueden sentir olores,
cambiar colores,
volar al cielo,
hablar del hielo,
dormir flotando,
cantar cantando,
amar con todos,
viajar en globo,
hacer un puente,
saberse gente:
los vivos saben tanto de la muerte
como yo:
los muertos saben tanto de la vida
como yo.
"Los pájaros"
Como todo el mundo,
una vez yo tuve un amor
que, como dice Pablo,
era como un manantial.
Pero yo era aventurero
y di con otra mujer,
y puse a un lado mi pájaro
porque había cien volando
sobre mí.
Qué viejo error:
siempre se acaba llorando,
cantando cosas muy tristes.
Como si fuera bonito
usar dolor tan gastado
y tan terco, pese al tiempo.
Hoy con cien anécdotas
yo pudiera ilustrar
cómo la aventura
no siempre acaba feliz,
aunque, por supuesto,
no hay regla sin excepción.
Cuando menos, recomiendo
se asegure un pajarito
antes de ir
a merodear
los cien mil que estén volando.
Pero cierren bien la jaula,
que los pájaros se sueltan
y el primero es el que canta
la palabra, la belleza.
"Marcha de la rueda"
Hagamos una rueda
una bandada de locos sin colmillos
un coro de solitarios y de tristes
una fanfarria de genios indispuestos
una horda primitiva con camisas
¿porqué no hacemos algo que tenga que ver?
ya estoy cansado de cansarme de cantar
Hagamos una rueda
los que se comen las uñas en la clase
los que montan a los trenes sin boleto
los que rompemos cristales a pedradas
los que pellizcan a todas las mujeres
hagamos una rueda en L y 23
a ver si la gente se embulla a no vagar
Hagamos una rueda
y vamos a recoger a los que bostezan
y vamos a incorporar a los papagayos
y vamos a darles cuerda por un siglo
hacer una rueda sale muy barato
y los tacaños no se tiene que asustar
sólo tenemos que salir juntos de aquí
hagamos una rueda
o acaso una ruedita
como una semillita
¿eh?
¿eh?
María
María,
te pareces al viento,
a ese viento que pasa
por entre las casas
y vuela la tranquilidad
hacia el mar.
María,
es tu nombre un misterio
porque amas las cosas
que no tienen dueño:
el cielo, la luna y el mar,
la ciudad, el cristal.
María
tienes pocos amigos,
ay María, porque entiendes los ríos:
el tiempo pasara y no te importara
seguir diciendo amor
frente al primer dolor,
pero los años van a desgarrarte a ti
como le pasa a él
como me pasa a mí,
María.
María
no hace tanto jugabas
con muñecas y casas,
pero ya ves: el tiempo pasa
como si alguien fuera tras él
a correr.
María,
que no llegue el momento
en que mil juramentos
lanzados al viento
te hagan tu mundo dejar:
no podrás regresar.
María
tienes pocos amigos,
ay María, porque entiendes los ríos:
el tiempo pasara y no te importara
seguir diciendo amor
frente al primer dolor,
pero los años van a desgarrarte a ti
como le pasa a él
como me pasa a mí,
María.
(1967)
"Me sonaba la nariz"
Una vez, muchas veces, casi siempre,
se daba un banquete, se develaba un busto,
se intercambiaban relaciones históricas,
se grababa una mano en el cemento
-sucedían cosas inolvidables a montones-,
todo era muy solemne, y entonces yo
me sonaba la nariz.
De pronto todos me miraban
como si fuera algo muy raro
necesitar hacer la cosa más común.
Y yo guardaba mi pañuelo
tímidamente en el bolsillo,
agradeciéndole a la gripe la ocasión.
Una vez, muchas veces, casi siempre,
he podido saber que las necesidades
no suelen observar la misma etiqueta
que la gente acostumbra a practicar
(y en este sentido puede ser útil una gripe).
Desde entonces, cuando estoy entre camellos,
un segundo antes de decir adiós
me sueno la nariz.
Y, desde luego, todos miran
como si fuera algo raro
necesitar hacer la cosa más común.
Entonces guardo mi pañuelo
tímidamente en el bolsillo,
agradeciéndole a la gripe la ocasión.
Observación: Si no se tiene gripe a mano,
aunque es muy fácil conseguirla,
nada más simple que un ladrillo y a correr.
Pero se advierte que el efecto
no va a ser descalabrante
como sonarse la nariz diciendo adiós.
Mensaje a Paloma Diaz
Han pasado las eras de los pocos,
aquellos predios únicos de entonces,
cuando la humanidad se hacía de bronces,
telescopios, cometas de los locos.
Han pasado sin mí, pero no aflijo.
Aquestas multitudes en alabo
son las culminaciones, son el cabo
suelto de un justiciero regocijo.
Ya nadie podrá ser como Durero.
Seremos, sí, partícula temprana,
molecular virtud de la mañana,
verso precipitado en aguacero.
El mundo empieza, pero no cero.
La luz hace concierto en mi ventana
Mientras tanto
Al que le disguste mi
sincero afán
de decir la vida en mi canción,
sólo le diré que cuando pueda
colgaré mi voz de algún lugar común,
que cuando pueda dejaré mi forma de pensar,
que cuando pueda mi guitarra ira a parar al mar.
Pero mientras tanto,
yo tengo que hablar, tengo que vivir,
tengo que decir lo que he de pensar.
Mientras tanto,
yo tengo que hablar, cantar y gritar
la vida, el amor, la guerra, el dolor.
Y más tarde
guardaré la voz.
Al que se disguste con mi proceder
de esta gran manía de soñar,
solo le diré que cuando pueda
haré un gran bulto de canciones y me iré,
que cuando pueda seré viejo y ya no cantaré,
que cuando pueda mi guitarra no acariciaré.
Pero mientras tanto,
yo tengo que hablar, tengo que vivir,
tengo que decir lo que he de pensar.
Mientras tanto,
yo tengo que hablar, cantar y gritar
la vida, el amor, la guerra, el dolor.
Y más tarde
guardaré la voz.
(1967)
Mira
Mira
espera que voy a nacer de nuevo
voy a elegir la tela de mi cuna
y una nueva latitud del universo
y otros fósiles y fuego primitivo
para desde entonces ser lo que no he sido
Mira
me voy a descubrir el arco iris
me sentaré al final de cada lluvia
sin ideas de desenterrar el oro
sin ideas de tocar el espejismo
sin ideas de inventar malabarismo
Me voy a
convertir en animal
para después crecer
para después crecer
aprenderé a cazar con pedernal
para luego saber
para luego saber
Mira
les llegaré un buen día a las canciones
y llegaré al siguiente a la cordura
apretado el corazón contra los hombres
con el mismo amor del primer nacimiento
con palabras imitando sentimientos
Mira
Movilizar
Quien me haya escuchado
Sabe que ando preocupado
Por el verso que madura
En tu estación
Que aunque no soy del esteticismo
Quiero menos ser simplismo panfletario
En el cantor
Pero llega el día
En que la ausencia no da opción
Y nos expone en esta esquina una razón
Porque llega el día
En que la realidad escupe
Y como borbotones
Escupe la pasión
Poetizar, poetizar
Ahora es poner junto a Vietnam clara la acción
Movilizar, movilizar
Es la obra cumbre, el arte de hoy, la perfección
La vergüenza,
Acariciar al hijo
Hacer amor
Tener domingo
Disfrutar de ver llover
La vergüenza
Tanto hogar seguro
Tanto plan para el futuro
Tanta bien calmada sed
La vergüenza,
Regarse los dientes
Tener carro, hogar caliente
Ropa limpia y perro fiel
La vergüenza
Cuanto bueno sube
Mientras Vietnam asume
A un trago más de nuestra hiel
Poetizar, poetizar
Ahora es poner junto a Vietnam clara la acción
Movilizar, movilizar
Es la obra cumbre, el arte de hoy, la perfección
Dos mil largos años renaciendo
Desde que uno y otro dueño
Improvisado en la ambición llego
Treinta y tantos años
Juego puro
Para hacer de su futuro
El valle hermoso que el tío Job soñó
Creo que ya resulta una vergüenza permitir
Que la inconsciencia y la traición
Puedan seguir
Creo que todos somos responsables,
El que haga y el que hable
De que al fin puedan vivir
Poetizar, poetizar
Ahora es poner junto a Vietnam clara la acción
Movilizar, movilizar
Es la obra cumbre, el arte de hoy, la perfección
Mujer sin sombrero
Tetralogía de mujer sin sombrero IV
Si un funcionario y un poeta amaran la misma mujer,
que nueva implicación tendría la guerra astuta que padecen
y en fin dónde se posaría la victoria del amor.
El funcionario con funciones, el poeta cambiando de voz
los dos haciéndose pedazos contra el temible amor
los dos haciéndose pedazos contra el temible amor
Si le pregunto a los presentes a cuál de los dos le van,
los despeinados al poeta, y los peinados al suicidio,
y sólo yo le apuesto todo a la mujer.
Hicimos el amor en la ventana, y el vecino del frente se quejó.
Eso no lo sabías, no lo dije, que ventana mejor se humedeció.
No llegué a ir al mar, pero fui al pueblo
y en el lugar donde iba tu voz siempre se hizo silencio
un gran silencio nadie ocupó tus sillas , tu canción.
Hay que salvar estos recuerdos de todo lo que fue ruin,
hay que salvar estos recuerdos para salvarte a ti
hay que salvar estos recuerdos para salvarte a ti
Hay un amor que da lo diario, que te hace comprender
y otro que canta y eterniza, que te hace trascender
y otro que canta y eterniza, que te hace trascender
Cada cuál da de lo que tiene, unos dan necesidad,
y otros regalan las palabras, veremos que dura más
y otros regalan las palabras, veremos que dura más
Hay un amor omnipotente hay un amor desesperado
que descorazona las piedras que es más semilla que semilla
que es más arado que el arado
Hay un amor de amor de amor hay un amor
como una tumba hay un amor de laberintos más complicado que un sombrero hay un amor cercano a Cristo
Mi amor no ha sido tan tremendo ni tan alto,
ni tan bello ni tan triste, ni tan sabio ni tan solo,
ni tan loco ni tan todo, ni tan nada pero canta, pero canta….
Mundo de locos
Mundo de locos
Donde he nacido
Planeta azul descolorido
Mundo de ensueños
Tierra dormida
Donde a la muerte llaman vida
Mundo a la espera
Siempre de cuanto
Mundo paciente hasta el espanto
No puedes salir sólo
Por mala cabeza
Pues si te dejo ir
¿Cuándo regresas?
Nada te asombra
Ni te conquista
Dices que el sol
Es transformista
Quién da un centavo
Por tus empeños
Si el oro
Te ha colgado el sueño
Hombres hay pocos
Sólo unos chicos
Que de miserias
Siguen ricos
No puedes salir sólo
Mundo mala pata
Pues si te dejo ir
¿Quién te desata?
Murciélago
La oscuridad tiene textura
trabajada en inseguridad.
Nunca sé bien
cuando están mis ojos
más despiertos:
si antes o después.
La pulpa de penumbra
guarda animales.
Conchitas retorcidas
y luminosas.
Brillantes puntos negros,
cosas interminables.
Es una catalepsia sincopada
con el amanecer alucinado.
Junto al silencio del hogar
con remos de color de sol
en un espeso lago de petróleo.
Es tal como querer mirarlo todo
con unos catalejos que son ciegos,
pero tener la exactitud,
la indescriptible orientación,
con la puntualidad
de un gran murciélago
Nace una comunidad
Así, cambiando nuestra tierra
en una nueva guerra
todo el amor se encierra
debajo de este sol.
Aquí, bajo el sol de este mundo
cambiar la vida juntos,
cambiar la vida juntos,
la vida y su canción.
Esa canción de los viejos recuerdos,
esa canción de los tiempos tan viejos,
por una nueva voz,
por este nuevo amor.
Aquí, bajo el sol de este mundo
cambiar la vida juntos,
cambiar la vida juntos,
y cantar esta canción
"Navegando hacia el este"
Navegando hacia el Este está
la ciudad de los recuerdos,
rara población de oscuridad.
Navegando hacia el Este está
su perfil de joyería,
con una trastienda de cartón
Yendo hacia el Este
llegué peregrinando,
llegué palideciendo.
Yendo hacia el Este
crucé su umbral silbando,
crucé su umbral oyendo.
Y así, silvestres,
aparecieron cien mil visiones
en las esquinas,
en las tabernas,
en las mujeres,
como guardianes desiertos.
Navegando hacia el Este está
la ciudad de cien cabezas
y en cada cabeza estaba yo.
Navegando hacia el Este está
su gobierno de colores,
aunque el arcoiris no va a Dios.
Yendo hacia el Este puede verse
el país de nunca jamás.
Allí los hombres nunca llegan a niños,
se mueren al nacer.
Ciudad de trampas
y cacerías muy silenciosas.
Ciudad fantasma
de perros grises y manos muertas.
Ciudad con sangre de cruces.
Navegando hacia el Este está
la ciudad de un camino
que parte y regresa siempre atrás.
Navegando hacia el Este está
la ciudad de la locura,
como un alarido de dolor.
No digo no
No digo no
y escupes sangre
si entre pájaro y pájaro
brilla un batir de alambre.
No digo no,
yo te digo lo mismo,
con mi exceso de amor, mi cinismo,
mi sangre y mi Dios.
Cuando el camino es
de adelante y real
no de palabra impresa en magnífico libro
se levantan del polvo papel,
hijos tantos de amor,
todo el que trace hoy
en la gran caravana del mundo (...)
todo el que caminó con pasión y con fe
hizo victorias de una herida abierta bajo el pie.
No te digo que no
si una vez sin querer
aplastaste una flor galopando al sereno
en la luz de la noche hay grandeza (...)
No te digo que no
si viajando de noche
dejaste de ver un amor.
No te digo que no
si pudiste llorar
no digo no
si tras el llanto el paso te creció.
No digo no
cuando me dices
que tu edad fue un proyecto
de glorias y cicatrices.
No digo no,
yo te digo lo mismo,
cada tiempo contiene su abismo,
su espada y su sol
No hay
Un día común me levanté,
salí a la calle como siempre
y por mi barrio vi a la Historia
diciendo cosas, trajinando,
yendo a la escuela con libretas
y manejando viejos autos.
Llegó un amigo y me pidió
una canción, un compromiso:
tenía que decir lo que no hay,
cosa por cosa con palabras,
y cada sueño que se usa
para suplir lo que nos falta.
Podría empezar a enumerar
cientos de bienes de intercambio,
cosas pequeñas sin valor
y otras más útiles y vivas.
Podría decir que el jabón
a veces se demora un poco
o que para ir a un restauran,
siendo el país tan tropical,
si no es con traje no puedes entrar.
Quieren que diga
que en el país de las semillas
falta el pan y los vestidos.
Quieren que cuente
en cuatro líneas nuestra fe.
Quieren que diga
las palabras "que no hay".
Este país, óiganlo bien,
es el país de las arañas,
se siembra un terrón de tierra
y un día crece una montaña.
Los sembradores van desnudos
sin pedir pan ni pedir agua.
Lo que hay no es lo importante,
más importante es los que habemos,
aunque lo que no hay hace polvo
como de gran caballería.
Somos la ley que resucita,
nuestros despojos, nuestra vida
No hay nadie
Todo un pasillo en penumbra
mis pasos acechan
como una sombra que vuela
sobre mi cabeza.
Mano con mano en la soledad
busco una puerta con nombre
y nadie escucha,
nadie dice,
nadie abre.
Sólo una risa que a veces
se me pierde.
Entre los labios vacíos
de la muerte.
Pero no hay nadie,
no, no hay nadie,
no hay nadie.
Nadie me llamó,
nadie contestó.
Sólo el silbido
del viento que habló.
Yo no me volví,
yo no respondí.
Todo el camino es seguir,
y seguir,
y seguir.
Sólo el silencio vacío
me tiende los brazos,
como un reloj que sentencia
y señala mis pasos.
Mano con mano en la soledad
busco una puerta con nombre
y nadie escucha,
nadie dice,
nadie abre.
Sólo un silencio que a veces
se me pierde.
Entre los labios vacíos
de la muerte.
Pero no hay nadie,
no, no hay nadie,
no hay nadie
No me escribas mas
No me escribas más sin avisar,
no me escribas más de cosas que no vuelven,
no me escribas más para decir que me abandonó,
no me escribas más, si después no vuelves,
no me escribas más, si después no vuelves.
No me digas más lo que pasó,
no me digas más que me enseñaste un río,
no me digas más que me suenan los dientes,
no me digas más que ya tengo frío,
no me digas más que ya tengo frío.
No te quiero ver sin corazón,
no te quiero ver como una cosa más,
no te quiero ver de nuevo brevemente,
no te quiero ver y después llorar,
no te quiero ver y después llorar.
No aparezcas más lejos de mí,
no aparezcas más, que tu sombra de palma,
no aparezcas más, que siempre me derrumbas,
no aparezcas más, tengo con tu fantasma,
no aparezcas más, tengo con tu fantasma.
Déjame cantar, como cante,
déjame cantar, dame un poco de tiempo,
déjame cantar fuera de tus fronteras,
déjame cantar a los cuatro vientos,
déjame cantar como si no te viera.
No pienses, no digas
No pienses, no digas,
que alguien está triste.
No pienses, no digas,
que hay niños tras la puerta.
No pienses, no digas,
que hay muertos comenzando.
No sabe
El seguidor de arco iris se lava las manos
con agua de lluvia y sin sacudirse
del polvo nocturno remonta el camino
que hizo la muerte que fue la primera
que abriera una trocha en la selva
que habría de alzarse la vida,
el seguidor bien lo sabe y respeta
su signo en la puerta,
su signo en la puerta,
su signo en la puerta,
su puerta con signo.
Y no sabe, y no sabe, y no sabe,
y no sabe de nada.
Y no sabe, y no sabe, y no sabe,
y no sabe de nadie.
En el fondo y en la superficie está más solo
que un simple muerto, quizás más colores
que busca los halle en las alas de un ángel
o con los demonios o en otro universo mejor
su pobre arco iris tiene dos colores
el negro y el blanco y es triste la lluvia pintada con grises,
qué cosa más triste,
qué cosa más triste,
qué cosa más triste,
qué triste y qué cosa.
El seguidor ha cargado los hijos ajenos
sobre sus rodillas gastadas pasando
quien siembre semillas tendrá que velarlas
cuando lo recuerda vacía sus bolsillos al suelo,
bota los papeles, el polvo, la hoja de afeitarse,
aunque son solo escombros que halla rodando en cunetas
de cualquier camino,
de cualquier camino,
de cualquier camino,
qué miedo a quedarse.
El seguidor de arco iris siempre se despide
nadie lo conoce a mitad del saludo
es un vagabundo lleno de recuerdos
que será olvidado por ser tan ligero
por no usar corbata ni polvo en el ceño
por irse a llorar donde lloran los perros al fondo de un patio
al fondo de un patio,
al fondo de un patio,
al fondo de un patio,
de un patio sin fondo
182
No soy
No tengo que cerrar los ojos
No
No tengo que cerrar los ojos para ver
Para ver aquélla tarde en que Noel y yo cantábamos
Y nos interrumpían pidiéndonos
Canciones de Manzanero
No
No tengo que cerrar los ojos para ver
Para ver las servilletas del Hotel Nacional
Decorando el Congreso Cultural
Que las pusieron lindas casi psicodélicas y todo
Pero ahora se han descosido
Las puntas y ya no es fresco comer ahí
No
No tengo que cerrar los ojos para ver
Para ver las medias de hilo tan mal hechas
Que se hacen las muchachas
Que no pueden ir a Londres a comprarlas
No
No tengo que cerrar los ojos para ver
Para ver a los pobres muchachitos
Que arreglan como pueden sus pantalones
Y los convierten en campanas
Sordas o sórdidas
No
No tengo que cerrar los ojos para ver
Lo mal que tiñen nuestros tintes
Que se le caen de la ropa a las muchachas
De cintas que quisieran ser tan brillantes
Como el eastman-color
Porque quien que haya visto
Juega de masacre no ama el color para siempre
No
No tengo que cerrar los ojos para ver
No tengo que cerrar los ojos para ver
Lo que es nuestra moda a go-go
Nuestros peinados
Nuestros estilos de bailar siempre a la
Retaguardia de cualquier extranjero
No
No tengo que cerrar los ojos para ver
No tengo que cerrar los ojos para ver
Que nuestros jóvenes
Quieren esas cosas
Que para verlas tengo que cerrar los ojos
Y pensar el futuro
No tengo que cerrar los ojos para ver
No tengo que cerrar los ojos para verlos
Ahora a ustedes apenas dentro del pequeño espacio
De mi guitarra rompiéndose el alma y las manos
Para vivir en un país de buenas servilletas
Pantalones de campanas sonoras
Y colores que hagan palidecer a Europa
A Europa misma, sí
A Europa
¡No tengo que cerrar los ojos para ver!
No vayas a cerrar los ojos
No vayas a cerrar los
ojos cuando hagamos el amor
Si somos de pan, de pan de harina, harina fina
Que verde luce tu silencio que viene de tu pudor
Tu mano buscara mi mano con la vida
Quiero mirarte en el espacio, sonreír
Quiero tener mil aventuras que decir
Y hacerme un traje con tu cuerpo y sucumbir
No, no, no vayas a cerrar los ojos cuando hagamos el amor
Cierra ventanas, que no se vaya tu olor
Desarma el timbre de la puerta, el teléfono, el reloj
Que nada suene más que un beso por favor
Sabanas blancas van volando sobre el mar
Niñas y niños se disponen a jugar
Cuerpos oscuros se desvisten para amar
No, no, no vayas a cerrar los ojos cuando hagamos el amor
Quiero colores de pupilas y emoción
Suelta tu pelo en abanicos sobre el blanco de la tela
Suelta el espíritu a sentir y ve que vuela
Yo soy capaz de algo especial por verte así
Con tu sonrisa de temblor llegando aquí
Dejar la luz del sol abierta para mi
No, no vayas a cerrar los ojos cuando hagamos el amor
Piensa que es tarde para vivir del ayer
No te acostumbres con las mañas tan cristianas del pudor
Entrega el beso y abre brazos y al placer
Van a decir que pornográfico sentir
Pero ellos mismo nos hicieron ser así
Mientras discuten ven y desabróchate hasta la vida
Si desabróchate la vida, no, no te me dejes nada encima
Si desabróchate la vida, ah, no te me dejes nada encima
No te me dejes nada encima
Nombrame un Beso
Nómbrame un beso
Uno que vaya
Limpio de voz de granada
Que estalla
Limpio de herida de costa
Sin playa
Nómbrame un beso
De todo bueno
Donde el veneno
No pudo pasar
Nómbrame un beso
Sin quemadura
Nómbrame un beso
Que sólo sea luna
Nómbrame un río
Que entre piedra y piedra
No toque ninguna
Nómbrame un sueño
Que no sea muerte
Nómbrame algo así
Para adorarlo
Y matarlo después
Cualquier sonrisa
Cualquier cariño
Es una bestia
Cebada de niños
Y de jabón
Que fue leña de armiño
Nómbrame un beso
Que viva sólo
Sin cierto lujo (...)
Nómbrame un beso
Sin tenso acecho
Nómbrame un beso
Sin árbol desecho
Una caricia
Con todo delicia
Con ala de un preso
Nombra un espacio
Sin te perdono
Nómbrame un nudo de ser
Abandono y poderme creer
Nubes
Las nubes, ya viejas,
de sentirme mirar
me regalan visiones
que no se expresar.
Y murmuran entre ellas,
con antigua emoción:
ahí va el hombre de nuevo
a buscar su amor.
Un guerrero gana una batalla
y respira antes de regresar,
levanta los ojos, ve las nubes,
que desde pequeño ve pasar.
Vuelve a distinguir aves muy blandas,
rocas como en peregrinación,
mujeres quitándose las sayas,
dioses a caballo bajo el sol.
Y las nubes, ya viejas,
de sentirlo mirar
le regalan visiones
que no se expresar.
Y murmuran entre ellas,
con antigua emoción:
ahí va el hombre de nuevo
a buscar su amor.
El barrendero termino temprano su calle
y cerrando el latón, antes de irse a bañar,
levanta los ojos, ve las nubes,
que desde pequeño ve pasar.
Y ve correr como a 79 elefantes,
catedrales de cera y algodón,
paraguas, molinos, la vecina de al lado,
hombres del oeste, que se yo.
Y las nubes, ya viejas,
de sentirlo mirar
le regalan visiones
que no se expresar.
Y murmuran entre ellas,
con antigua emoción:
ahí va el hombre de nuevo
a buscar su amor.
Nubes de alivio
(o Navegando nubes)
Que contento me puse
hoy cuando desperté
y el cielo era de nubes
viajeras como ayer.
A ratos me parece
que no habrá despertar,
que no veré las nubes
pasando nunca más.
Veo navegando nubes
de alivio,
qué alivio la infinita
viajera en la visión.
Veo navegando nubes
de alivio,
qué alivio pasajera
de la brisa tu canción
Las nubes me acompañan
desde cuando las vi
y a su marcha encantada
me invitan a subir.
Las nubes me revelan
algo de eternidad:
con su paso en el viento
de siempre y de jamás.
Todo lo que me falta,
todo lo que no sé,
lo aparecen las nubes
y lo esconden también.
Cuando ya no despierte
me volveré algodón
y me iré con las nubes
en busca de mi amor.
Nuestra Ciudad
Nuestra ciudad
roja por la mañana va
y negra por la noche está
frente a su mar de cielo,
grande,
y nuevo.
Nuestra ciudad
camina sin la soledad,
reflejo de una realidad
pues tiene un gran lucero,
grande,
y nuevo.
Los dos caminaron las calles,
andando los dos,
caminado los parques,
andando los dos,
hablando nuestro suelo,
la bella ciudad:
nuestra ciudad.
¡Oh!, bienvenido
seas Octubre
Octubre había llegado
como llega siempre,
mojando la acera de lluvia y paciente,
cargando de sombra las nubes que llevaban brisa,
poniéndole un tono salubre al sabor de la brisa.
Octubre terrible del 62,
llegaste derecho a parar el reloj.
Y no reparaste en que en esta región
tutear a la muerte era ya tradición
y octubre se marchó por donde mismo entró.
Fueron los tiempos duros para el amor,
fueron tiempos de estrellas y soledad,
como un adolescente que abandona la casa paternal
y descubre que tiene el poder de su verdad.
Fueron los tiempos duros de la amistad,
y aprenderlo bien caro nos costó,
pero mucho aprendemos uno y por hoy,
cuando resbala con antifaz
que deja ver el rostro de la ambición
de la prisión.
Octubre,
de nuevo nos muestra su rostro de cuarto menguante,
pero en esta fecha se siente un calor sofocante,
se siente que siempre he crecido destruyendo mitos,
cambiando mil nuevos ciclones con menos amigos.
Ahorita llegamos al 72
y cumple diez años aquella lección
que se une a mis nuevas carencias de Dios
que a veces dan risa a veces dan tos.
¡Oh! bienvenido seas octubre de mi amor.
Oye
Oye,
tu recuerdo me ha parado en seco
en la tarde de ayer de nuevo,
con su noche de negro toda
y al lado de unas tristes olas.
Oye,
tu recuerdo me ha llamado y tanto
en la blanca mañana y cuanto
siento que no te viera ahora
si ayer te vi pasar tan sola.
Quisiera verte y no pensarte
pero es que temo tantas cosas...
¿Sabrás acaso darme
más que tu cara hermosa?
¿Podré contigo compartirme?
¿Podré entregarme y dividirme
en miles de impresiones
o vendrás a aburrirme?
Oye,
pensamiento que apenas conozco.
Yo te pregunto si yo respondo
a un sublime y ligero gusto
o si lo que yo lloro es justo.
Quisiera verte y no pensarte
pero es que temo tantas cosas...
¿Sabrás acaso darme
más que tu cara hermosa?
¿Podré contigo compartirme?
¿Podré entregarme y dividirme
en miles de impresiones
o vendrás a aburrirme?
Oye.
Dime
Pablo
Te conocí rasgando el pecho
de la muerte un día.
Tu no sabías nada
y era tu quien la llevaba
de la mano, de la mano.
Y así seguirás sin reparar
en tu ventaja
que eres tú quien la lleva,
quien la doma y la amortaja.
Caminando, caminando.
Eres un espacio que se vuelve
sin espina y que se pierde
en la alegría de volverse.
Pero ya tu voz está quedando,
ya tu mano está gravando
todo un nombre con sus dientes.
Quien que no haya visto la tristeza
con sus cuatro mil cabezas
puede oírte con descanso.
Quien que no haya amado largamente
y convivido con lo extraño
de este tiempo sin remansos.
Te conocí pegado en la pared
del cielo un día.
Ibas llevando entonces
bajo el brazo una guajira
y caminando, caminando.
Padrino
Inesperadamente te lloré una
mañana,
tiempo después de tu partida,
buscando el primer nombre que tuvo
el unicornio
en las canciones que mencionaban sol
(sonoridad que tanto te gustaba).
Te lloré y parecían
lágrimas de un tío y un sobrino
por espadas, torneos, hombres voladores,
detectives de cuello y corbata,
islas y submarinos misteriosos,
vampiresas eternas,
contraofensivas del ejército rojo.
Cuando te fueron a guardar,
la losa del nicho se había partido en dos
y nos marchamos escuchando
promesas de los sepultureros.
Fue un momento difícil, pero no
por el engorro que resulta
un muerto con su lápida rota.
Algún espía pudo sospechar
lo que tu y yo sabemos:
que también a la muerte se le rompen las tapas
cuando da con quien no le cabe adentro
Para Barbara
( de Santiago Feliu)
Siento
que tus destellos
ahogan mi brisa,
mi brisa que presiento inagotable,
azul, infinita,
límpida brisa de lirismo
inevitable.
Soplo de sueños
que, en mi verso,
se derraman.
Si de tu voz florece la canción,
motivo de tu dar,
si de tus ojos nace la bondad
de abrirme en el verso
un palpitar,
no me dejes ir.
"Para el que tiene prisa"
Al ala izquierda de las voces,
donde se pega el viento viejo al océano,
va la mayor de las hermanas,
va la mayor de las Antillas
sin perdonarme ni un momento,
sin dejar tiempo ni a una risa,
cuando ya llevo un mes faltando a puerto.
Pero los días se hacen de rogar
para el que tiene prisa por llegar.
No es que me espere una muchacha:
me esperan todas las mujeres, de pronto.
No es que me espere una calle:
me esperan muchas muchas calles.
No es que me espere algún amigo:
me esperan todos los amigos,
todo lo que se ve, todas las madres.
Pero los días se hacen de rogar
para el que tiene prisa por llegar.
Me está esperando mucha tierra,
me está esperando mucho tiempo sembrado.
Me está esperando otra manera
de despertar por las mañanas,
de recorrer descalzo el suelo,
de adormecerme por las tardes
y de robarme por las noches sueño.
Pero los días se hacen de rogar
para el que tiene prisa por llegar.
Para mirar nacer
Para mirar nacer
la voz de esta mujer
lunas brillaron en la tierra.
Y el sol, el grande sol
furioso a que esta luz
no dio para alumbrar la tierra.
Para mirar nacer
la voz de esta mujer
llovió sin descansar
sobre el naciente mar.
El pez en su coral
madréporas de sal.
Los hombres y el color
terrestre del amor.
Para mirar nacer
la voz de esta mujer
piernas espaldas y sus senos
vino la lluvia aquí,
vino el sol grande aquí
y vino el cielo sobre el cielo.
Para vivir
Muchas
veces te dije que antes de hacerlo
había que pensarlo muy bien,
Que a esta unión de nosotros
le hacia falta carne y deseo también,
Que no bastaba que me entendieras
y que murieras por mí,
Que no bastaba que en mi fracaso
yo me refugiara en ti,
Y ahora ya ves lo que pasó
al fin nació, al pasar de los años,
el tremendo cansancio que provoco ya en ti,
Y aunque es penoso lo tienes que decir.
Por mi parte esperaba
que un día el tiempo se hiciera cargo del fin,
si así no hubiera sido
yo habría seguido jugando a hacerte feliz,
Y aunque el llanto es amargo piensa en los años
que tienes para vivir,
que mi dolor no es menos y lo peor
es que ya no puedo sentir,
Y ahora tratar de conquistar
con vano afán ese tiempo perdido
que nos deja vencidos sin poder conocer
eso que llaman amor para vivir.
Para vivir...
Paso Perdido
Salta
un palo más
al rostro de diciembre y quise ver
otros colores otros pájaros
que estallaban en el cielo.
Quise verlos,
quise ver.
Cuando miraba
descubrí la más rígida senda de estrellas
aunque querían palomas que fueran las cenizas
en la latitud del mimbre.
Quise verlas,
quise ver.
Paso perdido no te olvido
aunque los ojos te me pierdes,
tengo un dedo en el gatillo:
no corras que te hiere.
(...)
par de azucenas
con los espantos haciendo la salud,
haciendo el frente, el cantar de sus pulmones.
Quise verlos,
quise ver.
Paso perdido no te olvido
porqué los ojos te me pierdes,
tengo un dedo en el gatillo
no corras que te hiere
Paula
Debiera bastar con
inventar tus ojos,
debiera bastar con hacerlos vivir.
Tus ojos abiertos son como tu historia:
van solos contando mil cosas de ti.
Los veo cual si viera la esfera de un brujo,
les veo países y escenas de amor,
mas donde debieran quedar los jardines
yacen instrumentos de hacer la labor.
Paula,
pequeña hermanita, niña sin jardín,
por no tener flores sembraste una en ti.
Paula,
yo pudiera darte un inmenso jardín
si pudiera darte todo mi país.
Yo sé de las cientos de suertes que corren
las flores silvestres, la flor sin jardín,
pero también sé que sequías y piedras
no pueden con una razón de vivir.
Paula,
pequeña hermanita, niña sin jardín,
por no tener flores sembraste una en ti.
Paula,
yo pudiera darte un inmenso jardín
si pudiera darte todo mi país.
(1972)
"Por el Trópico de Cáncer"
Por el trópico de Cáncer
la guitarra luce azul
y cargada de colores
que semejan el pasado
unas millas hacia el sur.
La guitarra de un lagarto
tiene ahora color de mar.
Ha tenido otros colores,
los colores que su dueño
usa para navegar.
Y hacia el triángulo de Orión,
dejando la estrella Polar,
vuela esa caja de armonía universal.
Nuevas historias ha de haber,
nuevas tormentas sobre el mar,
nuevos colores por tener,
nuevas canciones navegadas que cantar.
En la tierra ha sido verde,
como sangre junto al sol,
y ha tenido un arcoiris
de colores trashumantes
cuando ha estado en el amor.
Ojalá que la guitarra
no se canse de este mar:
se le ha visto algunas noches
escondida de la gente,
mirando con hambre el cielo,
y hay que estarla vigilando
para asirle la cintura
el día que coja vuelo.
¿Por que?
Esta noche quiero alzar
mi voz, mi voz
junto a mis hermanos en pesar, pesar
¿por qué al hombre marcar, por qué, por qué?
si el alma es siempre igual tiene más blanco, más blanco
que el sentir de aquel
que al vivir me separa en color
¿por qué al hombre marcar, por qué, por qué?
si el alma es siempre igual, ¿por qué?
Siempre no ha de haber
un mundo en división
el hombre ha de sentarse
con las bellas estrellas
en su bendita unión
Esta noche quiero alzar mi voz, mi voz
junto a mis hermanos en pesar, pesar
¿por qué al hombre marcar, por qué, por qué?
si el alma es siempre igual
¿por qué, por qué?
Proposiciones
Propongo un alto, un privilegio ciego,
un voto de confianza para hacer el amor.
Propongo un sismo en la valoración,
un día, con la verdad, ir donde haya que ir.
Y que las noches no sean detenidas
y que ni un parque se salve de la plaga:
que no envejezca un lecho en soledades,
que ni una sábana se quede sin historia,
ni un solo cuerpo fuera del precipicio:
que ni un guerrero se quede sin su gloria.
Propongo ver en los antepasados,
hechos a duras penas,
rotos por sus viejas mentiras.
Propongo un sismo en la valoración
ahora que se inauguran las fechas de la acción.
Propongo el ruido de cuerpos a la gente,
propongo guerra sin tregua a las iglesias,
propongo un hombre de altar, enmudecido
sobre la arena caliente de este tiempo.
Propongo días distintos a los días
para seguir amando este momento.
Puede no ser o ser
Puede ser que tu
labio inferior me destruya la mente,
o que ame de ti aquella silla en estilo de Oriente.
Puede ser que, por contradecirme, la vida te haga
más amante y perfecta que una princesa rosada.
Puede ser que tú seas el próximo dios de consumo
que amenace con traer un pan y que traiga el ayuno.
Puede que tu portal decididamente no me guste
cuando el perro de tu tía sorda me ladre y me asuste.
Puede no ser o ser
todo, mujer.
Puede no ser o ser
¿Quién va a saber?
Puede que seas tú
y puede llover aún.
Puede que seas
y que no te vea
mi mala salud.
Puede ser que tu mano abra puertas por siempre cerradas.
o que a un beso veloz me lo vuelvas de pronto una espada.
Puede ser que tú seas la llave de un cofre divino,
y también puede ser que me estrenes como asesino.
Puede ser que tú seas la mujer que me falta por darle
el vigor que me da un aguacero a las tres de la tarde.
Puede que seas tú quien comparta este culto a la lluvia
bajo un techo de zinc, sobre un lecho, a las tres de la furia.
Puede no ser o ser
todo, mujer.
Puede no ser o ser
¿Quién va a saber?
Puede que seas tú
y puede llover aún.
Y puede que seas
y que no te vea
mi mala salud.
Puedes matarme, si lo prefieres"
Me empieza a incomodar
que te lamentes como si fueras
un pajarito abandonado
a la merced de mí.
me empieza a incomodar
que lloriquees irremediable.
El que te vea va a pensar que te asesinan.
Sé que te estoy destrozando,
sé que te estoy extinguiendo tanto
que tu tamaño ya no se ve;
sé que en un dedal ya bailarías,
que en una simple gota de agua
podrías ahogarte.
Ya sé todo eso.
No me lo tienes que decir, no.
Así le decía mi impulso
a mi inteligencia
una mañana de cualquier día,
de cualquier mes.
Era una conversación chistosa,
como ven,
como de fábula muy camp.
Qué bobería, dirán ustedes,
pero no me lo tienen que decir: ya lo sé.
Ya me molestan tus críticas,
tu poesía, tus alimañas,
ya me molestan tus pasiones
retorcijadas, inexpugnables.
Ya me molesta tu equilibrio
de pacotilla, rabiando siempre.
Ahora yo cojo la batuta
y sigo piano piano piano.
Si no te gusta, no me llores.
Puedes matarme, si lo prefieres.
Sé que estás inconsolable,
sé que te haces la tragedia griega,
sé que te lloras a ti, no a mí.
No te voy a dar ningún pañuelo
porque enseguida pides otro
y luego otro.
Ya sé todo eso.
No me lo tienes que decir, pero no.
Así le decía mi impulso
a mi inteligencia
una mañana de cualquier día,
de cualquier mes.
Era una conversación chistosa,
como ven,
como de fábula muy camp.
Que bobería, dirán ustedes,
pero no me lo tienen que decir: ya lo sé.
Ahora me toca desquitarme,
regocijarme, alimentarme.
Ahora me toca coger fresco,
tomar helado, guardar silencio.
Ahora me toca la guitarra,
las armonías, las mentiritas.
Ahora yo cojo la batuta
y sigo piano piano piano.
Si no te gusta, no me llores.
Puedes matarme, si lo prefieres.
Qué distracción
Hoy mis ojos se van en
el polvo del fondo
de un río que va a todo correr,
como si el amor, como todo en mí,
no fuera a pasar.
¡Que distracción!
Mi guitarra que está tras la vieja ventana
de palidecer, ve un pedazo de luz
y aleteando está desde su prisión.
Casi se me va.
¡Que distracción!
Qué distancia, mi amor, de mí a la vida,
que callada canción me llama, vencida.
Soy un viejo que duerme entre sus losas,
soy un niño que sueña tantas cosas.
Qué distancia, mi amor,
qué distraído estoy
por buscar, por creer.
Así soy.
En la espuma que está desnudando la playa,
fundiéndose al mar, se desliza una flor
que era para mí.
Me la arrebato el viento y la sal.
Qué lamentable distracción,
qué irreparable distracción,
qué imperdonable distracción,
qué distraído estoy.
(1967)
Qué duro ha de ser para el poeta
Qué duro ha de ser
para el poeta llegar al paraíso
mirar para abajo, para arriba y ver que nada pasa
sólo que sus libros en pieles están
encuadernados en la biblioteca fichados de blanco
Qué duro ha de ser para el poeta llegar a los infiernos
mirar para arriba o para abajo y ver pasar la gente
buscándole prejuicios y chismes entrelineas
y anécdotas y viajes y tristezas del mismo color
Qué duro puede ser para el poeta haber hablado de los ríos
cuando llegue el tiempo en que los ríos, no sirvan para nada
y cuando los caminos se llenen de andadores
y ya las cosas del poeta no sean, jamás poesía.
Que esperas de mí
Qué
esperas de mí
cuando sólo vi el árbol
o la puerta, nunca el sofá.
Cuando sólo vi la dura piedra
virgen, no la ciudad.
Anda con quien pueda ver mejor
que yo veo frío en vez de amor.
Me gustaría saber del roce
de una hierbita con otra,
de las patitas de la hormiga
sobre húmedos terrones.
Suerte loca,
mi primer volar creció
en un área de centellas y ciclones
por eso mi corazón canta
con disparos y explosiones.
Qué esperas de mí
cuando sólo oí la voz
del huracán, no el ventilador.
Cuando sólo oí
carnívoros dientes de roedor.
Anda con quien oiga más allá
que yo sólo escucho un retumbar.
Qué esperas de mí
si sólo soñé un enorme
torbellino donde caer.
Si sólo soñé una espada
ensangrentada por una fe.
Anda con quien sueñe algo más gris
que mi sueño es justo y es feliz
Que niño luce un barco en el océano
El más profundo mundo
en todo está de vuelta,
las formas se adelantan,
destrozan la miseria,
montañas van abajo,
las aguas se almacenan,
ha amanecido el ser humano.
En la corriente llueven las manos
que niño luce un barco en el océano,
que nada es.
Por otras partes llueven
los fuegos del infierno
gritan, lloran y huyen,
escapan del momento,
y aquí se está regando
segundo por segundo
una canción de todo el mundo.
En la corriente llueven las manos
que niño luce un barco en el océano,
que nada es.
Y cuantos hijos no tendrán
sus mejores padres.
Cuantas escuelas
se llenan de su sangre
En cuales nudos
cabrán sus destinos.
Entre los muros del
patio mas grande
No tiene hojas la historia
para contarlo todo.
No hay negro en el espacio
más negro que este lodo
que va barriendo el tiempo
con sangre, hierro y viento,
el universo está despierto.
En la corriente llueven las manos
que niño luce un barco en el océano,
que nada es.
Qué papel
Qué se sabe de ti
además de un papel
que asegure la hora
en que hayas nacido,
además de los viejos
diplomas, (...)
Qué ha podido saber
qué otra cosa después de un archivo
se puede afirmar.
Qué has dejado de ti
para poder creer que estabas vivo
y agitado hasta el amanecer.
Qué papel trae tu cuerpo
escapado hacía el río,
qué papel trae tu asombro
a llenarlo de frío.
Qué papel trae tu novia
ofreciéndote secas
que la verdad sería la mejor
tentación de tus piernas.
Cuántos papeles te recuerdan
queriendo ser mayor
porque una triste pandereta
no tenía tu calor.
Cuántos papeles en lugares
donde fuiste feliz.
Cuántos papeles te trascienden
y tocan tu nariz.
Qué papel trae las flores
convertidas en piedras.
Qué papel trae el día
en viste la guerra.
Qué papel trae la fuerza
que jamás se marchita.
Qué papel la palabra que perdió
la paciencia bendita
Qué poco es conocerte
Qué poco es conocerte
y haber hallado
un amor más
en todo el mundo.
Qué poco es conocerte
y haber vivido,
y hablar de todo
lo pasado.
De niño siempre me costó
pasar en un bote hecho de sueño
que tenía atracado entre el pelo
en la parte que queda del anhelo.
De niño confundía un tablón
con el velero increíble que amaba
y aquel río para mí era el océano
y soltaba mis venas temprano.
Buscando el mar,
buscando el mar.
Nunca me preocupó
llegar no llegar
y el viento que soplaba
era la vida.
Así podía amarte,
así podía verte
así qué poco es conocerte.
qué poco es conocerte.
Sentirte tibia como el cielo
qué poco es conocerte.
Saber que era
un amor más
en todo el mundo.
Un nuevo amor
piedra por piedra,
hecho de sal,
hecho de arena,
como todos los amores
Qué sabemos nosotros
Qué sabemos nosotros
para llamar la claridad
como si fuera el perro
perdido del planeta.
Qué sabemos nosotros
para ponernos nombres.
Qué sabemos nosotros
si la luna no es luna ni nada
y las flores son primas del hombre
y buscamos salir a la vida
que se esconde.
Qué sabemos nosotros
lo que hay detrás de acariciar
en plena madrugada,
dulce y pacientemente,
a esa mujer querida
desde hace años atrás.
Qué sabemos nosotros
de hace un siglo para acá sobre el sol.
Sólo que nos acercamos
para achicharrarnos,
para derretirnos
allá en el futuro.
Qué sabemos nosotros
más allá de los hijos
y de aquellos jardines
que soñamos anoche.
Qué sabemos nosotros
para opinar del hombre
Quién va a pensar en algo más
Un hombre se citó
con un amigo ayer
pero no pudo ir:
acaba de morir.
En el espacio está
sin llenar su lugar,
ya nadie piensa en él.
Todo se fue con él.
Un hombre se perdió
en la mañana de hoy
y nada se paró
y el sol ni se enteró.
Él no ha seguido igual
sólo ha cambiado el fin,
que donde pudo estar
no ocupará un lugar.
¿Quién va a pensar en algo más
que no sea el loco y ciego afán
de vivir?
¿Quién va a quedar de lo demás
que no sea un río de algo inútil
y vil?
Ayer me levanté
maldiciendo al igual
que otros días
sin ver lo que hubo de pasar.
En la noche de ayer
bien pudo suceder
la leyendo que hoy
habremos de contar.
Pudo perderse el sol
o hacerse piedra el mar.
Pudo una bomba hundir
a un niño en una ciudad.
¡Sucede tanto mal,
tanto amor se nos va!
Y uno vive sin ver
y ríe sin pensar,
¿Quién va a pensar en algo más
que no sea el loco y ciego afán
de vivir?
¿Quién va a quedar de lo demás
que no sea un río de algo inútil
y vil?
Quizás un buen día al
fin
Yo sea una estatua endurecida al sol
Con fuego en su interior
que ya no podrá regar su aliento
Veré volar hasta mi
Los pájaros libres que harán el amor
Sobre mi cuerpo azul
Que ya no podré extender al viento.
Todo se enfría,
desaparece
Las tardes rompen una pan de hielo
Que cubre el cielo y todo lo que pueda
Pasar para mi.
Todo de enfría...
Siguiendo la tradición
Seré una silueta que podrán mirar
Con interrogación
mientras hago un infernal silencio
El tiempo me morderá
Y acaso mi cuerpo este incompleto al fin
Ojalá la erosión deje limpia mi guitarra al cielo
Aunque ni esto traerá un consuelo para mi.
218
Recuerdo
Sábado
Cuando no hay una mujer
Para aprender a querer
El sábado es el rencor
Del destino
Cuando no hay nada mortal
En que dejarse acabar
El sábado es el lugar
Del amigo
Y a veces hay que decir
Que se ha logrado vivir
Sin demasiadas ausencias
La luna
Cuando el (...) te da
Una lección de amistad
Que se convierte
En tu buena fortuna
Sábado
Yo tocaré tu puerta un sábado
Yo volveré a llevarte un sábado
Sábado, luz de mi ciudad
Te hablaré
Sábado
Con cuanta voz,
Muy dulce
Un sábado
Como caricias suman
Sábado
Sea de amor o de amistad
Saudade
La otra noche me seguía
ávida de celos la ansiedad
y pensé que en esta vida
no hay querer sincero sin maldad.
Oye mi amor -te dije-, tu sabrás
si dejas de querer, me matarás.
Si tu pasión mermase,
que infeliz sería
al no tenerte nunca más.
Oye mi amor -te dije-,
ya no sé que pienso,
ya no tengo nunca paz.
Si tu querer me cuesta esta agonía
vete, moriré de soledad
Se cuenta de ti
Se cuenta de ti
que puedes hacer un vivo de mí.
Yo pienso de ti,
que acaso es mejor que sigas allá:
jugando a poderte soñar.
Quizás es mejor
que quedes así: lejana, irreal.
Me ha sido difícil
siempre continuar un sueño después
que lo he podido realizar.
Quizás soy difícil
y yo no lo sé; y tú lo descubras y duela después.
Quizás no soportes
mi paso que es largo,
mi sed de insaciable y mis ojos sin párpado.
Hoy los sueños se paran
al borde de mí y no siguen adentro
temiendo se puedan lograr.
Quizás sea muy joven uno de los dos
o alguien llegó tarde y no se advirtió.
Quizás lo mejor es ni averiguar,
no sea que sea nada este intento de amar.
Se piensa de ti
que acaso seas bien, que acaso seas mal.
Da miedo saber
que al cabo el amor
nos diga por señas que hay rato que trata de hablar.
Da miedo temer,
da miedo poder volver a nacer,
da miedo saber, por una mujer,
que está comenzando el final:
tu propio final.
Se ha despertado mojada
Se ha despertado mojada
la capital del país.
O anoche tuvo un desliz
o se ha orinado en la cama.
Se ha despertado mojada
el día en que todo envejece
y como premio merece
la soledad de una almohada.
Se ha despertado mojada
la estancia y más la distancia
del sol a mis alas.
Y se ha empapado la suerte,
pólvora seca y la mueca
que inicia la muerte.
Pero si todos me oyeran,
digo tu luz y no tú,
porque con lo que oyes tú
oyes también a cualquiera.
Pero si todos me oyeran
a pesar de la humedad
la capital sacará
por mi y por ti su bandera
Si no es mucho pedir
Si no es mucho pedir aspiro a no querer
Como me han enseñado que se quiere
Cobrando un interés como seguridad
Por si los sentimientos se nos duelen
Si no es mucho decir diré que así voy mal
Que así me entierro en cosas de la infancia
Como cuando un mayor nos prometía pasear
A cambio de obediencia y elegancia
Si no es mucho soñar me quedo afuera
A ver llegar el tiempo que se espera
Solo se oye decir yo no las alcanzaré
Eso es para la gente que vendrá después
Como si el porvenir fuera de santos
Como si fuera inevitable el llanto
Eso pudiera ser la justificación
Acomodarse al curso de la situación
Nos pasamos la vida hablando de cambiar
Sin reparar en que la vida pasa
Diciendo que los hijos van a terminar
La zona elemental de nuestra casa
Los nuevos sentimientos no vendrán de Dios
Si no de nuestra voluntad y ejemplo
Si no empezamos nuestra valoración desde hoy
Ni mañana ni nunca va a haber tiempo
No veo ni un peludo ni un pelado
Ni superhombres ni a homosexuales...
Siempre muy de mañanas
Siempre muy de mañana yo te miro,
te he visto en tantos rostros
y en tantos rostros he sido tu testigo
y siempre ha sido en hora muy temprana.
Siempre muy de mañana yo te miro,
yo te miro siempre muy de mañana.
Siempre muy de mañana creo verte,
he estado en tantos sitios
y en todo sitio intento conocerte
y en todas partes soy como otra cara.
Siempre muy de mañana yo te miro,
yo te miro siempre muy de mañana.
Siempre muy de mañana te conozco,
he conocido tanto
tanto como lo que nunca conozco,
no conocer quizás no lleve a nada.
Siempre muy de mañana yo te miro,
yo te miro siempre muy de mañana.
Siempre muy de mañana me enamoro.
Me he enamorado tanto,
yo tengo tanto amor que a veces lloro,
pero cambio el amor por una espada.
Siempre muy de mañana yo te miro,
yo te miro siempre muy de mañana
Sin Amor
Ya
no sé si aquellas cosas
fueron ciertas o soñadas,
en tu ausencia no se posan
en mi cabeza las hadas.
Volveré a tener canciones
cuando vuelvas a escucharlas,
ni en el día ni la noche
he vuelto a dar con mi alma.
Sin amor la vida es polvo,
sin amor la vida es nada.
Regresa pronto el tesoro
para que colme las arcas.
Cuánto palidece todo
cuando tú no lo acompañas!
Ni en el día ni en la noche
he vuelto a dar con mi alma,
volveré a tener canciones
cuando vuelvan a escucharlas.
¿Soneto? (1969)
Se sabe nada todavía, te digo,
Sócrates: poco ha caminado el mundo.
De tu ciudad viejísimo de vino
a la mía de hierro hay un segundo.
Hemos seguido hablando con tus frases
-damos saltitos en la noche, a veces-.
Cualquier materia extraña se deshace
en la simpleza humilde de los peces.
Llegamos a la luna, nos matamos,
leemos diarios, somos enemigos
y no se sabe aún por dónde vamos.
La energía nuclear no es buen testigo
de que se sepa más que tú, mi hermano.
Se sabe nada todavía, te digo.
¿Cómo andan, hola, qué tal?
(a quien pueda interesar)
¿Cómo andan, hola, qué tal?:
¡soy feliz de regresar!
Ahora heme aquí,
entre ustedes en la vida otra vez.
Ahora heme aquí,
con un poco de agua fría en los pies.
Ya regresé
y el que quiera puede ya sonreír,
el que quiera puede irse a llorar,
y al que quiera puede darle igual.
Estoy hablando a quien pueda interesar,
pero ante todo tengo que ordenar mis cosas.
Es que he traído demasiados documentos
sobre el mar,
es que he traído demasiada inspiración.
Estoy hablando a quien pueda interesar,
pero ante todo tengo que coger respiro.
He de llenarme nuevamente
de las cosas, de la gente,
antes de hacerme aplaudir o censurar.
Sonrisas de papel
Una vez comprendí que mi
voz no era mía
que era toda del mundo, del mar y los días
y la llevé en mi viaje entre amores y horror
y canté noche a noche aunque nadie me vio
cuando me iba solo arrastrando los pies
para llegar tan tarde a mi casa otra vez
dejando atrás sonrisas, sonrisas de papel
Y la filosofía fue un tema de a diario
la que aprende cualquier trovador solitario
y pensé en los contrastes malditos que hay
entre un viaje al espacio y un niño sin pan
y hace tiempo dejé de arrastrarme los pies
pero siguió pasando la vida después
con sus mismas sonrisas, sonrisas de papel
Una vez tuve frío de todas las cosas
de un amor, de un juguete, de una vieja rosa
y apuré mi carrera entre objetos así
y seguro ninguno se acuerda de mí
y se sigue escuchando el silbido de un tren
y el mundo está en harapos, lo veo también
con sus mismas sonrisas, sonrisas de papel
Suave niña,
mía desde que lo que sueño es tu verdad,
tu presencia es irrompible por su suavidad.
Suave niña
de anatomía que es capaz de asesinar,
parte tu deseo en dos y dame una mitad.
Mi suave niña de memoria,
estás durmiendo en mi tacto;
mi suave niña de memoria,
estás rompiéndome las sienes;
mi suave niña de memoria,
estás llevándome por una carretera larga,
como a un aro de rodar.
Oh, suave niña, suave niña;
niña suave y mía.
Suave niña,
estoy buscando nuevos nombres para ti:
ya he gastado todos los susurros que aprendí.
Suave niña,
me has convertido en un objeto de colgar:
soy una repisa en tus salones de cristal.
Mi suave niña de memoria,
estás sirviendo de alcancía;
mi suave niña de memoria,
estás guardando mis tesoros;
mi suave niña de memoria,
estás ardiendo entre mis manos invisibles
que recorren, ambiciosas, tu espejismo.
Oh, suave niña, suave niña;
niña suave y mía.
Suave niña,
podrás no recordarme en todo un día feliz,
pero sé que soy inevitable al dormir.
Suave niña,
niña de suave melodía con que amar,
suavemente suave, niña de mi suavidad.
Oh, suave niña, suave niña;
niña suave y mía.
Sueño del colgado y el árbol
Cerré los ojos y me vi
colgado de un árbol
en un raro paisaje
del sueño que te diré:
La tierra era rojiza,
púrpura el cielo
y blanco el sol.
El árbol del que colgaba
se estremecía
al golpe de la brisa
que tus ropas agitaban.
Mas tus brazos me soltaron
y besé la tierra amada.
Contigo.
230
Te vas
Tema de la adolescencia
Y al final de un día di
con mi cuerpo
tras andar un trecho tan encorvado
Comprendí que no había ido muy lejos
que mi historia era un camino trillado.
Y me reí, tanto de mí, y me reí
diciendo no.
Supe que para al fin poder envejecer
debía saltar a la aventura de buscar
que era el momento en que debía comprender
pues ya mis piernas se atrofiaban al andar.
Y reí, más de di, y reí
diciendo no, diciendo no.
Y que paso después,
pues que salté a vivir,
pues que salté a vivir.
Ya después me recorrí todo el cuerpo,
lo apreté pegando en parches los sueños.
Y conmigo acompañé mi camino,
azorando la razón del instinto.
Y me reí, tanto de mí, y me reí
diciendo no y siempre no.
Tengo que estar en ti
Tengo que estar en ti
para hacerte en miradas,
para hacerte en abrazos
y dibujarte en cosas
transparentes,
en flor incandescente,
en vida con mis labios.
Tengo que estar en ti
para escribir mi joven
testamento de niño,
sin cueva donde echarme
en una lluvia.
Tu cabellera rubia
cubierta de mis brazos.
Yo pude enloquecer
de no encontrarte al fin
de tanta soledad,
de tanta oscuridad.
Tengo que estar en ti
para poder hablar,
para poder vivir,
para poder soñar,
reír,
cantar,
dormir,
besar
y estar en ti
Tirando piedras para el cielo
Tirando piedras al cielo
desde muy niño un andador
juró pasear en una estrella
por el cosmos.
Y en una expedición al cielo
de polizonte pudo ir
y fue durmiendo todo el viaje
en su cubil.
Hasta que al fin fue descubierto
y en una estrella se quedó
y hoy viaja por el firmamento
como juró.
Y ya hace años que recorre
el cielo
de un lado al otro
viendo el universo.
Su barba es una larga cola
que se mece entre planetas
y que siguen remolinos
y el sol lo sigue con sus ojos
cuando cabalga entre tus brazos.
Ahora echa piedras en el cielo
ya no las tiene que tirar
y es porque nunca tuvo calma
para esperar.
Cuál de los rostros que me miran
en algún sueño se ha de echar.
Tirando piedras al cielo
de algún lugar.
Treinta años
Ellos se casaron hace años
y tuvieron mala suerte:
ella un día enloqueció,
él volvió al trabajo solitario como siempre
y ella al hospital se fue diciendo adiós.
Sólo siete meses de casados,
poseían siete meses
en la casa que cambió.
Más de pronto se quedó vacía como siempre
y él tan solo como nunca se sintió.
Cuanto tiempo se va
si se va la razón.
Treinta años fue ayer,
no se ven las arrugas
ni el cansancio
de este tiempo;
todo el tiempo que se vive
con un beso.
Pero en ella no es nada,
sólo vive con un beso,
con un beso en el saludo
y la partida.
Ella en el portal del hospital,
no ve que viene con sus dulces
bajo el sol de los domingos.
¡Oh, qué tal mi amor!
¿Cómo has pasado la semana?
No te apures que muy pronto
estoy sanando.
Él se vuelve y mira al cielo,
dice algo de la lluvia,
una gota rueda en su mejilla,
ella queda hablando y prediciendo
las camisas que le habrá de regalar
en el primer aniversario
Tres mil pájaros
Tres mil pájaros
negros
volando en arrozales,
tres mil pájaros negros
con bocas de chacales.
Tres mil pájaros grises
cayeron como iguales,
tres mil pájaros grises
con alas de puñales.
Tres mil pájaros blancos
repletos de ciudades,
tres mil pájaros blancos
sarcófagos iguales.
Tres mil, tres mil
dejaron de volar.
Tres mil, tres mil
descansen nunca en paz.
Miraron para el cielo
disparos y radares,
miraron para el cielo
en busca de animales.
Tu beso
Tu beso
tibio y mojado,
de labio espeso,
como en mi boca
como un tormento,
que no quisiera olvidar
jamás,
jamás.
Tu beso
acariciado entre mis recuerdos,
me tiene atado,
me tiene preso,
en un gigante delirio y gris,
que no me deja respirar
porque no sé si volverás
bajo otra noche como ayer.
No sé, no sé, no sé.
Tu beso
será enterrado junto a mis huesos,
quiero matarlo de mis recuerdos
porque me extingues de recordar.
Que no me deja respirar
porque no sé si volverás
bajo otra noche como ayer.
No sé, no sé, no sé.
Tu beso,
tu beso,
tu beso
Tu mirada me espanta
Tu soledad
Me abriga la garganta
Y tu silencio me anda en los bolsillos
Tu mirada me espanta
Yo he sido un hombre que ha conocido gentes silenciosas
Que ha tenido otras noches y mujeres
Hombre dormido al pie de sus palabras
En espera de ese algún día
Que viene de puntillas dentro de veinte años
Que no viene o que puede rodarnos muchas veces
Entre las falanges sin dejarse tocar
Tu soledad
Me abriga la garganta
Y tu silencio me anda en los bolsillos
Tu mirada me espanta
Yo he sido un hombre ciudadano
Cenizo como el cielo de los noviembres lúgubres
O claro como tu sonrisa de voz de pájaro
Hombre que ha podido tener buenos encuentros
Aunque el nuestro se llene de distancia en sus primeras horas
Hombre de manos nerviosas como los caminos del pensamiento
Tu soledad
Me abriga la garganta
Y tu silencio me anda en los bolsillos
Tu mirada me espanta
Yo he sido un hombre que ha esperado estos asuntos
Para hablar de lo deshabitadas
Que lucen las playas nocturnas
Que siguen rodando en sus arenas
Cuando no quedan cuerpos que abrazar
Cuando el sol no puede morder
Por que sigue su fuga y su almanaque
Su soledad
Me abriga la garganta
Y tu silencio me anda en los bolsillos
Tu mirada me espanta
Yo he sido un hombre como todo esto
Y ahora te escribo mi identificación para mañana
Aunque tu presencia resbale entre mis dedos
Para fundirse a todo el polvo que se ha estrellado entre mis pies
Yo he sido un hombre que no tiene otra palabra que decir
Que la más vieja búsqueda, regreso, compañía, esperanza...
Esperanza, señores, esperanza,
Con lo simple que suena la esperanza
Tu soledad
Me abriga la garganta
Y tu silencio me anda en los bolsillos
Tu mirada me espanta
Yo he sido un hombre que no tiene otra cosa que decir
Porque los lugares de mi cuerpo en que existían las leyendas
Los cuelgo de las ramas para tocarte las mejillas
Y besar tus ojos inteligentes
Yo soy un hombre todavía como esto
A pesar de las preguntas sin brillo que merodean mis pupilas
Yo soy un hombre como soy todavía
A pesar de haber sido desmantelado
Por los embates de la gloria leprosa que me sigue
Y por las noches que han venido, que vienen y vendrán
Esperando por tu profético silencio, ummm, por tu profético silencio
Tu soledad
Me abriga la garganta
Y tu silencio me anda en los bolsillos
Tu mirada me espanta
Tu papel
Qué se sabe de ti
además de un papel
que asegure la hora
en que hayas nacido,
además de los viejos
diplomas, las notas demás.
Qué ha podido saber
qué otra cosa después de un archivo
se puede afirmar.
Qué has dejado de ti
para poder creer que estabas vivo
y agitado hasta el amanecer.
Qué papel trae tu cuerpo
escapado hacía el río,
qué papel trae tu asombro
a llenarlo de frío.
Qué papel trae tu novia
ofreciéndote secas
que la verdad sería la mejor
tentación de tus piernas.
Cuántos papeles te recuerdan
queriendo ser mayor
porque una triste pandereta
no tenía tu calor.
Cuántos papeles en lugares
donde fuiste feliz.
Cuántos papeles te trascienden
y tocan tu nariz
Un apagado ruido azul
Lo primero del mar es partir,
dejando en el borde toda prisa.
Después viene, lenta,
la soledad de cada hierro a la luna,
la soledad que lleva el hombre vestido,
la soledad de cada vena del barco.
-¿Dónde estará?-,
dicen que todos los ojos,
muy a pesar del juego y la sonrisa,
surcando un tono extraño de los gritos.
Y recostado al mar,
como única mujer,
un barco sigue al mundo.
Lo segundo es el miedo a la noche,
a la noche marina bellísima,
mientras sobre cubierta
la soledad hace masacre sin tregua,
la soledad se sube al puente y golpea,
la soledad llueve de popa a proa.
Se deja atrás el próximo futuro,
la posibilidad de no ser padre,
la guerra azul temblando en la palabra.
Y recostado al mar,
como única mujer,
un barco sigue al mundo.
Un día nuestros
fantasmas,
los fantasmas de todo el universo,
van a ajustarle las cuentas a la historia.
El fantasma del más desconocido de los asesinados,
de aquel que tuvo madre y hermanos,
que iba en su bicicleta o en su burro
en busca de victorias y herramientas,
de pan y clavos para un nuevo uso.
Su rostro, su nombre y su apellido
yacen en el olvido.
El fantasma de un hombre con su perro
rodando sierra abajo
después de cortar palo y rajar tierra,
después de un hijo muerto sin zapatos,
después de mil satélites y fiestas,
después de mil manifiestos sagrados.
Su rostro, su nombre y su apellido
yacen en el olvido.
El fantasma de una mujer inútil,
corazón de cazuela,
juguete del altar y los disgustos,
anchándose el dolor y las caderas
para recolectar un negro fruto,
comida de chiquero y pajarera.
Su rostro, su nombre y su apellido
yacen en el olvido.
Los fantasmas de los más desconfiados
de la vejez del tigre,
los que fueron deshechos a traiciones,
los que muriendo se inmortalizaron,
serán la palidez de sus traidores:
ya rugirá la voz del traicionado.
Sus rostros, sus nombres y apellidos
yacen en el olvido.
Un día nuestros fantasmas
-no hace falta que sean camaradas,
basta con compañeros en la muerte-
van a ajustarles cuentas a la historia.
Una canción de amor
esta noche
es lo que yo te quiero entregar,
para que sólo tú la retoces,
para romperla luego de amar.
Una canción de amor esta noche,
inesperada para mi voz,
una canción de amor y de goce,
una canción de amor de los dos.
Una canción.Una canción de amor no es difícil
cuando se viene de maldecir:
los dos idiomas viven felices
y hacen familia para vivir.
Una canción de amor que se mueve
fuera del odio, el miedo, el quizás:
será de amor por si tú me quieres,
será canción por si tú te vas.
Una canción.
244
Una mañana azul
"Una vieja visión"
No se engañen mis amigos.
La figura de mis sueños no la he dicho,
no he contado una vieja visión.
Es un niño con un rostro
donde puede encontrarse una risa
más vehemente que el pasado y la fe.
Su sonrisa ha de ser de absoluto poder.
Su sonrisa ha de ser de ventana solar.
Su sonrisa ha de ser su conquista mayor.
Lo veo jugando en la yerba brillante,
regocijado, barriendo soldados con una ramita,
regocijado, tumbando cañones con una pelota,
regocijado.
Y entones, con una mano limpia,
toma un montón de tierra para olerla bien.
Sus ojos se cierran satisfechos
y llena sus pulmones de aroma de la selva.
Pasa una gaviota perdida del mar
y un dedito señala el camino veloz.
Truena una tormenta, amenaza llover.
La risa aparece esperando la lluvia.
Regocijado, se tiende con todo su universo.
Regocijado, se moja y aplaude el sonido de nube.
Regocijado.
Escampa con todos los colores
y el niño ha bostezado mientras baja el sol.
La tarde no hunde su sonrisa.
Pronto será mañana para continuar.
No tiene que ir a casa.
Su casa queda allí.
Valparaíso
(Osvaldo Rodríguez)
Yo
no he sabido de su historia,
un día nací allí, sencillamente.
El viejo puerto vigiló mi infancia
con rostro de fría indiferencia.
Porque no nací pobre y siempre tuve
un miedo inconcebible a la pobreza.
Yo les quiero contar lo que he observado
para que nos vayamos conociendo.
El habitante encadenó las calles
la lluvia destiñó las escaleras
y un manto de tristeza fue cubriendo
los cerros con sus calles y sus niños.
Y vino el temporal y la llovizna
con su carga de arena y desperdicio.
Por ahí paso la muerte tantas veces
la muerte que enlutó a Valparaíso
y una vez más el viento como siempre
limpió la cara de este puerto herido.
Pero este puerto amarra como el hambre,
no se puede vivir sin conocerlo,
no se puede mirar sin que nos falte,
la brea, el viento sur, los volantines,
el pescador de jaivas que entristece
nuestro paisaje de la costanera.
Yo no he sabido nunca de su historia...
Variaciones o Venga el futuro
Dónde se es feliz que no haya un libro,
arrastrando piedras y señales.
Dónde hay un retrato que lleve puesta la
figura de toda la vida.
Donde el suicidio quedó inutilizado,
donde se ahogan todas las encrucijadas.
Donde termina una canción inquisitoria,
donde hay amigos de los cuerpos, finalmente.
Venga el futuro,
venga la muerte
en optimismo
para aquellos que yo sé
que, como yo,
nacieron para navegar.
Qué cosa decir y hacernos buenos
cuando terminemos de soñarnos.
Con qué ortografía se escribe la canción
que abre las siete puertas.
Con cuál disparo correremos a jardines
que nos dé humilde sensación de maravilla.
Con cuántas lámparas de aceite alumbraremos
el nacimiento de ese gran desconocido.
Venga el futuro
como el gran descubrimiento
de la ciudad que guarda sueños
y habitantes.
Tendremos niños en los ojos
y al percibir la vida
tendremos sangres en las uñas.
Pues, cómo ser feliz
sin dejar huella
Veintidós de nieve
Tengo 23 rostros para verte
tengo 23 manos que te tocan
tengo 23 sueños reunidos
en fila india.
Tengo 23 años de distancia
tengo 23 años de tamaño
tengo 23 años de momentos
de melodías y reloj
Ahora tengo 23 caracoles
23 buenos pretextos
para hacerte compañía
23 caminatas
sin saber dónde ir
23 voces mías
diciendo "vivo cerca"
23 alegrías
nuestra complicidad
23 llaves verdes
abriéndonos la puerta
-y mi casa que queda
en la calle 23
tiene 23 siglos
distintos que vivir-
23 divisiones
de estrellas desfilando
23 sensaciones
rompiendo las ventanas
23 pasadizos
abiertos al delirio
23 mil pasiones
en una sola cama
23 espejismos
23 agonías
23 deserciones
23 veces mía
(si es posible
por supuesto
si es posible)
Las cábalas dirán
horrores de mi número
pero de pronto el 23 se me antoja de suerte
para quien lleva 23 tiempos sobre sí
(quien sabe si es acaso
mi número de muerte)
23 es pedazos
de piedras del amor
23 es el polvo
que hay en las ventanas
23 un cristal bien ahumado
para mirar al sol
23 es un rostro
al espejo una mañana
23 sale el día
23 va la noche
23
23
23...
Veo el tiempo venir
Veo el tiempo venir
Puerta a puerta tocar
No le vayas a abrir
No le vayas a abrir
Si te vas a quedar
No veo preguntar
Si hay sentido y razón
No le vayas a odiar
No le vayas a odiar
Si no tienes perdón
Veo el tiempo venir
Agitando la luz
Sacudiendo la paz
Veo el tiempo venir
Con un sol y una cruz
Con azúcar y sal
Veo el tiempo venir
Veo el tiempo venir
No le vayas a odiar
No le vayas a abrir
No le vayas a abrir
Si te vas a quedar
Vietnam
Vivo
cuando veo a tu pueblo
volver sereno su hierro
volviéndose a otorgar.
Vivo
cuando eres pequeño
y tu tifón en un sueño
andar lo del andar.
Vivo
cuando tu historia dura,
revés de la locura,
ha sido como es.
Vivo
cuando contagias mi sudor,
mi pan.
Vivo
siempre que me haces comprender
Vietnam.
Vivo
preparando dolores
pues no habrá flor sin tus flores,
pues voy por donde vas a ir.
Vivo
cuando hablo contigo
la tumba de un enemigo
pasado, actual o por venir.
Vivo
porqué tu historia dura,
revés de la locura,
ha sido como es.
Vivo
cuando contagias mi sudor,
mi pan.
Vivo
siempre que me haces comprender
Vietnam
Vietnam, yo vivo
Yo vivo de tu matanza,
yo sueño de tu agonía,
yo canto de tu pudor.
Mi niña duerme tranquila
porque le costó la vida
a más de un retoño en flor.
Tu flauta es aire que respiro,
tu búfalo es mi convivir,
tus arrozales mi camino
y tu bambú mi porvenir.
Ya nadie se pertenece,
ya nadie es de nadie nunca,
ya no hay lugar a mentir.
Porque tu sangre es el cielo,
la luz del sol y el lucero
por quien se puede vivir.
Virgen de Occidente
Anoche tarde ardió mi frente
Con fiebre de la oscuridad
Era la virgen de occidente
Que se venia a confesar
Llego con velo negro y roto
Sucias las manos y los pies
Ojos hundidos y remotos
Labios partidos por la sed
Y la mujer estaba enferma,
grave de ataúd
Que iba enredándose
Que iba enredándose
Como remolino,
Como caracola,
Como universo,
Como el olvido...
Anoche tarde ardió mi frente
Ardió de fiebre universal
Era la virgen de occidente
Era el amor de no fallar
y como buen amor celebra
el otro velo descubrió
y vi su sexo de culebra
jugando a ser la tentación
Y la mujer estaba enferma,
grave de ataúd
Que iba enredándose
Que iba enredándose
Como remolino,
Como caracola,
Como universo,
Como el olvido...
Anoche tarde ardió mi frente
Bañada en fuego artificial
Era la virgen de occidente
Era la virgen infernal
Y no con todos esos cuentos
Vino fingiendo ser la luz
Vino fugaz, algo sangriento
Vino de hipócrita y con cruz
Y la mujer estaba enferma,
grave de ataúd
Que iba enredándose
Que iba enredándose
Como remolino,
Como caracola,
Como universo,
Como el olvido...
Viven muy felices
Viven muy felices, no digo yo,
los que repiten la lección como aprendices,
los que no buscan más allá de sus narices.
Viven muy felices, no digo yo,
los que repiten un camino sin razones
y ven la audacia como historias de canciones.
Viven muy felices,
no digo yo.
Qué fácil es seguir caminos
ya caminados por otros pies,
pues no habrá un hoyo no avisado
donde te puedas caer sin ver.
Y qué difícil ser tan joven
que no te baste lo que pasó
y preferir buscar caminos,
nuevos destinos para la voz.
Viven muy felices, no digo yo,
los que no arriesgan su canción con lo que dicen,
los que mañana no serán ya ni raíces.
Viven muy felices,
no digo yo.
Voy a cantarle al porvenir
De una esmeralda de
mar tengo una historia.
No es muy completa: aún no se ha terminado.
Yo no la escribo: la escriben muchos hombres.
Yo estoy con tiempo para hacerla en sus nombres.
Voy a cantarle al porvenir,
y como es al provenir
voy a decirle la verdad sin vacilar.
Diré que fuimos lo normal;
piel y cerebro para andar,
que no tuvimos nada más para avanzar.
Y un hombre quisimos mejor
y costó mucho echarlo a andar,
mucho sudor, mucha ansiedad.
No voy a darle nombre al sol,
pero diré que batallar
con todo el tiempo alrededor fue del caray.
Hicimos cosas sin parar,
pues la palabra hay que ganar
para opinar de todo bien o criticar.
Unos hacían porque sí,
otros por miedo de que no,
pero "hasta Roma" se llegó.
Voy a cantarle al porvenir:
voy a vivir.
"Y mucho más que veremos viendo"
Edgar Allan Poe y yo
hay rato que paseamos por los sueños,
meditando.
El vestido de levita
y yo cantándole
mis últimas canciones
por los parques desolados
(porque los sueños tienen parques desolados,
y mucho más
y mucho más
que veremos viendo poco a poco).
Pues Edgar Allan Poe y yo,
o Eddy, como yo lo llamo cariñosamente,
conversábamos
acerca de las flores venenosas,
el opio y los puñales de las tribus de thuaregs
(porque en los sueños se ven cosas todavía,
y mucho más
y mucho más
que veremos viendo poco a poco).
A veces caminamos hasta Nueva Zelandia
o hasta sitios en el Brasil
donde se cazan buenas cabezas.
Otras, vamos a Grecia
con los contrabandistas,
o bajamos al Maelstrom
por deporte, por decirlo así.
Pero Eddy y yo tuvimos
que dejar de vernos, lamentablemente.
Fue cuando conocí a Lady Ligeia.
La muerta me observaba
demasiado y me gustaba.
Sus ojos parecían mirar
de más allá de donde miran los ojos
comúnmente,
y no noté que Eddy enfurecía.
La muerta me miró hasta que desaparecieron
para siempre
(porque hay cosas como ésta hasta en los sueños,
y mucho más
y mucho más
que veremos viendo poco a poco,
que veremos viendo poco a poco).
"Y yo te di una flor"
o Te di una flor radiactiva o Flor radiactiva
Tú me ofendiste profundo y yo
te di una flor
tú me escupiste el rostro y yo
te di una flor
tú me amarraste las manos y yo
te di una flor
tú me pateaste el pecho y yo
te di una flor
tú me arrojaste al fuego y yo
te di una flor
tú esparciste mis cenizas y yo
te di una flor
te di una flor colorada y brillante
te di una flor para siempre encendida
te di una flor te di una flor te di una flor
te di una flor radiactiva
tú te burlaste de todo y yo
te di una flor
tú exterminaste mis hijos y yo
te di una flor
tú me borraste hasta el nombre y yo
te di una flor
tú silenciaste mi rastro y yo
te di una flor
tú me redujiste a nada y yo
te di una flor
tú respiraste apacible y yo
te di una flor
te di una flor colorada y brillante
te di una flor para siempre encendida
te di una flor te di una flor te di una flor
te di una flor radiactiva.
Yo llego o De la vida y la vivienda
Salgo
con un pan y un credo,
un rifle, una melodía;
salgo dispuesto a mi día
y al tiempo de mi sendero.
Caramba, yo llego...
Flor del camino que llevo
la fuerte flor del trabajo
naciendo de más abajo
cuando el camino es más nuevo.
Caramba, yo llego...
Por este camino nuevo,
si llego, llego llegando,
conmigo va caminando
mi hermano, mi compañero.
Caramba, yo llego...
El pie del futuro es nuevo
por eso tarda en llegar,
por eso salgo a buscar
a su camino al viajero.
Caramba, yo llego...
Yo llevo una casa en mi canción
Yo llevo una casa
que canta contigo
la misma canción.
Yo llevo una casa
de mano y abrigo
de agua y de sol.
Yo llevo una casa
de yunque y de masa
de ira y razón.
Yo llevo una casa
que es como una brasa
viva de amor.
Yo llevo una casa
para mis amigos
en el corazón.
Yo llevo una casa en mi canción
de agua y sol.
Yo llevo una casa en mi canción
vida y razón.
Yo llevo una casa en mi canción
brasa de amor.
Yo llevo una casa, corazón,
en mi canción.
Yo me sé una historia
Yo me sé una historia de la alegría
que fue una historia de la tristeza.
Yo me sé la historia de como el hierro,
no fue piedra y se convirtió en metal.
Yo me sé la historia de como el hombre
se fue pareciendo un poco al hombre,
cuando hundió en la tierra una punta dura
como el hambre, con las manos apretadas.
Como toda historia tuvo comienzo
y seguramente tendrá final.
Después que los árboles hagan sombra
y la tierra se empareje
queriendo abrirse, queriendo abrirse.
Hay que ver esas manos,
hay que ver esos rostros
ir contra el hambre
junto a la tierra de por las tardes
encallecida de madurar,
arrastrando ese sol
con paciencia y sudor.
Yo me sé una historia de muchos días,
hacer el pan nuestro de cada día,
batallar por la mañana, tarde,
noches, días y semanas.
Y reír, y reír.
Yo quisiera saber
Yo quisiera saber adónde huyen
las buenas hora del día,
esas horas en que la pupila
se abraza con las maravillas
y descubre la vida
Yo quisiera saber adónde huyen
los pájaros encantados.
Yo quisiera saber dibujar las abejas
(...)
los sueños usados.
Quiero saber si he perdido visión,
si he perdido saber,
si he perdido el amor.
Quiero saber si estoy ciego
de cosas gigantes,
de pájaros nuevos.
Quiero saber si estoy ciego,
si es frío de instantes
o si es que no puedo.
Yo quisiera saber si la mirada
puede limar la belleza.
Yo quisiera saber si los ojos despiertan
antes de que amanezca
y predicen o restan.
Yo te invito a caminar conmigo
Yo voy a amarte sin
palabras,
Sin una coma, sin puntuación.
Quiero sumarte a mi bandada
De cuervos muertos, sin ilación
Y hacer historia con mis actos llenos
Y repetir la misma escena luego
Para poder decir mañana
No fui malo, ni fui bueno
Estoy en deuda con lo nuevo
Con la verdad, con la aventura y el placer
Siento una rabia que me enfermo
Cuando me dicen lo que debo hacer
Con el oportunismo tengo un duelo
Con las cabezas como el hierro viejo
Y sin embargo estoy amando
Y abro un trillo sobre el fango
Quisiera ahora desgajar
Mi larga rama de palabras
Y echarlas todas a rodar
Sobre las almas de las almas
Y que estallen y que muerdan
Y que sus semillas prendan
Y que todo sea mejor
Yo voy amarte como un puerto
Y como un disco volador
Sólo podrás cantar conmigo
Pues no hacer, algo mejor
Pero recuerda que yo odio y quiero
Que tengo un prisma de colores ciegos
Y que me iré a soñar a un trueno
de un país desconocido.
Yo te invito a caminar conmigo.
Yo vi la sangre de un niño brotar
Yo vi
la sangre de un niño brotar.
Yo he visto a un niño llorando a su suerte.
Y me pregunto por qué tanta muerte,
tanto dolor, tanto napalm, pues
vi la sangre de un niño brotar.
Yo vi la sangre de un niño brotar.
Yo he visto un niño bajo un cielo oscuro
gritando al futuro cuándo has de llegar.
Y mientras otros padres, otros niños,
bajo un cielo abierto le cantan al tiempo
que no ha de pasar.
Yo vi la sangre de un niño brotar.
Yo he visto a un niño llorando a su suerte.
Y me pregunto por qué tanta muerte,
tanto dolor, tanto napalm, pues
vi la sangre de un niño brotar.